Ayer a las 3 pm salí a caminar cerca de casa, a ver si hacer un poco de ejercicio cambia mi figura y me devuelve mi estado físico. En el camino, no puedo evitar cruzarme con gente. Quien me conoce, sabe lo mucho que detesto los piropos de la calle.

Para los que no saben, piropo es cuando te dicen un cumplido de belleza física. Los piropos de la calle son los que te da un cualquiera que pasa a tu costado, a pie o en auto.

No sé qué seriedad hay en lanzar un piropo medio lascivo, medio fuerte, entre "los perros" (los amigos significa eso en paraguayo). Odio que cuando camino, me miran, y antes de que me cruce, ellos ya miran al otro lado, para verme pasar y mirarme la cola. Odio!

Unas cuantas veces anhelé darme la vuelta mientras me miran ir -bueno, no me miran a mí precisamente-, y decirles, "Qué mirás, pervertido?!" O levantarles el dedo del medio. No, no es muy cristiano, lo sé. Pero me irrita tanto, tanto que me miren de esa manera.

No soy un sex bomb ni nada por el estilo; no soy la bomba tucumana (jajajaja) ni un ente que emana sex appeal. Soy una chica, más redonda que antes, con cabello largo, y lo máximo de sexy que tendré son mis pestañas, pero no, los estándares de los perros son muy bajos, y es así como me terminan mirando. No soy fea, al menos yo no lo creo. Pero no soy para "mirar" así como esos brutos miran a las mujeres.

A las extranjeras les puede gustar, pero yo los detesto. Tengo unas cuantas soluciones para las mujeres que no se van a denigrar a dejar de salir de sus casas porque estos bestias están sueltos.
  • La mejor solución. Salí con tu Ipod o MP3. Escuchá música. Lógico, nadie te previene de visualmente darte cuenta de los babosos, pero al menos no tenés que escuchar las guarangueadas. Eso me previno de lanzar unos cuantos puñetazos.
  • Salí feísima, que te confundan con los locos que sueltan del manicomio. Si es posible, sudá antes, así ni siquiera te quieren asaltar.
  • No andes por calles poco transitadas. Ahí los bestias se animan a más cosas, en decir y en hacer.
  • Aprendé a manejar, ahorrá y comprate un auto. No es tan fácil como suena, y les debo todavía este punto en aplicación en mi propia vida.
  • Conseguíte un compañero de paseo. Sí, otro hombre. Medio machista, pero previene el 95% de los piropos, y el 50% de las miradas lascivas. Para los hombres realmente, "la novia del otro, es un otro". No puedo decir lo mismo de las mujeres, lastimosamente.
Pero no es justo que yo tenga que salir a la defensiva de mi casa, lista para afrontar estas circunstancias. Deberían irse presos estos tipos. A ese punto detesto el tema.
No doy con mi genio...

Me consuela saber que ya pasé tres años perdida en cada inicio del semestre, y que siempre salgo viva y salgo bien. Así que, una vez más, no me desesperaré.

No me desesperaré ante los profesores que nos tratan de ineptos ignorantes por no responderles recitando.

La clase es un bodrio. Parece que no le sigo el hilo a nada. Mismo si son las diapositivas del profesor de Periodismo Interpretativo, que viene a cambiarme el paradigma enseñado por 3 semestres acerca de las divisiones del periodismo. En realidad, no estoy segura si cambió realmente, pero hay una variación que todavía no me tomé la molestia de descifrar por completo.

Me limito a copiar lo que dice en el pizarrón, el reflejo de las diapositivas. Agrego ligeramente cosas que cazo por el camino, que quizás me sirvan más adelante. Habló de una tarea, un trabajo, qué se yo, para dentro de 15 días, que no tengo ni idea. Lo peor es que parece que nadie cazó. Me siento sola.

Sola en muchos sentidos, realmente. Bruno y Chris están en la otra punta de la clase; Bruno está pegado al enchufe, para cargar su laptop. Chris está a su lado, más al fondo, durmiendo. Yo estoy en el medio de la clase, porque acá la acústica es menos patética. En otros sectores, no se entiende virtualmente nada de lo que pasa adelante. No quiero sumar más cosas para seguir sin entender qué pasa en la clase.

Ya llegarán los parciales, los trabajos. Ya me estoy llenando de fotocopias, y me sobran 1.500 Gs de los cien mil que tenía para gastos. Ya me estoy quedando sin dinero, y no me gusta.
Al menos sé que tengo todas las fotocopias que debería tener.

Ah, y tengo hambre. Siempre tengo hambre a esta hora. Cenar engorda, y cenar comida chatarra es peor. Pero es mi única opción. Pero hoy elijo morir de hambre, por no engordar más y porque no tengo suficiente dinero para comer. Jajajajajaja

Retomé la facultad. Cuarto Curso. Faltan 2 años. Quiero acabar yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Al final, había sido nunca explicó la tarea que dijo. Ahora sí ya entiendo. Vieron? No todo está perdido.

Soy muy haragana. Estuve pensando, podría terminar la facultad a partir de ahora, sólo reciclando trabajos. No tengo ganas de hurgar en nada nuevo. Perdí la avidez por escarbar en temas curiosos. Ahora dan una tarea, y ya pienso cuál de mis trabajos de semestres pasados voy a reciclar, por ahorrarme el esfuerzo de hacer el nuevo trabajo. No pensé llegar a este nivel de haraganería. Me sorprende lo bajo que puedo caer.

Perder las ganas de conocer se siente como perder las ganas de vivir, de hacer lo que hacés. Se siente como un vacío existencial, como una carencia de propósito. Dicen que cuando dejamos de aprender, morimos. Yo ya estoy en eso parece, pero por haragana.

Kaigueeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.

Quiero sentir avidez por venir de vuelta a esta universidad. Los días que más disfruto son
miércoles y viernes, porque no me tengo que venir a chupar clases bodrio hasta las 10pm.

Es el colador, para que salgamos si no perseveramos. Este nicho de bostezos le puede hacer salir a los flacos de espíritu. Pero yo no, y no por mi terco espíritu. Mi mamá me mata si salgo, y creo ver la luz al final del túnel. El programa de estudios promete que la cosa se pone más divertida el próximo semestre.

Ahí vamos a otra cosa. Por qué tiene que ser divertido? Por qué me tiene que gustar lo que hago? Por qué no es suficiente el deber de hacer algo para hacerlo? Estaba pensando en que por ejemplo, podría trabajar en algo que no me gusta, y satisfacerme con las metas que obtengo por trabajar –como viajar, comprarme cosas, hacer el bien con lo que obtengo financieramente. Pero no, no me conformo con eso. Quiero ganar dinero y que me apasione lo que hago. Pero siento que a los 6 meses me desgasto. Siento que me gustan las ramas, pero no el tronco de lo que hago.

Pequeñas grandes encrucijadas de la vida. Mi complejo de Peter Pan no se va del todo, y acá estoy, 22 años y 4 años de facultad, y todavía renegándome a crecer. Patético.

Hallo placer en cosas antagónicas. Como ayuda social y moda, por ejemplo. Lo hueco y lo denso. Tengo la constante necesidad de encontrarme con cosas nuevas, de salir de la rutina. Me siento todavía incómoda en donde estoy, y nadie dice que a los 22 debería sentirme satisfecha con la vida, pero al menos debería sentirme encaminada hacia algo. Honestamente no lo creo. No siento que avanzo hacia un proyecto de vida, y eso me desespera.
Leyendas Urbanas:
El hombre triángulo

Estoy camino a la facultad, a las 5.45 pm. Sobre la avenida Mcal. López, toda la ciudad parece ebullir: la gente sale y entra por las avenidas principales. Salen los cansados de trabajar, entran los que buscan vida nocturna académica o social. En un punto, el tránsito parece congestionarse ligeramente más. Un hombre se encuentra parado detrás de un bus descompuesto –uno de los tantos transportes públicos que todos los días ocasionan caos en el tránsito y dejan a usuarios atrasados para llegar a sus destinos.

Sonrío. -¡Es el hombre triángulo! Hace mucho no lo veía.

Mi expresión descontraría a mi papá, quien se encuentra manejando. -¿Hombre triángulo?

-Sí, es un tipo que se para detrás de todos los buses a avisar que éste no funciona. Siempre lo veíamos a la vuelta de la facultad, con Bruno y Chris. Sobre Cerro Corá, Mcal. López o España. Donde haya un bus descompuesto, está él agitando los brazos y sonriendo a quienes estamos pasando. Hace de triángulo. Es el hombre triángulo.

-No es en serio.

-Sí. Una vez incluso lo vimos a la salida de la facultad, y llegando a Villa Morra, lo volvimos a ver, siempre haciendo de triángulo de buses descompuestos.

-No puede ser.

-Te prometo.

Su escepticismo comenzó a dispersarse, mismo si mi último comentario fue el más increíble de todo lo que dije. Hasta ya buscó explicaciones a la manera en que lo logra.

-Seguramente le avisarán por celular para que vaya.

Este personaje despierta curiosidad en quien se percata su presencia por la ciudad. En mi cabeza, me hice una serie de preguntas que le formularía, si le acompañara en su odisea. Esta es mi entrevista imaginaria con un personaje real: el hombre triángulo.

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No tengo estadísticas, pero tengo certeza que la mayoría de los asuncenos no tiene un triángulo en su vehículo. Mucho menos los buses, pero ellos tienen a alguien que actúa en reemplazo del elemento. Debería ser rojo, pero él tiene la tez dorada por estar gran parte del día bajo el sol. Su sonrisa blanca nos recibe para contarnos cómo es ser alguien que todos conocen, y a la vez, nadie sabe quién es.

-¿Tenés algún nombre?
-Me dicen Hombre Triángulo, y me gusta mi apodo. La gente hasta ya sonríe cuando me ve.

-¿Qué te parece que significa esa sonrisa?
-Les ablanda un poco más ver una persona en la calle, haciendo un bien: avisando que el micro parado tiene problemas. A veces me han de sonreír por lástima.

-¿Te pagan?
-Un cinco mil´i me pasan los choferes. Los dueños ya saben que, si su micro para, ya tienen que poner entre sus gastos el cinco mil que me dieron para avisar que paró el micro. No te digo cuánto gano por día por dos motivos: uno, muchos van a dejar su trabajo para quitarme el mío, y dos porque va a dejar en evidencia lo que ya se sabe y es mi negocio: que el transporte público es un desastre, y las calles también. Ahora se me ocurrió otro motivo, son tres entonces. No quiero que me asalten tampoco mientras estoy en la calle, trabajando. Ni que fuera millonario o qué.

-¿Trabajás para todas las empresas o para algunas nada más?
-Para todas las que andan por Asunción, en realidad.

-¿Alguna vez no te pagaron con dinero, sino con otra cosa?
-Una empresa me dio ropa fosforescente para la noche. Me sirve mucho. Aunque con los ka´ure (borrachos) ni aunque le vean al Pombero[1] van a atender lo que hacen.

-¿Por qué no tener un triángulo nomás para avisar que no funciona el bus?
-Ni idea. Pero no digas fuerte, que ahí me quedo no sólo sin trabajo, sino sin propósito en la vida también.

