Si tuviera que describir en una palabra el día de nuestro casamiento, diría que fue sublime. Fue suspiros de inicio a final.
Comenzó a las 6:40 am ese día. Ya no podía dormir. Llevaba un aceleramiento toda la semana y su consecuente cansancio. Pero la adrenalina tomó el control del día y me levanté, pretendiendo no hacer nada de organización ese día.
Pero me equivoqué. Faltaba ir al Shopping, ir a retirar el vestido de mi hermana, y como ya andaba por la calle y no aguantaba la mugre del auto, lo llevé a lavar también.
Ese día y como nunca, mi novio-ahora-marido me llamó al celular. Habrán sido 20 veces en todo el día. La verdad, nunca fuimos de comunicarnos mucho vía celular. Ni por email. Ni por las redes sociales. Sencillamente marcábamos un día de encuentro y nos sentábamos a hablar, o caminábamos mientras hablábamos, o reíamos mientras hablábamos, o nos abrazábamos mientras hablábamos. Pero el celular jamás sonó tanto como ese día, marcando su nombre en la pantalla. Y durante instantes, nos quedábamos en silencio. Cada uno sonreía desde su lado del mundo, porque sabíamos que la distancia física no iba a durar mucho más.
Por fin llegó la hora de ir a la peluquería. Una de las damas de honor, Moni, vino por casa y marchamos las 3 mujeres del hogar más ella a Eva Noguera. Desde que llegué, yo era "la novia". "Ella es la novia, le toca el service" y ahí iba yo, correteando por la peluquería siendo "la novia". Nunca voy a negar que me en-can-ta-ba ese papel. "La Novia". Quisiera poder ser la eterna Novia.
Nos atendieron impecablemente, y hasta salimos antes de tiempo: eran las 5:40 pm cuando marchamos para...alguna parte. En el auto Meli, mamá y yo decidimos que teníamos hambre. La gran pregunta era cómo meter comida en la boca. Entonces hicimos una parada técnica y nos fuimos a Alberdín, antes de ir al Hotel con toooodos nuestros pertrechos para prepararnos. La cara de desconcertada de la gente, ni les puedo explicar. Corría con mi velo liado alrededor de mi cuello, pidiendo bandeja de bocaditos y Sprite Zero.
En el hotel, me fui a mirar la sala del evento. Todo ya estaba puesto. No di con mi genio y comencé a contar sillas en cada mesa, para ver si correspondían las cantidades. En minutos llegó mi decoradora, Teresa Vaesken, y se subió a la habitación con todos los ramitos de las damas de honor, los boutonnieres (que luego me completó porque le di mal el número de hombres en el cortejo!) y los arreglos para las mesas y el auto.
A las 19 hs y puntualmente, llegaron dos caballeros de honor. Vik y Yayo estaban encargados del transporte de los novios. Hicieron de las suyas por todo el hotel, además de colocarme en su lugar cosas como el centro de la torta, verificar que coincidía la planificación de mesas, y muchos favores más. Desde entonces, también hicimos una producción fotográfica en familia.
Por su parte, el novio estuvo a las 20:05 en la iglesia. Casi le dio un infarto cuando vio las luces apagadas. En instantes, encendieron las luces, y cuando decidió ir al fondo de la iglesia por el jardín, un perro le salió en el camino y decidió que iba a quedar lindo jugar con él. Le saltaba encima y mi estimado temía por la integridad de su traje. Luego, se solucionó todo cuando la dueña salió a apresar el can.
Ah, el pastor también se perdió. Se fue a otra iglesia. Pero llegó antes que yo. Me fui a dar unas vueltas por la ciudad, tras salir a las 20:20 del hotel. Incluso nos dimos el lujo de pasearnos con Vik y Yayo frente a la iglesia, y hasta la Catedral. Había champagne en el auto, y con nosotros celebraban las caravanas de vehículos.
Luego de que le confirman por celular a los chicos que la iglesia ya estaba suficientemente llena, marchamos a la Iglesia. En minutos me encontré del brazo de mi papá, y escuchando Canon de Pachebel en el cuarteto de cuerdas que tanto quería tener.
Mis amigos y familia se comportaron y los encontré en fila, prestos a entrar. Marcharon todos en fila hasta que me llegó el turno. Mi papá se quería ir más rápido y yo le frené.
Desde la entrada de la iglesia busqué la mirada de Chris, hasta que en un instante, hicimos click. Nos vimos. Ya estábamos ahí, justo donde queríamos estar.
La ceremonia la hicimos mirándonos el uno al otro bajo un arco, ante Dios, nuestras familias y amigos y ante el Pastor Hermann Juilfs, nuestro pastor de infancia, el pastor que no nos dejaba sentarnos juntos en el campamento porque nos enamoramos en una temporada donde las hormonas adolescentes en la iglesia hacían catástrofes. Fuimos obedientes, lo tomamos todo despacio y con soda, hasta que llegamos a hoy. Sin quitar la lengua, sólo felices.
