Así quedó el dilema valijístico.

Varios ya me preguntaron cómo resolví el tema que hace un mes vengo planeando. Tampoco me quitó el sueño, pero nos tomó unja parte de la tarde del domingo pasado armarlo. Mi prima estuvo revolviendo conmigo las valijas, tratando de equiparar el peso. Creo que finalmente hicimos un buen trabajo, aunque tuve que comprarme una valija nueva. Pero bueno, también hacía falta en casa. La vamos a usar como valija para llevar libro para Brasil!


Así que, papi, antes de que te den un infarto las valijas cuando llegue a Asunción, acá va un preaviso en imágenes. Los moñitos pink en las valijas grandes son para identificarlas con mayor facilidad. La chiquitita va como bagaje de mano, con la notebook. Chiquitita pero poderosa: lleva todas las compras de amazon. Nuestro wishlist está vacío, habían libros en espera desde el 2004.
Creo que hoy voy a pasarme el día leyendo, y a la tardecita guardo mis valijas en la camioneta, nadie quiere arrastrar valijas a las 6.30 am.
Update. Casi me hernié levantando las valijas. Obviamente, hubo un desbalance de peso, así que volví a abrirlas. Y el resultado final:
-Valija 1= 31,2 kgs
-Valija 2= 31,5 kgs (háke pea! Casi casi 32 kgs. Espero que en el aeropuerto va a decir 32,1 kgs y me van a hacer abrirla. ).
-Valija 3 = 27,9 kgs. Con lo poquitito que me falta meter, llegará a los 30 o 31 kgs.
-Valija de mano = 21,5 kgs. Son sólo libros de amazon, y una bolsa de chocolates. Crucen los dedos para que no me pesen esa, está con 16,5 kgs de exceso de peso. jajajajaja
-Valija de mano 2 = 5 kgs.
Son 96,5 kgs de equipaje arrastrando por el aeropuerto. Y me van a ver sonriendo, arrastrando cada uno de esos kilos.











































ES NOTICIA:
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MUNDO
Problemas en plantas nucleares dejan a Miami sin luz
17:32 Cinco reactores de energía atómica salieron de servicio esta tarde y el sur de la Florida soporta masivo apagón. Afecta a 4 millones de personas.

Martes/26/FEBRERO/2008/EFE
Cinco reactores de la planta nuclear del estado de Florida (sudeste) dejaron de funcionar el martes causando un gigantesco apagón, informó la cadena estadounidense CNN. El corte de energía afecta, además de Miami, a un enorme sector del estado de Florida.
"Tenemos un masivo corte de energía en Miami", dijo a la AFP Cathy Webb, portavoz de la polícia del condado Miami-Dade. La empresa Florida Power and Light "está trabajando en eso", añadió. El apagón causaba importantes congestiones en el tránsito de Miami donde los semáforos dejaron de funcionar en muchas intersecciones.
La empresa de electricidad del estado dijo que registraba "dificultades" en el servicio de transmisión de energía. El problema afecta a unos 4 millones de personas en Miami y el área norte según medios locales, que indican que el problema se extiende unos 100 km hasta la ciudad de Palm Beach.

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Escuchando ABC News a las 6pm, me enteré que algo se prendió en fuego en alguna subestación, y ahí fue que todo comenzó a apagarse, a eso de las 1 pm.

La vez pasada le pregunté a mi prima de dónde venía la energía de Miami. Ahora sé la respuesta por experiencia y sin googlear. Qué picha! jajajaja.

(Las de arriba son mis fotos de la ciudad paralizada, ahora ando feliz porque tengo Internet de vuelta. Acá se desconfiguró hasta el oxígeno cuando hubo el apagón... Sí, un poco hiperbolista. Pero nos pasa por vivir una vida tecnologizada.)
Lecciones
No sería una experiencia de aprendizaje, si no se aprendiera.

Es mi última semana en Miami. Es lunes de mañana, estoy sola en la casa, y no resta más que pensar. A la par, converso con un amigo sobre la experiencia de vivir, en general.

Hoy estoy acá para saber qué quito de toda esta experiencia de viaje. Digo saber, porque al sentarme a escribir recién deshilo mis pensamientos. Escribir es mi terapia, mi conciencia, mi dispersor de nubosidad.

Pasé dos meses y medio acá, e inicialmente vine con algo en la cabeza: trabajar. Pero las cosas no se dieron tanto como las esperaba. Los primeros días tras darme cuenta que no iba a ser como yo planeé, me puse triste. Después oré y llegué a la conclusión de que tengo que saber adaptarme. ¿Quién sería tan ocurrente de deprimirse en un viaje?

Así que esto se volvió más acerca de la experiencia de valerme sola, en los momentos que podía, en adaptarme, en compartir con una nueva familia, que a la vez es una vieja familia con la cual no comparto hace como 10 años, de reacostumbrarme a interpretar mapas (de la ciudad, del shopping... perdí ese sentido de ubicación que tanto me caracterizaba en mi infancia). Tuve que reaprender que el norte no necesariamente queda donde a mí me late que queda.

Creo que en parte encontré más lo que me gusta también. Me encanta mirar a la gente, y mirar cómo ciertas cosas funcionan acá que en nuestro país son oportunidades desperdiciadas. Tengo dos cosas que me vienen inmediatamente a la cabeza: el transporte público y el zoológico. Sencillamente asombrosos. Si bien mi prima dice que es incómodo el transporte público -en parte es, dado que en mi zona por ejemplo, sólo pasa en horas pico- es admirable el trato del chofer, la capacidad de subir gente en silla de rueda, que baja el amortiguador y la altura del bus para que suba la gente viejita, que el chofer se para para ayudar a los que están en silla de ruedas, tiene para llevar bicicletas adelante... y podés transferirte de bus a bus, de bus a metro, sólo con 50 centavos.