-Todos queremos saber: ¿cómo te ubican para que te vayas?
-Me llaman a mi celular los choferes, y me dicen su localización y me voy en moto. Estaciono sobre la vereda y me paro a hacer lo mío, sobre la avenida.

-¿Por qué parece que a veces estás en dos puntos de la ciudad a la vez? Sos casi omnisciente.
-¿Omnisciente?

-Sí, significa que estás en todas partes.
-No, ahora estoy acá, no en otra parte.

-Bueno, pero ¿por qué a veces te veo en un punto de la ciudad y después te veo en otro?
-Eso, no sé ni cómo explicarte. Yo estoy nomás donde me llaman. Seguro que llego más rápido que vos en mi moto nomás.

-¿Cuál es la avenida donde más se descomponen los buses?
-Por el estado de la calle, tiene que ser España. Pero por la cantidad de ómnibus transitando, en Mcal. López, cerca de la zona de la Recoleta y alrededores. Es un itinerario por donde pasan muchos.

-¿Qué te gusta de lo que hacés?
La sensación de que nadie más querría hacer mi trabajo, de verdad. Es un mercado donde yo soy el único. Acá soy especial, soy el más y el único a la vez. Da gusto mirarle a la gente también. Mientras estoy parado, en mi cabeza juego a decir las marcas de los autos que pasan, y de paso miro a la gente, y me imagino sus historias, quiénes son, qué hacen, qué quieren.

-¿Qué no te gusta?
Detesto la contaminación. Pararse detrás de uno de los mayores contaminantes de la ciudad que está tratando de hacer funcionar su motor, no es lo más salubre. También que la gente demasiado mal maneja también, muchas veces casi me chocan. Imagináte, chocar un micro estacionado en una zona con tránsito lento. Tenés que ser bestia.

-¿Casi ya moriste trabajando?
-Todos los días casi me muero, algún tavycho (torpe, en guaraní) siempre hace macanada.

-¿Tenés familia?
-No, no estoy casado. Mi familia vive en el interior. Acá vivo en una piecita, para ahorrar lo más que pueda y comprarme mi casita. Quién sabe si encuentro al amor de mi vida, en la calle, en el día menos esperado.

-¿Consideraste ser un espacio publicitario?
-Me ofrecieron, pero no quiero porque me alcanza con mi trabajo, o sino la cosa se vuelve más comercial que noble. Quiero ayudar, pero también tengo que comer. Siendo hombre triángulo, hago las dos cosas.

-¿Qué serías si no fueses hombre triángulo?
-Trabajaría en el aeropuerto, guiando a los aviones. Algo así, seguramente.

-¿Cuál es tu punto favorito de la ciudad para trabajar?
-Cerro Corá, de noche. Los travestis se pelean y es un espectáculo ver tipos corriendo con tacos altos y gritando al viento sus historias.

-¿Cuándo vas a dejar de ser hombre triángulo?
-Cuando me muera, e incluso ahí voy a ser especial. Toda la gente que muere se vuelve una estrellita. Cuando yo muera, van a mirar al cielo y van a saber quién soy: no voy a ser una estrella. Voy a ser un triángulo.


[1] Personaje mitológico de Paraguay, mitad perro y mitad hombre.
Un buen y seguro retorno
De vuelta en Paraguay

Llegué a mi tierra... Como muchos sabrán. Creo que casi todos los que entraban, ya me vieron durante la semana.

No lo actualicé antes porque estuve a las corridas. Hoy es jueves y es la primera vez que me conecto a Internet desde la notebook. Recién el martes me senté a revisar mis emails.

Bueno, salía a las 6.40 am de la casa aquel viernes 29 de febrero, después de una madrugada un poco difícil con mi primita Joaninha, que tenía infección de oído aparentemente y no durmió buena parte de la noche. Le dejamos a Joao en lo de su compañerita, y Krishna me llevó al aeropuerto. Aunque llegamos a las 8, recién a las 9.15 estaba despachando valijas, y Krish tenía que ir a la oficina, nos despedimos y seguí con la burocracia. Pagué un equipaje de exceso -me regaló el otro que tuve que meter, me terminaron pesando la valijita y casi tuve que pagar $200.
Como TAM tiene por costumbre, salimos tarde ya de Miami: 10.50 am. Viajé 8 horas entre 2 brasileros, viendo Ratatouille y The Bourne Ultimatum. Qué buenas películas. Tenía sueño y algo de náuseas y dolor de cabeza, más del cansancio que nada. Pero bueno, tenía medicamentos conmigo, así que me tomé pastillas para ambos para tratar de paliar la situación.

Da gusto caminar por el avión. Medio se balancea, y me fascina la noción de estar en el aire. Pensar que en 3 semanas voy a hacer 40 horas de viaje. El viernes que viene nos vamos a Sao Francisco do Sul, Santa Catarina. Son 14 o 16 horas, duplicado por dos porque tenemos que volver. Vamos a la playa!

En Sao Paulo, la mitad de mi vuelo eran deportados de España. Pobre gente, tres días varados en Madrid. Le conocí a un muchacho también, un futbolista de 19 años que vive en Grecia. Me cayó muy bien.

Para variar, crucé con las historias de al menos 20 personas en todo el viaje. Desde un yanqui con hacienda en el nordeste hasta mochileros que iban a Rio, el griego paraguayo, los deportados, los brasileros que venían a turistear en Asunción... es linda la diversidad.

Y ahora, estoy de vuelta. Buscando trabajo, estudiando en la facul, viviendo la vida, siendo feliz. Feliz por los desafíos por venir. Extraño mucho a mi familia de allá, pero es mi momento de estar con mi familia acá. Supuestamente en 2 años nos vemos. Están esperando la tarjeta de casamiento... jejeje.