Todo ese momento pudimos estar de las manos y mirándonos., disfrutando de las reacciones del otro. Cuando llegó el momento de los votos, Chris me sorprendió al haberse aprendido de memoria sus votos. A mí no me dio la cabeza, yo leí los míos. Según Bruno, terminé con honores el colegio pero no fui capaz de aprender mis votos (sí, Bruno, sé lo que dijiste!). Pero lo dije de corazón.
Tras el beso, nos saludamos con los invitados en la puerta de la iglesia (antes fuimos atacados por granos de arroz), y poco a poco se fue dispersando la marea de gente y comenzó a caer la llovizna. Entré a la iglesia a mirar el arco, los moños con flores en las sillas de la iglesia, los arreglos de enfrente. Miré todos los detalles que pude, que pensé y soñé para ese día.
Camino al hotel tuvimos tiempo de suspirar un rato juntos. Vik me seguía cantando "Not in the back of my car!" y hacía de DJ con el iPod. Yayo aportaba sus incisivos comentarios para amenizar la velada. Teníamos champagne para celebrar y proseguir con la noche.
Luego del Civil (que nunca me emocionó mucho; por mí, hubiera ido en jeans al Juzgado a liquidar el expediente), entramos a hacer nuestro Primer Baile. Michael Bublé, con "Baby, you've got what it takes" fue el tema que escogimos. Ensayamos una semana con las profes de baile de la Escuela de Ballet de Alex Martínez, que nos tuvieron paciencia. Eso sí, el piso conspiró y como lo enceraron, volamos por los 4 costados. El desenganche de mi vestido tampoco estaba en los planes. Pero como bailarina de Showmatch, proseguí el baile hasta el final. (Y no, Chris no tuvo nada que ver con que se suelte el cuello).
Para entonces, ya tenía hambre y me comenzaron a dar órdenes los fotógrafos de Sociales. Sí, yo sé que los llamé yo; pero ya estaba un poco arisquita (un poco?) y el novio me decía que mantenga la tranquilidad. Mi papá sólo quería sentarse a comer y mi mamá, a charlar con sus amigas. Yo quería sentarme a mirar el mundo pasar.
Eventualmente, pude hacerlo. Sentarme en mi mesa de 2 lugares, a comer grisines con mi esposo. La mesa tuvo muy poca ocupación porque nos pasamos paseando por la sala. El servicio del hotel marchó impecable; la comida estaba caliente y fresca, de entradas a postres. La torta de De la Casa Pederzani coronó los postres: elegimos una torta bien empalagosa, helada, con frutos rojos, dulce de leche, merengue y masa de vainilla.
Me di el lujo de arrojar el ramo al ritmo de "All the single ladies". En el grupo habían chicas que saltaban y arañaban por el ramo, y otras que se escondieron en el fondo por hacerme el favor de estar de pie. El ramo del legado lo agarró Chiara, mi compañera de colegio, que aún busca su par (es muy exigente la chica, y hermosa, chantas abstenerse!)
Y pasaron las horas, las risas, el tiempo compartido con los más íntimos de cada familia, y la celebración se fue aserenando. En una de esas, Chris subió arriba y ya no bajó más. Dos de los amigos me dijeron que, a partir de que arrojé el ramo, no tenía ninguna obligación de estar en la celebración. Luego me dijeron que tenía la obligación de estar en otra parte.
Así que sucumbí al cansancio, y dejé la celebración. Luego me chusmearon cómo siguió el tema. Pasó las 2 am y la gente estaba charlando aún. Las mesas se iban desarmando lentamente. Todos se retiraron a las risas y, aparentemente, felices.
Así fue la noche: Suspiros. Fue una noche súper especial, y Dios permitió que sea todo lo que queríamos que sea. Por sobre todo, nos permitió estar juntos y dar este salto, de la mano; con Él y del uno con el otro.
Gracias a mis amigos por sus fotos: Rache, Meli, Vik, Yayo, Belu, Pame, y muchos más!
Un día de promesas
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VaneRV
on sábado, mayo 29, 2010
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casamiento,
Chris
/
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¡Qué genial! ¡Llegó el día en que Chris y yo nos casamos!
La pregunta que más me hacen en estos días es si estoy nerviosa. De hecho, no siento que lo esté, aunque mis horas de sueño son muy cortas. Sólo me siento feliz, realizada porque llegamos acá y porque vamos a continuar.
Tuvimos muchas despedidas de solteros, desde compañeros de facultad, amigos hasta amigos de mis papás, y con cada grupo pudimos celebrar a nuestra manera. Los adultos nos dieron sus más lindas palabras de bendición (y nos dieron la opción de tener hijos "pronto" o "muy pronto", esas fueron las variables, pero mi papá salió al frente y nos dijo "cuando quieran y en el tiempo de Dios". Uf, gracias.)
Los amigos de la facultad celebraron con charlas, juegos de mesa y signature drinks hechas por el bartender Vik, en una tarde lluviosa (mi versión especial fue llamada "Black Orchid Vik-o Style").