En resumen, doy gracias a Dios por haber transformado esta experiencia en lo que necesitaba, más que en lo que quería. Si bien trabajé y le exprimí a lo que podía aprender, y me condujo en nuevas ópticas profesionales, paseé muchísimo, compré mucho, y vuelvo rica en experiencias y valorando lo que ya tengo.

Escogeré los últimos destinos de la semana, porque el viernes parto para Paraguay. Que tengas una linda semana!
Key Biscayne

Ya fue hace una o dos semanas, pero igual, era una historia que les debía.

Dicen que es una de las 10 mejores playas de EEUU. Fue suficiente impulso para ir a conocer la playa y el parque nacional.

Desde Brickell, zona de Miami donde está la oficina de Krishna, tomé un bus para cruzar hacia la isla de Key Virginia -que originalmente era la única playa para gente de raza negra, en la época de los 50s- y luego a Key Biscayne. Me bajé en la última parada para caminar la última parte del trayecto a pie. Fueron 30 minutos de caminata, donde por lo menos me pude pasar hablando con un ecuatoriano que se llama Mauro, que trabaja en el restaurante.

Llegué, almorcé -ya me moría de hambre- y marché a la playa, como buena mochilera, con todas mis cosas a costas. Después visité el farol, que es la estructura arquitectónica más vieja de Florida que todavía está en pie. Tienen un lindo museo en una casa que recrea exactamente la casa del cuidador del farol.

Tuve que caminar otros 30 minutos para volver a donde está el bus, para acabar así el día, valió la pena caminar tanto. La playa, si bien no hubiera dicho jamás que es una de las 10 mejores de EEUU -me gustó más la de South Beach, y las de Brasil no tienen nada que envidiar- está linda, y por sobre todo, el farol está fantástico. Sólo me restó suspirar y sonreir al escalar los 116 escalones que te lleva llegar arriba. Una sensación para nunca olvidar.
Finalmente, Festival de Fotos de mi visita a Miami

Hay a quienes les gustan palabras. Hay a quienes les gustan imagenes. Para todos, hay algo aqui.

Ahora podes mirar mi album en Picasa, que estoy subiendo todas las fotos de mi viaje. Aprovechando que estoy en banda ancha tambien, antes de volver a mis 64 Kbps.

Divertite!
Moraleja: no jugar a ser hacker

Voy a comenzar por decir, primero, que ya arreglé la situación. No pretendo hacer de ésta una novela de terror.

Bueno, como sabrán, compré una notebook, la cual viene cargada con Windows Vista legal, pero con una versión trial de Office. En lugar de ser paciente, llegar a Asunción y pedir ayuda a alguien experto en el tema, me quise hacer de la "valé", la superpoderosa, y traté de conseguir el Key Code. (No te me hagas del moralista, te puedo asegurar que algo en tu computador es así)Conversando a la vez con Bruno (no es para echarte la culpa, la %$# la hice yo), buscamos un programa y bajé un key generator.

Craso error.

Desde ahí, comenzó a cablear la computadora. Ya tenía antivirus -Panda, como los de casa-, pero no detectaba nada. Algo estaba sumamente mal.

Me comenzó a preocupar más cuando me di cuenta que no podía entrar en Mis Documentos, Panel de Control, Papelera de Reciclaje... aparte, me desaparecen de onda la barra de inicio y los elementos del escritorio.

Desinstalo Panda, que no detectaba nada. Probé un antivirus más mañoso para detectar macanadas: NOD32. Ahora detectó, pero no me supo arreglar. Resúltase que el virus está protegido dentro de mi computador, no se puede borrar.

CHAN.

Solución: volver la máquina a su estado de nacimiento, el día que salió de la caja. Por si no sabés, se hace en: Inicio, Accesorios, Herramientas del Sistema, Restaurar el Sistema.

Pero esperá.

Significa perder: todos los trabajos que hice, y mis fotos de todas, todas, todas mis aventuras acá.
CHAN al cuadrado.

Pero esperá. Sí, esperá de nuevo.

Tengo DVDs regrabables. Entonces, grabé todo lo de Mis documentos en un DVD.

Ahora puedo restaurar el sistema. Mis archivos están a salvo. Volveré para contarles el final de esta historia.

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Volví. El sistema fue restaurado. Bendito sea Dios, se borró el virus, y todo está en orden.

Es más, pondré en aplicación un consejo que encontré online acerca de cómo usar el Office sin meter el Key Code que te pide. Para eso, ya les paso el tip.

1- Bajá el programa
2- Instalá
3- La primera vez que te pide el Product Key, poné Siguiente o Next, sin escribir nada
4- Iniciá algún programa de Office
5- Te pedirá el Product Key de vuelta. Apretá la X de la esquina derecha, Sí (o Yes) y Cerrar (o Close)

Podés usar así, sin matufiadas de por medio. Bueno, no taaaaan matufiada.
Hoy llegué a casa con la lengua afuera...

Caminé excesivamente mucho. Tuve la ocurrencia de ir a conseguir la vacuna contra la fiebre amarilla, que me habían dicho que era gratis. Para ello, tenía que ir al centro de salud en el puerto de Miami. Llegué hasta la cabecera del puente que une el continente con el puerto y decidí caminar.

Craso error. Era, sencillamente, lejísimo, y en subida la mitad del camino.

Encima llegué al lugar, y grata noticia: la vacuna sale $140. PERO no me la podían poner porque vienen 5 ampollas juntas y entonces si se usa una, se desperdician las otras. Si me vacunaba sola, tenía que pagar por todo. Es decir, $700. A qué se debe esto? Pregunté. Me explicó que la única empresa que fabricaba esta vacuna cerró, y encima tenía el monopolio de la vacuna, entonces la vendía al precio que quería. Ahora, con el brote de la enfermedad en Sudamérica, se está recomenzando la producción en otro laboratorio, pero aún está en fase experimental.