Voy a ver para seguir escribiendo, como ejercicio mental. Supongo que ahí tengo que cambiar el título del blog. O sino, le encuentro un justificativo al título: "de viaje", como buena publicista.

Ya sé, son las crónicas de mi viaje por la vida. Ya está. Viste? Ahora se vuelve eso el blog. Que te vaya bien y seguimos en contacto.

Así quedó el dilema valijístico.

Varios ya me preguntaron cómo resolví el tema que hace un mes vengo planeando. Tampoco me quitó el sueño, pero nos tomó unja parte de la tarde del domingo pasado armarlo. Mi prima estuvo revolviendo conmigo las valijas, tratando de equiparar el peso. Creo que finalmente hicimos un buen trabajo, aunque tuve que comprarme una valija nueva. Pero bueno, también hacía falta en casa. La vamos a usar como valija para llevar libro para Brasil!


Así que, papi, antes de que te den un infarto las valijas cuando llegue a Asunción, acá va un preaviso en imágenes. Los moñitos pink en las valijas grandes son para identificarlas con mayor facilidad. La chiquitita va como bagaje de mano, con la notebook. Chiquitita pero poderosa: lleva todas las compras de amazon. Nuestro wishlist está vacío, habían libros en espera desde el 2004.
Creo que hoy voy a pasarme el día leyendo, y a la tardecita guardo mis valijas en la camioneta, nadie quiere arrastrar valijas a las 6.30 am.
Update. Casi me hernié levantando las valijas. Obviamente, hubo un desbalance de peso, así que volví a abrirlas. Y el resultado final:
-Valija 1= 31,2 kgs
-Valija 2= 31,5 kgs (háke pea! Casi casi 32 kgs. Espero que en el aeropuerto va a decir 32,1 kgs y me van a hacer abrirla. ).
-Valija 3 = 27,9 kgs. Con lo poquitito que me falta meter, llegará a los 30 o 31 kgs.
-Valija de mano = 21,5 kgs. Son sólo libros de amazon, y una bolsa de chocolates. Crucen los dedos para que no me pesen esa, está con 16,5 kgs de exceso de peso. jajajajaja
-Valija de mano 2 = 5 kgs.
Son 96,5 kgs de equipaje arrastrando por el aeropuerto. Y me van a ver sonriendo, arrastrando cada uno de esos kilos.











































ES NOTICIA:
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MUNDO
Problemas en plantas nucleares dejan a Miami sin luz
17:32 Cinco reactores de energía atómica salieron de servicio esta tarde y el sur de la Florida soporta masivo apagón. Afecta a 4 millones de personas.

Martes/26/FEBRERO/2008/EFE
Cinco reactores de la planta nuclear del estado de Florida (sudeste) dejaron de funcionar el martes causando un gigantesco apagón, informó la cadena estadounidense CNN. El corte de energía afecta, además de Miami, a un enorme sector del estado de Florida.
"Tenemos un masivo corte de energía en Miami", dijo a la AFP Cathy Webb, portavoz de la polícia del condado Miami-Dade. La empresa Florida Power and Light "está trabajando en eso", añadió. El apagón causaba importantes congestiones en el tránsito de Miami donde los semáforos dejaron de funcionar en muchas intersecciones.
La empresa de electricidad del estado dijo que registraba "dificultades" en el servicio de transmisión de energía. El problema afecta a unos 4 millones de personas en Miami y el área norte según medios locales, que indican que el problema se extiende unos 100 km hasta la ciudad de Palm Beach.

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Escuchando ABC News a las 6pm, me enteré que algo se prendió en fuego en alguna subestación, y ahí fue que todo comenzó a apagarse, a eso de las 1 pm.

La vez pasada le pregunté a mi prima de dónde venía la energía de Miami. Ahora sé la respuesta por experiencia y sin googlear. Qué picha! jajajaja.

(Las de arriba son mis fotos de la ciudad paralizada, ahora ando feliz porque tengo Internet de vuelta. Acá se desconfiguró hasta el oxígeno cuando hubo el apagón... Sí, un poco hiperbolista. Pero nos pasa por vivir una vida tecnologizada.)
Lecciones
No sería una experiencia de aprendizaje, si no se aprendiera.

Es mi última semana en Miami. Es lunes de mañana, estoy sola en la casa, y no resta más que pensar. A la par, converso con un amigo sobre la experiencia de vivir, en general.

Hoy estoy acá para saber qué quito de toda esta experiencia de viaje. Digo saber, porque al sentarme a escribir recién deshilo mis pensamientos. Escribir es mi terapia, mi conciencia, mi dispersor de nubosidad.

Pasé dos meses y medio acá, e inicialmente vine con algo en la cabeza: trabajar. Pero las cosas no se dieron tanto como las esperaba. Los primeros días tras darme cuenta que no iba a ser como yo planeé, me puse triste. Después oré y llegué a la conclusión de que tengo que saber adaptarme. ¿Quién sería tan ocurrente de deprimirse en un viaje?

Así que esto se volvió más acerca de la experiencia de valerme sola, en los momentos que podía, en adaptarme, en compartir con una nueva familia, que a la vez es una vieja familia con la cual no comparto hace como 10 años, de reacostumbrarme a interpretar mapas (de la ciudad, del shopping... perdí ese sentido de ubicación que tanto me caracterizaba en mi infancia). Tuve que reaprender que el norte no necesariamente queda donde a mí me late que queda.