Con los compañeros de colegio pasamos una noche de karaoke en la casa de una amiga, cantando músicas del antaño en formato MIDI. Fue refrescante cantar a los gritos pelados como en la época de colegio, pues éramos el grupo cantarín.
Y, finalmente, llegamos al 29 de mayo de 2010. Hoy son 28 años del día en que se casaron mis papás.
Hice un tremendo esfuerzo por despertarme tarde: salí ayer con amigos a comer algo, y charlar. Después de dar vuelta en la cama por horas, no me quedó otra que levantarme.
Eran las 6:40 am. Anoche estuve hasta las 00:50 fuera de casa. La agenda del día ya no incluye ninguna planificación. Me pasé literalmente toda la semana en el auto, yendo por Asunción a hacer labores de toda índole. Estoy HARTA de manejar y me alegra que voy a pasar unos días sin manejar. (oh-oh, falta retirar un vestido, e ir al shopping un rato, y... . Me callo nomás ya.)
Va a llover hoy, así que tuvimos que mudar la cena del Roof Garden al salón. Me estresó menos de lo que pensé (a Chris realmente le descolocó el cambio), pero le miro el lado bueno. Ahora la producción de fotos va a ser arriba. Esa es mi terraza; me apropié de ella, llueva, truene, haga frío o calor.
Así que hoy la agenda es: peluquería toda la tarde (menos mal que no voy a estar sola, me acompañan mi hermana, mi mamá y una dama de honor: Monika con K), luego vamos a prepararnos, lograr que los hombres de la casa se preparen a tiempo, y así... caminar por el altar, y salir casada del brazo de Chris. Me gusta, me encanta.
Las valijas para el largo fin de semana ya están hechas y el iPod está cargado. Pasamos en hotel las dos noches en Asunción, luego partimos para la Riviera Maya, nuestro primer viaje juntos. Eso sí que va a ser un show.