De cualquier manera, gastar por una vacuna lo que con $10 más me saldría un día en Disney.... si pago una. O por 2 semanas en Orlando, si tengo que pagar las 5... pasé la oferta. Caminé por el puente al santo cohete.

Volví al continente en bus (ya no me iba a hacer de la loca). De ahí, tomé otro bus a Miami Beach, y fui al Lincoln Road Mall a caminar. En gran parte de ella, es una peatonal, y en sólo 2 cuadras es sobre la avenida transitada. Caminé mucho más ahí, mirando las tiendas y la gente rara. En un momento inesperado, pasó un tipo vestido con jardinera jeans en bici, con una gallina. Si, una gallina. "Estamos todos locos", me dije. Pero más gente rara seguía apareciendo. No les vi a los Fab 5 -los 5 tipos gay que hacen una revolución en el ropero y departamento de tipos onda el yeti-, vi a los Fab 50. 50 tipos raros, peinados raramente, vestidos raramente, que hablaban y caminaban y respiraban raramente. Quitado de un reality show, sencillamente.

Comí pizza (sabor barbecue chicken, que es pollo con salsa barbacoa) y tomé un milkshake de frutilla. Ambos, muy ricos. Creo que quemé calorías para rato hoy, así que ni el mínimo remordimiento tengo de lo que comí. En realidad, muy pocas veces lo tengo.

Ya no me podía más mover del cansancio, y eran las 2:30 pm. Le llamé a mi prima a preguntarle si podía volver más temprano. De un bus, al metro, a otro bus, llegué a las 4:25 pm a casa. Qué alivio es estar en pijamas de vuelta.
Tanto tiempo!

Ya aparecieron algunos reclamando la actualización del blog. La verdad, me agarró una pereza extraña. Estuve haciendo otras cosas (como viviendo la vida, eso toma mucha energía), y entonces no me sentaba a escribir.

Pienso en tantas cosas para escribir... y si no me siento a escribirlas ese día, son ideas que se van... pero bueno, vamos a ver hasta dónde puedo ponerles al tanto de mi vida. Rápidamente.

Bueno, hoy devolví las 2 notebooks, vinieron a buscar los de DHL y los de UPS (sí, cada caja en qué. Porque así combinaron los de Dell conmigo.) La tarjeta de WiFi es muy rompebola, tanto, que no capta la señal. Una chica en Starbucks -donde me tomé la molestia de ir a probar si el problema no era nada más acá- me dijo que lleve a TigerDirect y pague $50, que ahí me iban a arreglar. No pensaba pagar UN centavo más por algo que ya me costó dinero para tener. Así que pasé una hora en atención al cliente de Dell, gestionando la devolución.


Agarré la sección de publicidad del diario del domingo (un martes al mediodía, era un milagro que el diario siga en la casa, ya que los domingos de noche va al basurero), y busqué una oferta acorde a mis expectativas. Al menos ya sabía lo que buscaba. Entonces, en la revista publicitaria de Circuit City, tapa principal, oferta de liquidación por President´s Day: una HP Pavillion que me cautivó en design, características, y precio. Entré a la página de la empresa para ver lo increíble. En ese tiempo, consulté con mamá y a las 4pm, partí para hacer la compra.


Llegué a tiempo y no atiné más que a buscar un vendedor, quitar la revista de mi cartera y decirle, "quiero ésta". Me mostró una similar que estaba en muestra. Lo único que me agarró desprevenida fue que ya venía preinstalado un update que optimizaba la notebook, $90. Le miré medio argeladita (bueno, eso digo yo), y me explicó que todas las que no venían preoptimizadas se vendieron, y que sólo le quedaban unas poquitas ya optimizadas. Me tuvo que vender el tema, porque le hice explicarme todo y comprobarme que valía el dinero, hacia mi valle, 450 mil guaraníes es plata. Igual, me salió 40 o 50 dólares más barato que la Dell.

Eso me lleva a un nuevo Premios: Chaaaao Loco! 2007 / 2008:
Devolvé lo que quieras... en 30 días

No combinan tus sábanas que compraste separadas para armar juegos? Realmente no te gusta tanto ese saco? No andan las 2 notebooks que te mandaron? Tenés 30 días para devolver. Para compras online, incluso te mandan el courier a buscar -sin que pagues un centavo por ello. Todo sea por satisfacerme a mí como cliente. Bueno, algo tenían que darte como margen de benefeicio, en este mundo consumista. Ah, si pasan 30 días, te dan un crédito en la tienda por el mismo monto. Sólo conservá tu tarjeta y la etiqueta por la ropa, o el envoltorio de lo que sea, lo más cercano posible a la condición de compra.



Me falta mucho para ponerme al día, pero ya tengo sueño y mañana salgo. Voy a vacunarme contra la fiebre amarilla acá, antes de volver a Asunción, así que tengo que ir por el puerto de Miami. Después, sólo Dios sabe qué voy a hacer. Diviértanse, y espero poder sentarme mañana a escribir más cosas, si me da el cuero.
...y A-Dell-Aida se va

Si les cuento cómo pasé el día...

Ayer de tarde la notebook no activaba su WiFi. El esposo de mi prima se pasó gran parte de la tarde y la noche tratando de configurarla, sin éxito.

A la mañana, me levanté y comencé el operativo. Pasé en total 6 hrs 15 min con Atención al Cliente de Dell. 2 horas fueron tratando de arreglar con la guía online, luego fueron 2,5 horas con un técnico en línea, que entró en mi sistema y trató de arreglar, y luego 1,5 horas con otros dos técnicos en el teléfono, que también accedieron a mi sistema -estaba conectada a Internet por cable de red.