Creo que en parte encontré más lo que me gusta también. Me encanta mirar a la gente, y mirar cómo ciertas cosas funcionan acá que en nuestro país son oportunidades desperdiciadas. Tengo dos cosas que me vienen inmediatamente a la cabeza: el transporte público y el zoológico. Sencillamente asombrosos. Si bien mi prima dice que es incómodo el transporte público -en parte es, dado que en mi zona por ejemplo, sólo pasa en horas pico- es admirable el trato del chofer, la capacidad de subir gente en silla de rueda, que baja el amortiguador y la altura del bus para que suba la gente viejita, que el chofer se para para ayudar a los que están en silla de ruedas, tiene para llevar bicicletas adelante... y podés transferirte de bus a bus, de bus a metro, sólo con 50 centavos.

En resumen, doy gracias a Dios por haber transformado esta experiencia en lo que necesitaba, más que en lo que quería. Si bien trabajé y le exprimí a lo que podía aprender, y me condujo en nuevas ópticas profesionales, paseé muchísimo, compré mucho, y vuelvo rica en experiencias y valorando lo que ya tengo.

Escogeré los últimos destinos de la semana, porque el viernes parto para Paraguay. Que tengas una linda semana!
Key Biscayne

Ya fue hace una o dos semanas, pero igual, era una historia que les debía.

Dicen que es una de las 10 mejores playas de EEUU. Fue suficiente impulso para ir a conocer la playa y el parque nacional.

Desde Brickell, zona de Miami donde está la oficina de Krishna, tomé un bus para cruzar hacia la isla de Key Virginia -que originalmente era la única playa para gente de raza negra, en la época de los 50s- y luego a Key Biscayne. Me bajé en la última parada para caminar la última parte del trayecto a pie. Fueron 30 minutos de caminata, donde por lo menos me pude pasar hablando con un ecuatoriano que se llama Mauro, que trabaja en el restaurante.

Llegué, almorcé -ya me moría de hambre- y marché a la playa, como buena mochilera, con todas mis cosas a costas. Después visité el farol, que es la estructura arquitectónica más vieja de Florida que todavía está en pie. Tienen un lindo museo en una casa que recrea exactamente la casa del cuidador del farol.

Tuve que caminar otros 30 minutos para volver a donde está el bus, para acabar así el día, valió la pena caminar tanto. La playa, si bien no hubiera dicho jamás que es una de las 10 mejores de EEUU -me gustó más la de South Beach, y las de Brasil no tienen nada que envidiar- está linda, y por sobre todo, el farol está fantástico. Sólo me restó suspirar y sonreir al escalar los 116 escalones que te lleva llegar arriba. Una sensación para nunca olvidar.
Finalmente, Festival de Fotos de mi visita a Miami

Hay a quienes les gustan palabras. Hay a quienes les gustan imagenes. Para todos, hay algo aqui.

Ahora podes mirar mi album en Picasa, que estoy subiendo todas las fotos de mi viaje. Aprovechando que estoy en banda ancha tambien, antes de volver a mis 64 Kbps.

Divertite!
Moraleja: no jugar a ser hacker

Voy a comenzar por decir, primero, que ya arreglé la situación. No pretendo hacer de ésta una novela de terror.

Bueno, como sabrán, compré una notebook, la cual viene cargada con Windows Vista legal, pero con una versión trial de Office. En lugar de ser paciente, llegar a Asunción y pedir ayuda a alguien experto en el tema, me quise hacer de la "valé", la superpoderosa, y traté de conseguir el Key Code. (No te me hagas del moralista, te puedo asegurar que algo en tu computador es así)Conversando a la vez con Bruno (no es para echarte la culpa, la %$# la hice yo), buscamos un programa y bajé un key generator.

Craso error.

Desde ahí, comenzó a cablear la computadora. Ya tenía antivirus -Panda, como los de casa-, pero no detectaba nada. Algo estaba sumamente mal.

Me comenzó a preocupar más cuando me di cuenta que no podía entrar en Mis Documentos, Panel de Control, Papelera de Reciclaje... aparte, me desaparecen de onda la barra de inicio y los elementos del escritorio.

Desinstalo Panda, que no detectaba nada. Probé un antivirus más mañoso para detectar macanadas: NOD32. Ahora detectó, pero no me supo arreglar. Resúltase que el virus está protegido dentro de mi computador, no se puede borrar.

CHAN.

Solución: volver la máquina a su estado de nacimiento, el día que salió de la caja. Por si no sabés, se hace en: Inicio, Accesorios, Herramientas del Sistema, Restaurar el Sistema.

Pero esperá.

Significa perder: todos los trabajos que hice, y mis fotos de todas, todas, todas mis aventuras acá.
CHAN al cuadrado.

Pero esperá. Sí, esperá de nuevo.

Tengo DVDs regrabables. Entonces, grabé todo lo de Mis documentos en un DVD.

Ahora puedo restaurar el sistema. Mis archivos están a salvo. Volveré para contarles el final de esta historia.

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Volví. El sistema fue restaurado. Bendito sea Dios, se borró el virus, y todo está en orden.

Es más, pondré en aplicación un consejo que encontré online acerca de cómo usar el Office sin meter el Key Code que te pide. Para eso, ya les paso el tip.

1- Bajá el programa
2- Instalá
3- La primera vez que te pide el Product Key, poné Siguiente o Next, sin escribir nada
4- Iniciá algún programa de Office
5- Te pedirá el Product Key de vuelta. Apretá la X de la esquina derecha, Sí (o Yes) y Cerrar (o Close)

Podés usar así, sin matufiadas de por medio. Bueno, no taaaaan matufiada.
Hoy llegué a casa con la lengua afuera...

Caminé excesivamente mucho. Tuve la ocurrencia de ir a conseguir la vacuna contra la fiebre amarilla, que me habían dicho que era gratis. Para ello, tenía que ir al centro de salud en el puerto de Miami. Llegué hasta la cabecera del puente que une el continente con el puerto y decidí caminar.