Chris hace mucho me prometió que iba a llegar un día como hoy; y cumplió. Todo se dio, Dios nos guardó hasta acá y nos dio la actitud, la entrega y todo lo que se necesita para superar lo que pudo haber deshecho nuestro amor, que nunca se acabó y sólo creció sin medidas.
Así que esta bloguera se despide, comienza un nuevo viaje en su vida. Me voy a ser feliz, porque ser feliz es una actitud. ¡Sean felices ustedes también!
No le pongas nerviosa a la novia
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VaneRV
on jueves, mayo 13, 2010
Etiquetas:
casamiento
/
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Escribir un post así me compromete a hacer uno buena-onda antes de casarme. Sí, uno meloso, como esos a los que están acostumbrados.
Hoy no quiero escribir melosa. Hoy quiero plaguearme sólo porque puedo, porque se me da la regaladísima gana y porque en alguna parte tengo que descargarme. Porque estoy cansada, agotada, a punto de entrar en instancias nuevas y desafiantes, y la gente parece que aprovecha la ocasión para tratar de tambalearme. Estoy cansada de sonreír y tener que contestar educadamente ante comentarios capciosos y malintencionados.
No es delirio de persecusión, es que ya junté la dosis que hizo que se colme el vaso. A 16 días de la ocasión, llegó el momento. Bueno, al menos no fue en la-noche-del-evento.
(Nota: para entendernos. P= pregunta, R= respuesta, N. de la R.= nota de la que responde)
Qué mala costumbre la de la gente, la de buscar ponerle nerviosa a la novia con preguntas como:
P= ¿Ya tienen todo, verdad? (6 meses antes)
R= Nos tenemos el uno al otro, que ya es un avance mayor al de muchos. Estamos conscientes que no se vive del aire, pero estamos preparándonos para crecer en todo, juntos.
N.de la R.=Es una utopía el tenerlo todo, al menos que seas uno de los Vierci.
P= No tengo cómo volver a mi casa. ¿Le puedo llevar a alguien para tener cómo hacerlo?
R= Disculpá, la cena es muy íntima y no pudimos invitar a todos los que queríamos, sólo los casados y comprometidos van en pareja.
R del que P= Ah, no me voy entonces (sonando mala onda y pichado)
N. de la R.= aparte de novia, futura esposa y como si no tuviera mayores problemas en la vida, ¿me tengo que preocupar por tu movilidad? (ah, éstas son las cosas que debería conservar en la cabeza y no confesarlas, verdad?)
P= ¡¿Sin alcohol?! ¡¿No va a haber alcohol en tu casamiento?!
R= Por motivos familiares muy personales, no vamos a ofrecer bebidas alcohólicas en la cena. Igual vamos a celebrar y a disfrutar de la noche, ¿no?
R del que P= ¿y dónde está el respeto a los que consumimos alcohol?
N. de la R.= si fueras mi amigo, celebrarías conmigo aunque fuera bailando alrededor de un fogón, sin importar la envergadura de la celebración, y no te estarías calentando la cabeza por cuánto vas a chupar, ¿no?
P= ¿te das cuenta que después viene la decadencia nomás ya, verdad?
R= sé que no va a ser fácil, pero estoy convencida de lo que hago y voy a asumir las consecuencias de mis decisiones.
N. de la R.= no hagas proyecciones. Eso nomás.
Ah, me rectifico. Falta un post-plagueo antes de que vuelva a ser melosa. Esperá nomás a que consigamos el departamento; ya tengo el boceto de grueso calibre contra la industria inmobiliaria de este país.
Hoy no quiero escribir melosa. Hoy quiero plaguearme sólo porque puedo, porque se me da la regaladísima gana y porque en alguna parte tengo que descargarme. Porque estoy cansada, agotada, a punto de entrar en instancias nuevas y desafiantes, y la gente parece que aprovecha la ocasión para tratar de tambalearme. Estoy cansada de sonreír y tener que contestar educadamente ante comentarios capciosos y malintencionados.
No es delirio de persecusión, es que ya junté la dosis que hizo que se colme el vaso. A 16 días de la ocasión, llegó el momento. Bueno, al menos no fue en la-noche-del-evento.
(Nota: para entendernos. P= pregunta, R= respuesta, N. de la R.= nota de la que responde)
Qué mala costumbre la de la gente, la de buscar ponerle nerviosa a la novia con preguntas como:
P= ¿Ya tienen todo, verdad? (6 meses antes)
R= Nos tenemos el uno al otro, que ya es un avance mayor al de muchos. Estamos conscientes que no se vive del aire, pero estamos preparándonos para crecer en todo, juntos.
N.de la R.=Es una utopía el tenerlo todo, al menos que seas uno de los Vierci.
P= No tengo cómo volver a mi casa. ¿Le puedo llevar a alguien para tener cómo hacerlo?
R= Disculpá, la cena es muy íntima y no pudimos invitar a todos los que queríamos, sólo los casados y comprometidos van en pareja.
R del que P= Ah, no me voy entonces (sonando mala onda y pichado)
N. de la R.= aparte de novia, futura esposa y como si no tuviera mayores problemas en la vida, ¿me tengo que preocupar por tu movilidad? (ah, éstas son las cosas que debería conservar en la cabeza y no confesarlas, verdad?)
P= ¡¿Sin alcohol?! ¡¿No va a haber alcohol en tu casamiento?!
R= Por motivos familiares muy personales, no vamos a ofrecer bebidas alcohólicas en la cena. Igual vamos a celebrar y a disfrutar de la noche, ¿no?
R del que P= ¿y dónde está el respeto a los que consumimos alcohol?
N. de la R.= si fueras mi amigo, celebrarías conmigo aunque fuera bailando alrededor de un fogón, sin importar la envergadura de la celebración, y no te estarías calentando la cabeza por cuánto vas a chupar, ¿no?
P= ¿te das cuenta que después viene la decadencia nomás ya, verdad?
R= sé que no va a ser fácil, pero estoy convencida de lo que hago y voy a asumir las consecuencias de mis decisiones.
N. de la R.= no hagas proyecciones. Eso nomás.
Ah, me rectifico. Falta un post-plagueo antes de que vuelva a ser melosa. Esperá nomás a que consigamos el departamento; ya tengo el boceto de grueso calibre contra la industria inmobiliaria de este país.
Qué significó la cuenta regresiva, por etapa
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VaneRV
on domingo, abril 25, 2010
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Y sí, la gente mide nuestro entusiasmo por el tema en función a la cuenta regresiva que ven en nuestros perfiles de Facebook, en el Messenger y cuando lo decimos en nuestras conversaciones. Pero esta cuenta regresiva comenzó hace muuuuuuuu...cho tiempo,