No anda el WiFi. :(

Llamé para devolver, y pedí una nueva. Me la mandan ahora y llega en 10 a 14 días, y cuando compruebo que funciona, mando la otra -llamo a DHL y la pasan a buscar. Sólo tuve que escribir el código de retorno por la caja. Todo este operativo, sin costo monetario, sólo de paz mental.

Odio cuando pasa esto. Pero podría ser peor. Podría llegar a Py y darme cuenta que no funciona por ejemplo... 

Hmmmmm.... podrían pasar peores cosas...

Gracias Dios por esta situación... te imploro que la nueva llegue pronto y funcione.















A-Dell-aida se suma a la familia
Llegó la nueva notebook; promete ayudar en la vida tecnológica de la familia

La odisea de ahorro, búsqueda, persuasión, compra e intriga ha llegado a su fin.

A las 3:45 pm, toca el timbre el hombre de DHL. Salté del sofá antes de que lo haga. Firmé su cachivache tecnológico y me dispuse a abrazar mi feroz caja de Dell.

Aún si todavía no pude conectarla WiFi a Internet (algún mambo raro tiene), ya bajé el messenger y hablé con Meli y Valenz. Con Bruno incluso pude mantener una conversación (si se le puede llamar eso a una constante tomadura de pelos de ida y vuelta).

Pero me siento comunicada. Señoras y señores, con ustedes: A-Dell-aide! Una Dell Vostro 1500, Pentium Core 2 Duo 2.0 GHz, pantalla de 15.4´, DDR de 2Gbs, 160 Gb de Disco Duro, Lector & Grabador de CD y DVD, conexión vía red y WiFi a Internet, Webcam con micrófono incorporado. Lindo, lindo juguete.

Nació el lunes 4 de febrero de 2008, a las 23.o0 hrs (de Miami), y el asistente de parto fue el marido de mi prima y Bruno Valenzano. Sus hermanas Tiburcia (ahora internada) y Dulcinea -son las otras computadoras de la casa- la recibirán a la llegada a Paraguay.

Otros datos sobre el nombre de la nueva integrante de la familia:

Origen: Germano
Significado: De estirpe noble
Festividad: 16 de Septiembre
Personalidad: Es altruista y logra tener la confianza de los demás. Combina muy bien la energía corporal con la mental. Es una persona muy sensible respecto a las personas emocionales. Establece unas relaciones fraternas muy afectivas. Personalidad misteriosa, imaginativa y con fuertes dotes de fantasía para encandilar y motivar a otros.

PD: el nombre es cortesía de Bruno Valenzano, quien me acompañó en estos meses hablando muy tarde de noche y por muchas horas acerca de características, marcas, cosas imprescindibles... le dije que me ayude a escogerle un nombre. Entre Úrsula y Adellaida, por ser una Dell, la última es más razonable. Cuando llegó, tenía toda la cara de ese nombre. Gracias Valenz, por todo.
Encontré mi celular

Para quienes supieron de la triste desaparición de 6 días de mi celular. Estaba detrás de los electrodomésticos, con la batería fuera de lugar. Ahora estoy más tranquila, dado que no tengo que gastar plata comprando un teléfono nuevo. Esa fue la última actualización.

Ah, y comí en un restaurante australiano hoy. Costillas con batata dulce... muy, muy rico.


El barco donde salimos a pasear
Fischer Island
El barquito azul del medio es la canoa del dueño de Miami Heat y de una línea de cruceros. Vale 23 millones de dólares.
Era la casa de... quién? no me acuerdo.

Era la casa de Sylvester Stallone. Creo.

No estoy de humor para contar. Debería hacerlo cuando esté. Dejémoslo aquí.
Sí, cara de loca: el viernes fuimos a ver Hanna Montana 3D Concert. Eso explica los anteojos.
Linda playa: South Beach. 
Mis compañeros: un libro, Skittles y agua. Qué más podés pedir?