Craso error. Era, sencillamente, lejísimo, y en subida la mitad del camino.

Encima llegué al lugar, y grata noticia: la vacuna sale $140. PERO no me la podían poner porque vienen 5 ampollas juntas y entonces si se usa una, se desperdician las otras. Si me vacunaba sola, tenía que pagar por todo. Es decir, $700. A qué se debe esto? Pregunté. Me explicó que la única empresa que fabricaba esta vacuna cerró, y encima tenía el monopolio de la vacuna, entonces la vendía al precio que quería. Ahora, con el brote de la enfermedad en Sudamérica, se está recomenzando la producción en otro laboratorio, pero aún está en fase experimental.

De cualquier manera, gastar por una vacuna lo que con $10 más me saldría un día en Disney.... si pago una. O por 2 semanas en Orlando, si tengo que pagar las 5... pasé la oferta. Caminé por el puente al santo cohete.

Volví al continente en bus (ya no me iba a hacer de la loca). De ahí, tomé otro bus a Miami Beach, y fui al Lincoln Road Mall a caminar. En gran parte de ella, es una peatonal, y en sólo 2 cuadras es sobre la avenida transitada. Caminé mucho más ahí, mirando las tiendas y la gente rara. En un momento inesperado, pasó un tipo vestido con jardinera jeans en bici, con una gallina. Si, una gallina. "Estamos todos locos", me dije. Pero más gente rara seguía apareciendo. No les vi a los Fab 5 -los 5 tipos gay que hacen una revolución en el ropero y departamento de tipos onda el yeti-, vi a los Fab 50. 50 tipos raros, peinados raramente, vestidos raramente, que hablaban y caminaban y respiraban raramente. Quitado de un reality show, sencillamente.

Comí pizza (sabor barbecue chicken, que es pollo con salsa barbacoa) y tomé un milkshake de frutilla. Ambos, muy ricos. Creo que quemé calorías para rato hoy, así que ni el mínimo remordimiento tengo de lo que comí. En realidad, muy pocas veces lo tengo.

Ya no me podía más mover del cansancio, y eran las 2:30 pm. Le llamé a mi prima a preguntarle si podía volver más temprano. De un bus, al metro, a otro bus, llegué a las 4:25 pm a casa. Qué alivio es estar en pijamas de vuelta.
Tanto tiempo!

Ya aparecieron algunos reclamando la actualización del blog. La verdad, me agarró una pereza extraña. Estuve haciendo otras cosas (como viviendo la vida, eso toma mucha energía), y entonces no me sentaba a escribir.

Pienso en tantas cosas para escribir... y si no me siento a escribirlas ese día, son ideas que se van... pero bueno, vamos a ver hasta dónde puedo ponerles al tanto de mi vida. Rápidamente.

Bueno, hoy devolví las 2 notebooks, vinieron a buscar los de DHL y los de UPS (sí, cada caja en qué. Porque así combinaron los de Dell conmigo.) La tarjeta de WiFi es muy rompebola, tanto, que no capta la señal. Una chica en Starbucks -donde me tomé la molestia de ir a probar si el problema no era nada más acá- me dijo que lleve a TigerDirect y pague $50, que ahí me iban a arreglar. No pensaba pagar UN centavo más por algo que ya me costó dinero para tener. Así que pasé una hora en atención al cliente de Dell, gestionando la devolución.


Agarré la sección de publicidad del diario del domingo (un martes al mediodía, era un milagro que el diario siga en la casa, ya que los domingos de noche va al basurero), y busqué una oferta acorde a mis expectativas. Al menos ya sabía lo que buscaba. Entonces, en la revista publicitaria de Circuit City, tapa principal, oferta de liquidación por President´s Day: una HP Pavillion que me cautivó en design, características, y precio. Entré a la página de la empresa para ver lo increíble. En ese tiempo, consulté con mamá y a las 4pm, partí para hacer la compra.


Llegué a tiempo y no atiné más que a buscar un vendedor, quitar la revista de mi cartera y decirle, "quiero ésta". Me mostró una similar que estaba en muestra. Lo único que me agarró desprevenida fue que ya venía preinstalado un update que optimizaba la notebook, $90. Le miré medio argeladita (bueno, eso digo yo), y me explicó que todas las que no venían preoptimizadas se vendieron, y que sólo le quedaban unas poquitas ya optimizadas. Me tuvo que vender el tema, porque le hice explicarme todo y comprobarme que valía el dinero, hacia mi valle, 450 mil guaraníes es plata. Igual, me salió 40 o 50 dólares más barato que la Dell.

Eso me lleva a un nuevo Premios: Chaaaao Loco! 2007 / 2008:
Devolvé lo que quieras... en 30 días

No combinan tus sábanas que compraste separadas para armar juegos? Realmente no te gusta tanto ese saco? No andan las 2 notebooks que te mandaron? Tenés 30 días para devolver. Para compras online, incluso te mandan el courier a buscar -sin que pagues un centavo por ello. Todo sea por satisfacerme a mí como cliente. Bueno, algo tenían que darte como margen de benefeicio, en este mundo consumista. Ah, si pasan 30 días, te dan un crédito en la tienda por el mismo monto. Sólo conservá tu tarjeta y la etiqueta por la ropa, o el envoltorio de lo que sea, lo más cercano posible a la condición de compra.



Me falta mucho para ponerme al día, pero ya tengo sueño y mañana salgo. Voy a vacunarme contra la fiebre amarilla acá, antes de volver a Asunción, así que tengo que ir por el puerto de Miami. Después, sólo Dios sabe qué voy a hacer. Diviértanse, y espero poder sentarme mañana a escribir más cosas, si me da el cuero.
...y A-Dell-Aida se va

Si les cuento cómo pasé el día...