El anuncio via Facebook causó furor y algunos amigos incluso la nombraron "foto del año". 57 "me gusta" y 67 comentarios de amigos que celebraron con nostros el momento vía social media.



Y sí, la gente mide nuestro entusiasmo por el tema en función a la cuenta regresiva que ven en nuestros perfiles de Facebook, en el Messenger y cuando lo decimos en nuestras conversaciones. Pero esta cuenta regresiva comenzó hace muuuuuuuu...cho tiempo,
- 9 años y 7 meses antes: llevábamos dos meses de una relación platónica, y Chris ya pensaba en matrimonio. Emocionadísima, le seguí en la visión de esto. Teníamos 14 años. Y sí, estábamos locos ya en aquel entonces.
- 2 años, 4 meses, 27 días antes: estaba en Miami y compré un libro de planificación de casamientos. Lo leí 6 veces antes de la propuesta.
- 365 días antes: da la coincidencia que un año antes de la fecha de casamiento, nos sentamos a hacer un ejercicio de presupuesto para ver si llegábamos a fin de mes, en el hipotético caso de que nos casábamos. Yo llevaba 4 días de antiguedad en mi trabajo. La fecha exacta de la realización de este presupuesto sé porque encontré el archivo de Excel en la computadora, que tiene nuestro primer bosquejo de prespuesto familiar.
- 265 días antes: era el casamiento de una amiga, y agarré el ramo cuando lo arrojó. Chris sonrió, cómplice de la situación.
- A los 217 días: no sabíamos en este entonces que nos casábamos (o sea, Chris sí, ya que me iba a proponer; yo no estaba tan segura en qué momento). Esa mañana todavía estaba negociando mi permiso para salir a almorzar con él. Por alguna razón (quizás porque presentía que era inminente), mamá decidió complicarme las cosas. Exasperada, le dije que afloje el tema o sino, nunca Chris me iba a pedir en casamiento. Bajó los brazos, y me dejó partir al almuerzo donde me propuso casarnos.
El anuncio via Facebook causó furor y algunos amigos incluso la nombraron "foto del año". 57 "me gusta" y 67 comentarios de amigos que celebraron con nostros el momento vía social media.
- A los 209 días: apareció el primer elemento con aroma a casamiento en la casa: el tul para el velo. Mi papá casi entra en cortocircuito, más por la purpurina volando por todas partes que por el simbolismo de la tela.
- A los 206 días: ya tenía la página web, el countdown app en Facebook y el livestreaming organizado. Sí, aparentemente yo nací para este momento.
- A los 200 días: le dije a Chris "falta mucho!" y él dulcemente me respondió, "falta menos que hace 9 años". Le di la razón.
- A los 145 días: mi papá decidió absorber todos los sábados posibles para hacer cosas con mi mamá, siendo que era el único día libre que tenía para ir a hablar con proveedores. Se pasaba diciéndome "para qué vas a ver, si falta mucho". Armé un berrinche tan digno de una bridezilla, que el casamiento se volvió prioridad de agenda.
- A los 140 días: comienzo a armar las invitaciones. Cuando terminé las primeras 5, sentí que fue un craso error. Fue muchísimo trabajo y comencé a agendar días y horas para hacerlo.
- A los 102 días: suspiro profundamente por haber terminado la última tarjeta.Al menos eso creía, hasta que más o menos 80 días antes del casamiento terminé haciendo 45 tarjetas extras. Chris se prendió a la labor,
- A los 99 días: me fasciné con el hecho de que ya no llevaba 3 dígitos la cuenta regresiva, al punto que lagrimeé por ello.
- A los 78 días: reconozco que mi papá estaba determinado a hacer problema y cuestionar cada paso del camino al casamiento. De todos los escenarios de problemas posibles, el que nunca me imaginé es mi papá haciendo de contrera a todo. La cuenta regresiva comienza a tratarse de que finalmente, va a dejar de cuestionarme todo lo que se refiere al tema.
- A los 60 días: me doy cuenta que dejé el gimnasio hace un mes, siendo que debería estar intensificándolo. Casi todos los días salgo tarde de la oficina y el 30 decide no pasar nunca y por ende, llego a casa a una hora mucho más tardía de la que podría ir al gimnasio.
- A los 44 días: desisto de la idea de tener el cuerpo perfecto (no sé en qué momento me lo propuse) pero Chris me recuerda (o me hace creer) que soy perfecta así como estoy.
- A los 39 días: una madrugada que me desperté, cansada de todo el correrío y de cosas sin solucionar, me dije a mí misma que faltaba poco para salir de vacaciones. Y no iban a ser cualquier vacaciones: iba a ser en México, mar caribeño, y con Chris. Me entró al cerebro como anestesia. Falta menos para que me borre por unos días.
- A los 35 días: faltando tan poco para casarme, la cuerda sigue apretada por mi cuello en cuanto a permisos. Este día, me recuerdo que cuando esté casada, aunque tenga que pagar cuentas y no pueda tener más ataques de shopaholic, voy a recordar que ya no necesito permisos ni burocracias para salir con mi novio. (está demás decir que no me caso por eso, claro está)
- A los 34 días: papá se enternece y dice que le va a malcriar mucho a sus nietitos. Eso le cambia mucho el humor con respecto a todo el asunto del casamiento. Le dije que me deje en paz un buen tiempo sin este tema, pero me pone feliz que le ponga feliz.
Elementos inspiradores de decoración para el casamiento
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VaneRV
on sábado, abril 24, 2010
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Cuando comencé a visualizar nuestro casamiento, no dejé de pensar en que quería una ambientación a nuestra manera. Somos dos personas muy urbanas, y no nos vemos en un gran salón formal. Así que lo hablamos, y nos decidimos (según mis registros, 1 año antes del casamiento).
Todo el eje del casamiento es urbano chic minimalista, si de alguna manera tenemos que llamarlo.. Para eso, teníamos que encontrar un lugar donde hacer nuestra recepción que se adapte a lo que buscamos.
Dentro de esa visión, fui buscando elementos que vayan con la estación (otoño). Mi primera elección fue una paleta de colores: verde oliva y chocolate. El color verde nos permite usar más follaje, lo que recorta abismalmente el presupuesto. Eso sí, los mirtos de casa sufrirán las consecuencias.
Supe quién iba a ser mi decoradora antes de saber que me iba a casar. Teresa Vaesken (sí, es mi tía) trabaja súper bien y es muy pie-a-tierra, sincera en gustos y busca contigo una solución a tu problema (el mío es presupuestario, ya que estamos). Pero me da una mano enorme y es una de las pocas (si no es la única) persona a la que le voy a dejar hacer absolutamente lo que le plazca, porque le tengo confianza.
Sigamos con las inspiraciones. Mi banco de imágenes fue hecho con meses de investigación y me prendí a estos elementos que combinan con nuestro estilo.