Mi amigo Forrest Gump. Esperá, ni él no está ahí.
Paseo en barco, y más compras, y mi primera pérdida importante
Mis disculpas a los seguidores de este blog (o sea, mi familia y amigos) por mi semana ausentista de este espacio. Fue una mezcla de falta de voluntad de escribir, con falta de tiempo para escribir.
Creo que mi última aventura narrada -por imágenes- fue la visita al Seaquarium. El lunes y martes me quedé quietita en la casa. La única novedad de esos días es que el martes, mi primita de 3 años agarró mi celular y partió para algún paradero desconocido con él. 
No sería unas vacaciones completas si no perdés algo que no querés perder. Hace 5 días no le veo a mi celular. Traté de chantajearle a la nena con chocolates y Skittles -iba a abrir mano de uno de los paquetitos que tengo en mi valija, con tal de recuperar mi teléfono. No tuve éxito. Y la culpable no es la nena por agarrar el teléfono ajeno sin permiso, es mi culpa por dejarlo medianamente a su alcance... (nótese la ironía que quiero expresar). Estoy frustrada, mi celular lo iba a cambiar, pero en su momento, no cuando a mi primita se le daba por tirar el artefacto a sólo-Dios-sabe-dónde. Revolví la casa, revisé todos los rincones donde mi primita pone lo que tiene prohibido tocar -cosa que hace frecuentemente- y todo lo que está a su alcance, donde circula. Le tragó la tierra al celular, o ella lo tiró en el water. Sí, llamé, se gastó la batería. O no resistió al agua del water. 
El miércoles decidí salir a cumplir con deberes turísticos. No olvido de la listita de lugares a visitar, entonces hay que ponerse las pilas para ir cumpliendo deberes.
Esa mañana fui a comprar los bolsones de mano también, a ver si logro de alguna manera solucionar mi dilema valijístico. A medio camino, me di cuenta que no quité efectivo de la caja fuerte. En vano iba a usar mis tarjetas de crédito, teniendo dinero. Ahora, me encontré con un petit dilema: la tienda ya no hacía reservas. Yo no quería perder mis dos preciosos bolsones y un vestidito que me conquistó. Así que me tomé el atrevimiento de hacer una  ´autoreserva´:
Metí lo que quería comprar en una valija lila (para poder ubicarla fácilmente) que estaba a la venta en un precio exhorbitante (para que nadie la compre). Puse también una notita implorando que no lleve mis compras, que iba a pasar al día siguiente (7/02/2008) a comprar. Funcionó. :)
Luego de reservar mis compras a escondidas de la tienda, me fui a Bayside Marketplace. Tomé un paseo de barco por Miami. (abajo están las fotos, con mis comentarios pertinentes). Fue divertidísimo.
El jueves volví a salir para hacer mis compras y, ya que salí de la casa, fui para Miami Beach. Me quedé dormida en la playa.. estoy algo roja, sólo en la cara y en la espalda. En el resto se asentó bastante bien el color. El sol no es fuerte porque es invierno.
Como anduve ese día con mis compras a cuestas, le dejé a un salvavidas en su puestito -muy cartón postal- para que me cuide. Fui a caminar hasta una punta de la playa y volví, sintiendo en los pies cómo la arena iba variando en una misma playa. También vi que estaban haciendo el comercial de una cerveza en la playa. Fue genial.
A las 2 pm, levanté campamento y me fui a almorzar. Comí una pizza hawaiiana de la pizzería donde comí cuando fui por primera vez a la playa (y ahora vi su nombre: Groovy´s Pizza.. muy mala muerte jajaja)
Volví a casa cansada pero feliz, pasé dos días afuera, ocupada sólo en paseos. Acabé la semana trabajando, lo cual está muy bien. 
El fin de semana no pasó mucho. Fui niñera del amiguito de mi primo y su hermanita, se armó un pijama party acá. Comimos fondue el sábado de noche. Encontré una computadora más barata que la que compré, lo cual me pichó, pero de una marca medio rasca: Gateway. Ley de Murphy iterei. Aparte tampoco me gusta que sea ROJO. No es sólo mía, le tiene que ir a toda la familia. Entonces trato de que se me pase la pichadura.
A continuación, fotos de la semana.
Miami Seaquarium
Hoy dejo que el blablabla lo hagan las fotos. Ayer me fui al Seaquarium. De mi flia, sólo fue mi primito conmigo. El resto son gente recién conocida, o gente a la que no veía hace 10 u 11 años.

 
Apretando el acelerador turístico
Lugares a visitar

Geeeenteee! tengo un mes más y me puse las pilas para anotar lo que me falta visitar. Agarré la revista de Bienvenida a turistas que se prepara semanalmente para quienes visitan Miami, y marqué todo lo que me interesa y aún me queda por hacer. 

  • Bass Museum of Art: hay una exposición de arquitectura, decoración, historia de Miami a mediados de siglo. No me pregunten por qué me llama, pero quiero ir.
  • Miami Seaquarium
  • Playas de Key Biscayne
  • Paseo en barco por la costa de Miami (mi papá es a quien más le gusta ese tipo de paseos, conocer la ciudad desde el agua)
  • Dolphin Mall (ya fui pero en 2 visitas, no terminé de recorrer), Mall of the Americas and Miami International Mall. (quedan todos sobre la misma calle, pero probablemente sea todo en días diferentes)

Una cosa ya quedó en el oparei: quería visitar Sawgrass Mills. No encontré cómo llegar ahí tomando metro y buses, a mi prima no le late mucho llevarme hasta allá -y no le reclamo, es lejísimo y ya me lleva a todas partes- y, finalmente, medio que ya compré todo lo que tenía que comprar, no da para irme y comprar más cosas. 

Ah, otras dos cosas que quedaron para otra vuelta... sólo Dios sabe cuándo. Disney y un crucero... dos cosas que no pega hacer sola. Aparte que un crucero no puedo pagar una habitación individual, me encajan con alguien... y una soltera en crucero aparentemente equivale a ´busco pareja´. Disney sola? Sencillamente patético, me temo que me voy a pasar llorando.

Tengo que confesar que aún no fui al cine. Es más, sólo vi una película estando acá, y fue una brasilera. Hmm.. debería ir al cine. ¿Será que la Vane cinéfila se murió? Eso está feo.

Bueno, teniendo las metas turísticas claras, es sencillamente agarrar el mapita, planear el itinerario de buses/metros y disfrutar del paseo.
TAM, we have a situation... (TAM, tenemos una situación...)
A un mes de volver, hay dilema valijístico

Creo que tendré que comenzar a pensar seriamente cómo voy a volver con las valijas.

Hoy se fue la suegra de mi prima a Río de Janeiro. Fue un melodrama: mi primo político bajó la balanza -la que usás para pesarte cuando querés saber cuán gordo estás- a las 5pm, para que ella se ponga a hacer el cálculo de sobrepeso de las valijas. Cuál fue la sorpresa cuando se dio cuenta que el sobrepeso era de... unos kilos. Se enojó muchísimo, y se puso muy nerviosa por la situación. 

Ahí llegó mi prima, la heroína de las 6:15 pm, que tiene que oficiar de mamá, esposa, ama de casa, cuñada, y patrona de la niñera- cuando la casa ya estaba prendida en fuego con histeria, y se puso a arreglar la situación, como pronosticó que iba a suceder hace unas semanas. Me dio un buen pronóstico del tiempo, en aquel entonces: tormenta de lágrimas, de reclamos. Temperaturas frías y cálidas mezcladas, así que puede desatar migrañas el cambio de clima. 