Ayer de tarde la notebook no activaba su WiFi. El esposo de mi prima se pasó gran parte de la tarde y la noche tratando de configurarla, sin éxito.

A la mañana, me levanté y comencé el operativo. Pasé en total 6 hrs 15 min con Atención al Cliente de Dell. 2 horas fueron tratando de arreglar con la guía online, luego fueron 2,5 horas con un técnico en línea, que entró en mi sistema y trató de arreglar, y luego 1,5 horas con otros dos técnicos en el teléfono, que también accedieron a mi sistema -estaba conectada a Internet por cable de red.

No anda el WiFi. :(

Llamé para devolver, y pedí una nueva. Me la mandan ahora y llega en 10 a 14 días, y cuando compruebo que funciona, mando la otra -llamo a DHL y la pasan a buscar. Sólo tuve que escribir el código de retorno por la caja. Todo este operativo, sin costo monetario, sólo de paz mental.

Odio cuando pasa esto. Pero podría ser peor. Podría llegar a Py y darme cuenta que no funciona por ejemplo... 

Hmmmmm.... podrían pasar peores cosas...

Gracias Dios por esta situación... te imploro que la nueva llegue pronto y funcione.















A-Dell-aida se suma a la familia
Llegó la nueva notebook; promete ayudar en la vida tecnológica de la familia

La odisea de ahorro, búsqueda, persuasión, compra e intriga ha llegado a su fin.

A las 3:45 pm, toca el timbre el hombre de DHL. Salté del sofá antes de que lo haga. Firmé su cachivache tecnológico y me dispuse a abrazar mi feroz caja de Dell.

Aún si todavía no pude conectarla WiFi a Internet (algún mambo raro tiene), ya bajé el messenger y hablé con Meli y Valenz. Con Bruno incluso pude mantener una conversación (si se le puede llamar eso a una constante tomadura de pelos de ida y vuelta).

Pero me siento comunicada. Señoras y señores, con ustedes: A-Dell-aide! Una Dell Vostro 1500, Pentium Core 2 Duo 2.0 GHz, pantalla de 15.4´, DDR de 2Gbs, 160 Gb de Disco Duro, Lector & Grabador de CD y DVD, conexión vía red y WiFi a Internet, Webcam con micrófono incorporado. Lindo, lindo juguete.

Nació el lunes 4 de febrero de 2008, a las 23.o0 hrs (de Miami), y el asistente de parto fue el marido de mi prima y Bruno Valenzano. Sus hermanas Tiburcia (ahora internada) y Dulcinea -son las otras computadoras de la casa- la recibirán a la llegada a Paraguay.

Otros datos sobre el nombre de la nueva integrante de la familia:

Origen: Germano
Significado: De estirpe noble
Festividad: 16 de Septiembre
Personalidad: Es altruista y logra tener la confianza de los demás. Combina muy bien la energía corporal con la mental. Es una persona muy sensible respecto a las personas emocionales. Establece unas relaciones fraternas muy afectivas. Personalidad misteriosa, imaginativa y con fuertes dotes de fantasía para encandilar y motivar a otros.

PD: el nombre es cortesía de Bruno Valenzano, quien me acompañó en estos meses hablando muy tarde de noche y por muchas horas acerca de características, marcas, cosas imprescindibles... le dije que me ayude a escogerle un nombre. Entre Úrsula y Adellaida, por ser una Dell, la última es más razonable. Cuando llegó, tenía toda la cara de ese nombre. Gracias Valenz, por todo.
Encontré mi celular

Para quienes supieron de la triste desaparición de 6 días de mi celular. Estaba detrás de los electrodomésticos, con la batería fuera de lugar. Ahora estoy más tranquila, dado que no tengo que gastar plata comprando un teléfono nuevo. Esa fue la última actualización.

Ah, y comí en un restaurante australiano hoy. Costillas con batata dulce... muy, muy rico.


El barco donde salimos a pasear
Fischer Island
El barquito azul del medio es la canoa del dueño de Miami Heat y de una línea de cruceros. Vale 23 millones de dólares.
Era la casa de... quién? no me acuerdo.

Era la casa de Sylvester Stallone. Creo.

No estoy de humor para contar. Debería hacerlo cuando esté. Dejémoslo aquí.
Sí, cara de loca: el viernes fuimos a ver Hanna Montana 3D Concert. Eso explica los anteojos.
Linda playa: South Beach. 
Mis compañeros: un libro, Skittles y agua. Qué más podés pedir?