Partieron para el aeropuerto, una vez que ella solucionó la crisis, y me puse a hacer mi propia investigación en TAM, y en mis valijas. Confieso que están algo pesadillas... y si bien no me preocupa el tema -estoy muy light, priorizo las cosas que me preocupan, para optimizar energía y alegría. Si tienen sobrepeso, es solucionable: se paga, se pone de rodilla para implorar misericordia, o se da una mirada sexy... jajajajajaja! (una broma genteeeee), nada que no sea solucionable. 

Con la balanza, mi cuerpo, mis valijas, una notebook para convertir el peso en Internet y la página de TAM para informarme, comencé la operación en el garage de la casa, donde yacen mis dos bultos cargados. 

Tené en cuenta que mis límites son: 2 valijas de 32 kgs, y 2 valijas de mano hasta 5 kgs cada una.

Llegué a Miami con una valija de 27 kilos, que incluía una valija vacía adentro. Sin bagaje de mano, no cuenta la cartera con mis posesiones.

Me subí en la balanza, para saber mi peso. Tengo el orgullo de decir que subí 1,5 kgs nada más, probablemente sea por la fecha del mes (ejem..) pero nada espantoso en aumento! Y ojalá que se vaya para cuando esté de vuelta por Asunción. Esa es mi grande victoria. 

Luego, me subí con cada valija en la mano. Ambas están con muchas, muchas cosas adentro. (Esta mañana me hice de la picha levantando la valija sin poner cara de esfuerzo, después de que la suegra de mi prima me diga que mis valijas eran demasiado pesadas. Le dije: no, mirá cómo yo levanto. Levanté... y me reí por dentro. Iba a solucionar después lo del peso).

Hoy, tengo una valija de casi 45 kilos, y la segunda valija pesa 23,5 kgs., sin la ropa que traje, que serán unos 5 kgs. Tuve que hacer una impresionante ecuación cibernética para conseguir esos resultados. Al final, ni las libras ni los fahrenheit ni las millas son mis amigas.

¿Qué significa eso? Que voy a tener que comprar probablemente una o dos valijas de mano, que voy a tener que trasladar algunas cosas a la valija más liviana.

Luego, llamé a TAM a confirmar la información. Sí, son 2 valijas de 5 kgs. No, no puede ser una de 10 kgs. Pagas $75 por exceso de equipaje, por cada valija, o por exceso de peso en cada valija. Podés meter hasta 5 valijas extras (tampoco la pavada, pensé, pero lo tendré en cuenta).

Al final, me sale más barato comprar dos valijas de mano, que pagar $75 por una tercera valija... Pero nada está dicho. Creo que comenzaré a planificar eso a los 5 días de volver. Recuérdenme que el 24 de febrero piense en esto. Aún faltan algunas cositas: una notebook (equipaje de mano), un tarro de Lego (no es seguro, pero con todo el placer del mundo lo llevaría) y...creo que nada más. Sólo Dios sabe.

Para finalizar, me dirigo a mis estimados transportadores hasta este destino.

Señores TAM Mercosur: 
Yo pretendo entrar con todas, todas, todas mis compras, mis pertenencias, mis cachivaches en el avión. Espero sepan comprender la situación: me tomó 10 años volver a Estados Unidos, quién sabe dentro de cuánto voy a volver de nuevo. 
Atentamente, su viajera más entusiasmada, 
Vane.

Voy a seguir con mis dotes de súper niñera, con mis dos primitos. Me estoy preparando para todo acá... incluso para ser madre. De aquí a casi una década, pero es un entrenamiento.

Deseame éxito en mis labores valijísticas!
Sí, pasaron muchos días sin escribir. Te preguntarás, quizás, en qué ando...

Desde mi paseo a Miami Beach, sólo realicé otra expedición el lunes. Fui hasta Aventura Mall, norte de Miami. Hice, literalmente, 6 horas de viaje ese día. Y me quedé 3,5 horas en el shopping. Lo más productivo ahí fue caminar, comer comida china (oooh sí!), entrar a la tienda de Apple y jugar con notebooks, pantallas gigantes, Iphones y Ipod Touch. 

Sábado y domingo, sin comentarios. Chris estuvo internado desde el viernes del noche, y ahí entré en cortocircuito. El sábado fui a Coral Gables con Krishna y Joaninha, a llevarle a Shaquille -la mascota de la familia- al veterinario, a hacerse limpieza bucal. Desayunamos en un negocio, volvimos a casa, y de ahí volvimos  a salir a Dadeland Mall. Compré las sábanas que faltaban para la familia, y volvimos a casa, sólo para volver a salir las tres mujeres mayores: Krishna, Sandra y yo, para el mismísimo shopping. 

Recién el domingo de tarde pude hablar con Chris, que se mudó de habitación, no salieron mis planes maquiavélicos de infiltrar un teléfono celular a terapia intensiva para hablarle. No necesito entrar en detalles del alivio que sentí. Ese día volví a ir a BJs, el hipermercado, sólo para comprar las camisas para Hugui, quien está comenzando a activar su vida social. Se abre la temporada de 15 años para él, y espero que mi mamá le consiga un buen saco con bolsillos internos para que sea un buen hermano y me traiga chocolates y chicles de las fiestas, como yo como buena hermana le traje siempre, cuando él tenía sólo 4 años.

Vamos a ver cuándo vuelvo para una nueva aventura. Lo importante es tener un destino en el ojo. Próxima parada: Miami Seaquarium y playas de Key Biscayne. 

Ah, me pasé leyendo también. Acabé dos libros, espero podes contarles al respecto apenas pueda.



















Puedo volver tranquila a Asunción. Cumplí mi promesa: me fui a la playa.

El martes de noche sabía que tenía que encontrarle un propósito turístico a mi semana. Climáticamente, está muy inestable la situación. Chequeé el pronóstico, y desde el domingo, que comenzó a llover, el miércoles iba a ser el primer día ´parcialmente nublado, con lluvias dispersas´. Era mi pequeña ventanita a la libertad.

Coordiné para salir bien temprano de la casa con Krishna, para emprender rumbo a Miami Beach. Inmediatamente, me subí arriba, con el éxtasis y la adrenalina de un paseo esperado, a escoger mi vestuario. Quité mi vestido blanco y negro nuevo, y mi bikini negro, y me puse a armar un bolsón especial, con toallas, crema para el cabello, cepillo, protector solar... la cartera con los mapas... y me senté a mirar los mapas del metro y del bus, para ver cómo llegaba hasta allá. 

¡Casi no pude dormir de la emoción! No sé por qué se me dio por ahí. Pero es lindo sentirse así.

A la mañana siguiente, cambio de planes. Primero, Sandra -mamá de Joao- me prestó una mochila para cargar mis cosas, lo cual fue muy útil, dado que soy cachivachera. Segundo, salimos a las 7:45 am de casa. Regularmente salimos a las 7, pero ese día dio para atrasarse, Joao padre llevó a los dos chicos al colegio porque tenía que estar antes en el centro. Eso sí, llegamos a las 9.30. Muy atrasadas, ambas. 

Corrí al correo, luego al metro mover.  De ahí, bajé bien en el centro, y fui hasta la parada a esperar mi bus. En ella, encontré a una puertorriqueña malhumarada por perder su bus, y a un ex marinero dominicano que estaba obsesionado con geografía. Conocía mucho el tipo. Y se paseó por el mundo con su trabajo. La gente tiene la manía de hablarme, y aunque a veces quedo con miedo, le sigo la corriente si es que la situación me favorece en seguridad. De cualquier manera, siempre son gente en traje -lo cual no es garantía, pero bueno-, señoras o viejitos. Si me habla alguien de mi edad, es cuando voy caminando y necesito direcciones. Después de ayudarme, se quedan mirándome y me dicen, ´sos muy linda´. Nada que ver, pero lo hacen de manera educada, sólo acotando algo, cosa que nunca me espero. Sólo respondo ´gracias´y me despido, y me dejan seguir mi camino. No tenían otra intención más que decir lo que pensaban. (Por supuesto, ayuda en algo al autoestima andar así por la calle. Deberían hacer la rehabilitación de baja autoestima por las calles de Miami. Arregláte un poco, y sí o sí alguien te da un cumplido).

Tras tomar mi bus -el C, como C de Chris, dije para acordarme de cuál tomar-, me entró el pánico. ¿Habré tomado bien? ¿Me lleva éste realmente a Miami Beach? Inquieta, le pregunté a la señora de en frente. El bus pasó la salida que cruza sobre el mar y lleva a la isla donde está South Beach y Miami Beach, y seguía rumbo norte de la ciudad. Me dijo que sí, que iba. Ahí varios escucharon la pregunta, y no les miento: cuatro personas conversando conmigo. Un señor incluso me regaló el mapa turístico de Miami Beach, iban contando cada uno de dónde era y qué hacía por ahí, se hablaban entre ellos y hablaban conmigo. Una vez más, liada en conversación, todo el mundo me asesoraba acerca de mi destino.

Tomé control de la situación, porque si la doy a otro, después cuando tengo que retomar yo, no logro hacerlo. Permanecí atenta a las calles, hasta llegar a la 10th Street, donde bajé y caminé hacia el mar, para encontrar el Art Deco Welcome Center. Llegué 5 minutos tarde para el tour de la Zona Art Deco. Pero tenía otra opción: hacer el tour por mí misma. Con un Ipod y mapita, vas caminando y viendo las cosas por tu cuenta. Era un desafío a mi capacidad de seguir instrucciones, confieso que tenía miedo de hacerlo, no por si me perdía -ya me perdí y conseguí llegar de vuelta- pero por desperdiciar 15 dólares en una lección que no me iba a entrar en la cabeza. Ya hice este viaje, me dije, más vale que le quite el jugo. Tomé el Ipod con el mapita, y comencé el paseo por la zona.

Caminar mirando los edificios, la gente, la vida que pasa por Miami Beach, es algo psicodélico. Colores blancos, pasteles, piedras, palmeras, arena. Gente, restaurantes, deportes. Iba mirando los edificios, y el Ipod contándome de historia y enseñándome de arte, explicando la estética del Art Deco y el por qué de las líneas curvas, la verticalidad, la baja altura de los edificios... 

Desde la primera vez que fui a Miami Beach, esa única vez cuando tenía 11 años, quedé fascinada. Parece que entrás en un cartón postal, que sos parte de ese pedazo de arte e historia de la ciudad. Un toque de bohemio, de chic, de sencillez, de paz, de éxtasis, de diversidad, de unión. 

Tras una hora y veinte minutos, pies adoloridos, cachetes rosados, devolví el Ipod al centro de turistas, y fui a cazar un lugar donde comer. Era pasado el mediodía,  entonces estaba ávida por encontrar dónde comer. Una pizzería que prometía una experiencia neoyorquina del momento fue mi escogido. No por la experiencia, sino por el precio. Una pizza inmensa, cargada, caliente, tostada. Una delicia: mozzarella, pollo agridulce, bacon. 