Mi amigo Forrest Gump. Esperá, ni él no está ahí.
Paseo en barco, y más compras, y mi primera pérdida importante
Mis disculpas a los seguidores de este blog (o sea, mi familia y amigos) por mi semana ausentista de este espacio. Fue una mezcla de falta de voluntad de escribir, con falta de tiempo para escribir.
Creo que mi última aventura narrada -por imágenes- fue la visita al Seaquarium. El lunes y martes me quedé quietita en la casa. La única novedad de esos días es que el martes, mi primita de 3 años agarró mi celular y partió para algún paradero desconocido con él. 
No sería unas vacaciones completas si no perdés algo que no querés perder. Hace 5 días no le veo a mi celular. Traté de chantajearle a la nena con chocolates y Skittles -iba a abrir mano de uno de los paquetitos que tengo en mi valija, con tal de recuperar mi teléfono. No tuve éxito. Y la culpable no es la nena por agarrar el teléfono ajeno sin permiso, es mi culpa por dejarlo medianamente a su alcance... (nótese la ironía que quiero expresar). Estoy frustrada, mi celular lo iba a cambiar, pero en su momento, no cuando a mi primita se le daba por tirar el artefacto a sólo-Dios-sabe-dónde. Revolví la casa, revisé todos los rincones donde mi primita pone lo que tiene prohibido tocar -cosa que hace frecuentemente- y todo lo que está a su alcance, donde circula. Le tragó la tierra al celular, o ella lo tiró en el water. Sí, llamé, se gastó la batería. O no resistió al agua del water. 
El miércoles decidí salir a cumplir con deberes turísticos. No olvido de la listita de lugares a visitar, entonces hay que ponerse las pilas para ir cumpliendo deberes.
Esa mañana fui a comprar los bolsones de mano también, a ver si logro de alguna manera solucionar mi dilema valijístico. A medio camino, me di cuenta que no quité efectivo de la caja fuerte. En vano iba a usar mis tarjetas de crédito, teniendo dinero. Ahora, me encontré con un petit dilema: la tienda ya no hacía reservas. Yo no quería perder mis dos preciosos bolsones y un vestidito que me conquistó. Así que me tomé el atrevimiento de hacer una  ´autoreserva´:
Metí lo que quería comprar en una valija lila (para poder ubicarla fácilmente) que estaba a la venta en un precio exhorbitante (para que nadie la compre). Puse también una notita implorando que no lleve mis compras, que iba a pasar al día siguiente (7/02/2008) a comprar. Funcionó. :)
Luego de reservar mis compras a escondidas de la tienda, me fui a Bayside Marketplace. Tomé un paseo de barco por Miami. (abajo están las fotos, con mis comentarios pertinentes). Fue divertidísimo.
El jueves volví a salir para hacer mis compras y, ya que salí de la casa, fui para Miami Beach. Me quedé dormida en la playa.. estoy algo roja, sólo en la cara y en la espalda. En el resto se asentó bastante bien el color. El sol no es fuerte porque es invierno.
Como anduve ese día con mis compras a cuestas, le dejé a un salvavidas en su puestito -muy cartón postal- para que me cuide. Fui a caminar hasta una punta de la playa y volví, sintiendo en los pies cómo la arena iba variando en una misma playa. También vi que estaban haciendo el comercial de una cerveza en la playa. Fue genial.
A las 2 pm, levanté campamento y me fui a almorzar. Comí una pizza hawaiiana de la pizzería donde comí cuando fui por primera vez a la playa (y ahora vi su nombre: Groovy´s Pizza.. muy mala muerte jajaja)
Volví a casa cansada pero feliz, pasé dos días afuera, ocupada sólo en paseos. Acabé la semana trabajando, lo cual está muy bien. 
El fin de semana no pasó mucho. Fui niñera del amiguito de mi primo y su hermanita, se armó un pijama party acá. Comimos fondue el sábado de noche. Encontré una computadora más barata que la que compré, lo cual me pichó, pero de una marca medio rasca: Gateway. Ley de Murphy iterei. Aparte tampoco me gusta que sea ROJO. No es sólo mía, le tiene que ir a toda la familia. Entonces trato de que se me pase la pichadura.
A continuación, fotos de la semana.
Miami Seaquarium
Hoy dejo que el blablabla lo hagan las fotos. Ayer me fui al Seaquarium. De mi flia, sólo fue mi primito conmigo. El resto son gente recién conocida, o gente a la que no veía hace 10 u 11 años.

 
Apretando el acelerador turístico
Lugares a visitar

Geeeenteee! tengo un mes más y me puse las pilas para anotar lo que me falta visitar. Agarré la revista de Bienvenida a turistas que se prepara semanalmente para quienes visitan Miami, y marqué todo lo que me interesa y aún me queda por hacer. 

  • Bass Museum of Art: hay una exposición de arquitectura, decoración, historia de Miami a mediados de siglo. No me pregunten por qué me llama, pero quiero ir.
  • Miami Seaquarium
  • Playas de Key Biscayne
  • Paseo en barco por la costa de Miami (mi papá es a quien más le gusta ese tipo de paseos, conocer la ciudad desde el agua)
  • Dolphin Mall (ya fui pero en 2 visitas, no terminé de recorrer), Mall of the Americas and Miami International Mall. (quedan todos sobre la misma calle, pero probablemente sea todo en días diferentes)

Una cosa ya quedó en el oparei: quería visitar Sawgrass Mills. No encontré cómo llegar ahí tomando metro y buses, a mi prima no le late mucho llevarme hasta allá -y no le reclamo, es lejísimo y ya me lleva a todas partes- y, finalmente, medio que ya compré todo lo que tenía que comprar, no da para irme y comprar más cosas. 

Ah, otras dos cosas que quedaron para otra vuelta... sólo Dios sabe cuándo. Disney y un crucero... dos cosas que no pega hacer sola. Aparte que un crucero no puedo pagar una habitación individual, me encajan con alguien... y una soltera en crucero aparentemente equivale a ´busco pareja´. Disney sola? Sencillamente patético, me temo que me voy a pasar llorando.

Tengo que confesar que aún no fui al cine. Es más, sólo vi una película estando acá, y fue una brasilera. Hmm.. debería ir al cine. ¿Será que la Vane cinéfila se murió? Eso está feo.

Bueno, teniendo las metas turísticas claras, es sencillamente agarrar el mapita, planear el itinerario de buses/metros y disfrutar del paseo.
Mi espacio, mi mundo, mi visión, a mi manera. ¡Así de sencillo es! Es de buena gente comentar, compartir y dar créditos si corresponde. Cualquier cosa dejame un comentario con tu e-mail, así contactamos.
 
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