En la paz de mi almuerzo sobre Washington Ave., aparece un pobre tipo corriendo a una cuadra. Gritaba  ´Bubbles! Bubbles!´, y pensé que era un loco más corriendo por la vida, con el mero objetivo de entretenernos. Resúltase que Bubbles era su perro chiquitito, que pasó como un torpedo por mi lado. Traté en darme cuenta que Bubbles corría de su amo (¿Será por el nombre que le puso? ¡¿Burbujas?!) y se dispuso a hacerle correr por Miami Beach. El pobre tipo gritaba con voz aguda, se desarmaba corriendo, y el perrito-onda-perrito-de-Paris-Hilton revoltaba la ciudad. Decidió cambiar la calzada por la avenida, haciendo al tránsito parar, a los peatones correr tras él, a motoristas -¿eso es español también o sólo portugués?-  bajar de sus vehículos para ayudar... Queridos, las cuadras son muy largas en EEUU, da para hacer un cortometraje en sus distancias, por eso pude ver que pasaba tanto.

Volví hacia la playa, y me tomé la molestia de caminar unas tres cuadras sobre la Ocean Drive -he´i Avda. Beiramar, la que está frente al mar- para hacer playa cerca de Johnny Rocket´s, donde venden milkshakes.

Habían pasado 20 minutos. Estaba mirando cómo hacían tatuajes de henna cuando, como quitado de un cartoon, ¿adivinen quién aparece? ...

Sí, el dueño correcaminos y Bubbles. Seguían corriendo, mucho más lento, pero el tipo estaba por colapsar. El perro corría más lento por buena onda, pero para él era todo un juego. Yo si era el tipo, le dejaba ir, por bobo. Me largué a reírme ahí, y la gente que estaba en el puestito del tatoo me miró, esperando saber qué generó mi reacción. Les conté la larga historia de Bubbles y el correcaminos. Todos se sumaron a su causa. Miami Beach fue transtornada por un perro del tamaño de una mano.

De ahí, pasé a la playa. Tuve otro momento cartón postal al mirar el horizonte, ese mar azul impresionante, la gente, las casetitas donde están los salvavidas... La arena es muy gruesa, no es de la que me gusta, pero estaba en la playa, había que experimentarla.

Extendí mi toalla y quité el bronceador. Me fui preparada para hacer playa, así que era sólo quitarme el vestido y bam!, ya estaba en bikini. Me ubiqué cerca de un matrimonio de viejitos, para pedirles que cuiden mi mochila mientras entraba al agua.

Entré hasta la cintura, el agua no estaba tan fría, y era perfectamente limpia. Conseguía ver el fondo, mis pies, los caracoles, todo de manera perfecta. No hay ningún caño yendo a la playa. 

Ahí vi a un tipo recorriendo la costa con su maquinita para encontrar oro. Disfrazado de buzo, como en las películas, iba con su maquinita haciendo ruidos. Habían empresarios a mi alrededor haciendo negocios desde la playa, con notebooks, celulares. Resúltase que se permite hacer topless también. Como si nada, unas cuantas mujeres tomaban medidas para no quedar con marcas de bikini en la parte superior. Yo estoy muy orgullosa de mis marcas de bikini, son la única evidencia de que estuve en la playa. Aparte soy muy tímida, ni en frente a mi hermana me gusta cambiarme. En otra vida será lo del topless :)

De ahí pasé a la arena, y no pude evitar acordarme de mi familia. Les envié un mensaje contándoles por dónde andaba, y acerca del sol radiante y la playa, y mi paseo. Pensé que andaban todavía por la playa, pero resúltase que ya estaban camino a Asunción. Minutos después, abruptamente comenzó a llover. Me levanté, empaqué y pasé a retirar mi milkshake, antes de tomar el bus y escoger un nuevo rumbo. Eran las 2 pm, a las 5 tenía que estar en Brickell para volver en casa con Krishna.

Yo pensaba pasar un día sin hacer compras. Pero Dios no quiso (jajajaaaa, como si fuese que la lluvia fue para que yo vaya a hacer compras) y pasé por Marshalls, en el centro, otro punto de visita frecuente con mi mamama hace muchos años atrás, en mi única visita a Miami hasta ahora. Meli, te conseguí el perfume de Escada por 25 dólares. Ese será vilmente asaltado por mami y yo. 

A partir de ahí el día fue más lento. Volví a casa, me bañé, cené y fui a la iglesia. Fue muy lindo, una vez más, y de ahí ya volví exhausta. El sol cansa, y los cachetes rosados evidencian que estuve vagando de playera. Debería hacer playa por lo menos 1 vez a la seman. Estoy muy feliz de poder haber vuelto a disfrutar de la zona Art Deco.



Premios Chaaaao Loco! 2008
Nuevo nominado:
Sun Pass - pagá tu peaje sin parar en la casetita

Sorprenden las autopistas de 4 carriles cada sentido. Pasando por la Turnpike, para acortar camino del sur de Florida al centro de Miami, vas entrando a la autopista y cuando salís por tu :Exit: correspondiente -que es la salida que tomás, seguí atentamente los cartelitos- pasás por la caseta de peaje. Dos carriles permanencen libres, más fluidos, y al pasar con tu auto, un dispositivo pegado en el vidrio hace un ruidito:

biiip.

Sí, paga tu peaje automáticamente. Un equipo detecta al usuario pasando, y le descuenta de su cuenta. El tema es prepago, y cuando llega un monto mínimo, se autoacredita saldo desde tu cuenta del banco.

El tema sirve para pagar peajes en toda Florida. Así, tenés calles como la gente -en Paraguay creemos que las calles vienen con baches destructores de vehículos- y tu auto dura más, sin reparaciones ridículas por lo menos, debido a bache.

Gran invento. Acelera el tránsito, no fastidia parando y sacando la billetera... aunque me cuesta gastar dinero intangible -me enredo haciendo la contabilidad de mi viaje-, está muy bueno y útil el cachivache éste. Otro más para la lista.
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