Me gusta la solución sencilla de hierbas con una flor en pimpollo, algo extraña.
Me parece sumamente natural y low-cost.

Esto funciona si te casás en verano. Queda súper fresco y atractivo.

Un arreglo bajísimo y pequeño para mesas de 4 personas, mucho follaje y semillas.

Hecho con cubos, semillas, frutas y una flor cara como una orquídea, es poco convencional.
Está lindo!

Una planta con frutita, con largo tallo, para un arreglo alto. Tiene su encanto.

Creo que son hortensias. Me encanta que este arreglo lo podés hacer podando las plantas de tu casa y con recipientes de vidrio que no son difíciles de conseguir.

Si te querés poner un poco más en "modo manualidades", decorale un poco a tu cubo de vidrio. Recordá que "less is more".
Siempre me fijo en los ramos de flores de las novias. No quería un ramo totalmente blanco, así que Teresa Vaesken me va a preparar uno en blancos y verdes. Está muy complicado conseguir flores verdes, ya que no tenemos la misma variedad de opciones que en otros país. Le pedí que obvie las rosas (que me ponen muy nerviosa, sólo Dios sabe por qué) y me dijo el nombre de la flor que vamos a usar pero sinceramente, no lo rescuerdo. En fin, en éste basará su inspiración:

Me encantan esas hojas finitas que le dan más volumen. Vamos a encintarle en chocolate.
En mis buenos tiempos de wedding planner (arranqué con 17 para algunas amigas de la iglesia) me encantaba organizarle a las damas de honor. Me pasaba la tarde del casamiento haciendo ramitos de damas de honor, donde algunas veces las plantas de mi casa eran objeto de corte y ornamentación. Para esta vuelta, me place saber que las damas de honor van a tener unos ramitos adaptados a ella (y no los voy a hacer yo, los hace también Teresa. Esa tarde yo estoy en otra.)
Los varones no van a dejar de tener un detalle. Ya les preparamos las corbatas a los 7 caballeros de honor y, con los padrinos y el novio, van a llevar unos boutonnieres finísimos. Estuvimos mirando algunos como éstos, y vamos a ver en qué quedamos:

Van a ser más chicos, por supuesto. Pero es un chiche tener un bouttoniere.
No sólo las nenas van a tener sus ramos! A veces me entusiasma más que mi mismo ramo!
En la iglesia no podemos clavar nada por las sillas antigüas, pero encontramos una salida en moños y flores. Vamos a ver. Pero les paso imágenes que me encantaron aunque no sean necesariamente nuestro recurso decorativo:


En el altar va a haber algo. Algo, que no les voy a contar. En realidad queríamos algo que era estratosféricamente más caro, pero igual tenemos una sorpresa. Una idea para el altar:

Lo primero que hicimos en todo el casamiento fueron la almohada para el anillo para el ringbearer, y la canasta de flores para la flowergirl. Son principalmente blancos, con cintas en chocolate y strass. La canasta, nunca vi una cosa así. Me gustaría ser una flowergirl sólo para llevarla. Pero lo siento, más me gusta la idea de ser novia.
El aspecto de la decoración del evento fue lo último que terminé de cerrar para el casamiento (rompí mi propia regla de "tener todo señado 60 días antes") por una sencilla y reiterativa razón: una vez más, fallé en el presupuesto y tuvimos que hacer un detenido análisis en familia para ver cómo terminar de costear la decoración. Así que no cometan mi misma macanada y pregunten bien los precios antes.
Todo el eje del casamiento es urbano chic minimalista, si de alguna manera tenemos que llamarlo.. Para eso, teníamos que encontrar un lugar donde hacer nuestra recepción que se adapte a lo que buscamos.
Es al aire libro, pero es una de las imágenes que me convenció
que el verde con el chocolate y blanco, funciona.
que el verde con el chocolate y blanco, funciona.
Dentro de esa visión, fui buscando elementos que vayan con la estación (otoño). Mi primera elección fue una paleta de colores: verde oliva y chocolate. El color verde nos permite usar más follaje, lo que recorta abismalmente el presupuesto. Eso sí, los mirtos de casa sufrirán las consecuencias.
Supe quién iba a ser mi decoradora antes de saber que me iba a casar. Teresa Vaesken (sí, es mi tía) trabaja súper bien y es muy pie-a-tierra, sincera en gustos y busca contigo una solución a tu problema (el mío es presupuestario, ya que estamos). Pero me da una mano enorme y es una de las pocas (si no es la única) persona a la que le voy a dejar hacer absolutamente lo que le plazca, porque le tengo confianza.
Sigamos con las inspiraciones. Mi banco de imágenes fue hecho con meses de investigación y me prendí a estos elementos que combinan con nuestro estilo.

Me gusta la solución sencilla de hierbas con una flor en pimpollo, algo extraña.
Me parece sumamente natural y low-cost.

Esto funciona si te casás en verano. Queda súper fresco y atractivo.

Un arreglo bajísimo y pequeño para mesas de 4 personas, mucho follaje y semillas.

Hecho con cubos, semillas, frutas y una flor cara como una orquídea, es poco convencional.
Está lindo!

Una planta con frutita, con largo tallo, para un arreglo alto. Tiene su encanto.

Creo que son hortensias. Me encanta que este arreglo lo podés hacer podando las plantas de tu casa y con recipientes de vidrio que no son difíciles de conseguir.

Si te querés poner un poco más en "modo manualidades", decorale un poco a tu cubo de vidrio. Recordá que "less is more".
Siempre me fijo en los ramos de flores de las novias. No quería un ramo totalmente blanco, así que Teresa Vaesken me va a preparar uno en blancos y verdes. Está muy complicado conseguir flores verdes, ya que no tenemos la misma variedad de opciones que en otros país. Le pedí que obvie las rosas (que me ponen muy nerviosa, sólo Dios sabe por qué) y me dijo el nombre de la flor que vamos a usar pero sinceramente, no lo rescuerdo. En fin, en éste basará su inspiración:

Me encantan esas hojas finitas que le dan más volumen. Vamos a encintarle en chocolate.
En mis buenos tiempos de wedding planner (arranqué con 17 para algunas amigas de la iglesia) me encantaba organizarle a las damas de honor. Me pasaba la tarde del casamiento haciendo ramitos de damas de honor, donde algunas veces las plantas de mi casa eran objeto de corte y ornamentación. Para esta vuelta, me place saber que las damas de honor van a tener unos ramitos adaptados a ella (y no los voy a hacer yo, los hace también Teresa. Esa tarde yo estoy en otra.)
Los varones no van a dejar de tener un detalle. Ya les preparamos las corbatas a los 7 caballeros de honor y, con los padrinos y el novio, van a llevar unos boutonnieres finísimos. Estuvimos mirando algunos como éstos, y vamos a ver en qué quedamos:

Van a ser más chicos, por supuesto. Pero es un chiche tener un bouttoniere.
No sólo las nenas van a tener sus ramos! A veces me entusiasma más que mi mismo ramo!
En la iglesia no podemos clavar nada por las sillas antigüas, pero encontramos una salida en moños y flores. Vamos a ver. Pero les paso imágenes que me encantaron aunque no sean necesariamente nuestro recurso decorativo:


En el altar va a haber algo. Algo, que no les voy a contar. En realidad queríamos algo que era estratosféricamente más caro, pero igual tenemos una sorpresa. Una idea para el altar:

Lo primero que hicimos en todo el casamiento fueron la almohada para el anillo para el ringbearer, y la canasta de flores para la flowergirl. Son principalmente blancos, con cintas en chocolate y strass. La canasta, nunca vi una cosa así. Me gustaría ser una flowergirl sólo para llevarla. Pero lo siento, más me gusta la idea de ser novia.
El aspecto de la decoración del evento fue lo último que terminé de cerrar para el casamiento (rompí mi propia regla de "tener todo señado 60 días antes") por una sencilla y reiterativa razón: una vez más, fallé en el presupuesto y tuvimos que hacer un detenido análisis en familia para ver cómo terminar de costear la decoración. Así que no cometan mi misma macanada y pregunten bien los precios antes.
Riviera Maya: tierra de emociones
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VaneRV
on domingo, marzo 21, 2010
Etiquetas:
casamiento,
luna de miel,
Riviera Maya
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Fuimos bendecidos y llegamos al punto donde ya está decidido (y señado) a dónde vamos. La Riviera Maya nos recibirá el 1 de junio para deleitarnos por 8 días con sus playas, su resort, su historia de la civilización Maya, su gente y sus encantos.
A los milagros no hay que ponerle condiciones. Nos faltaba un poco para llegar a nuestra meta de ir a Santorini, entonces esperamos. Hace 1 semana pasé frente a una agencia de turismo y vi que Interbanco fracciona en 12 cuotas los viajes, por tiempo limitado. Le llamé a mi tío (que oficia de agente de viajes de la familia) y pacientemente me elaboró un presupuesto más, buscándome la alternativa de fraccionar. Acabamos pagando el hotel al contado y el pasaje fraccionado.
Nos da justo para pagarnos en 12 cuotas la luna de miel. Algunos me preguntaron dónde queda, y es una parte de la Península de Yucatán, cerca de Cancún, en Mexico. Así que está decidido, haremos playa en el Caribe. Nada mal, eh?
La pirámide que Chris lo tiene marcado como obligatorio
en su agenda de luna de miel: Chichen - Itza
No nos vimos sólo haciendo playa con margaritas en la mano; parte de la aventura va a incluir visitar pirámides y templos, y conocer reservas naturales. (Por supuesto, la aventura incluye hacer dedo a los buses y tomar el transporte público, pero si sobrevivimos al línea 12 de Asunción estaremos bien en esos buses con asientos acolchados y aire condicionado) Yo, por mi parte, no soy muy naturalística que digamos; pero el resort va a probar ser el gran pedazo de civilización que necesito para sentirme a gusto.
Xcaret - hay opciones de nado en arrecifes, y más.
XEL-HA - también es un parque con ruinas, acuario, formaciones geológicas y reservas naturales. Dicen que es lindísimo y se complementa con Xcaret.
A los milagros no hay que ponerle condiciones. Nos faltaba un poco para llegar a nuestra meta de ir a Santorini, entonces esperamos. Hace 1 semana pasé frente a una agencia de turismo y vi que Interbanco fracciona en 12 cuotas los viajes, por tiempo limitado. Le llamé a mi tío (que oficia de agente de viajes de la familia) y pacientemente me elaboró un presupuesto más, buscándome la alternativa de fraccionar. Acabamos pagando el hotel al contado y el pasaje fraccionado.
Nos da justo para pagarnos en 12 cuotas la luna de miel. Algunos me preguntaron dónde queda, y es una parte de la Península de Yucatán, cerca de Cancún, en Mexico. Así que está decidido, haremos playa en el Caribe. Nada mal, eh?
Nuestra opción de hotel fue minuciosamente estudiada gracias a TripAdvisor, donde un montón de gente escribe opinando sobre hoteles, restaurantes y lugares de entretenimiento en el mundo. Es sin lugar a dudas, un lugar donde fluye la información. Nos decidimos por un lugar algo lejos de Cancún que se llama Bahía Príncipe Riviera Maya. Una amiga fue ahí de luna de miel el año pasado y avaló nuestra decisión, además de llenarnos de consejos prácticos para que no abramos un hoyo negro en nuestras finanzas.
Con este hotel, es un poco confuso al principio. Son 3 o 4 hoteles en un mismo terreno que conforman un resort. Es un all-inclusive donde comeremos y beberemos a nuestro antojo. Chris y yo, en definitiva, nos sentiremos espléndidos en un lugar así. Por eso ya no hago una dieta estricta: total, en la luna de miel ya vamos a comer de todo!
No contuve mis ganas de saber qué podíamos hacer por allá. Entre todas las opciones de playa - Miami, Cruceros, Punta Cana, Jamaica y demases- nos jugamos por la Riviera Maya debido a que tiene, además de playas paradisíacas, el acceso a un mundo ancestral e histórico. Descubrí hace poco que Chris admira la historia de las civilizaciones antigüas, y los Mayas están dentro de sus intereses.
No contuve mis ganas de saber qué podíamos hacer por allá. Entre todas las opciones de playa - Miami, Cruceros, Punta Cana, Jamaica y demases- nos jugamos por la Riviera Maya debido a que tiene, además de playas paradisíacas, el acceso a un mundo ancestral e histórico. Descubrí hace poco que Chris admira la historia de las civilizaciones antigüas, y los Mayas están dentro de sus intereses.
La pirámide que Chris lo tiene marcado como obligatorio
en su agenda de luna de miel: Chichen - Itza
No nos vimos sólo haciendo playa con margaritas en la mano; parte de la aventura va a incluir visitar pirámides y templos, y conocer reservas naturales. (Por supuesto, la aventura incluye hacer dedo a los buses y tomar el transporte público, pero si sobrevivimos al línea 12 de Asunción estaremos bien en esos buses con asientos acolchados y aire condicionado) Yo, por mi parte, no soy muy naturalística que digamos; pero el resort va a probar ser el gran pedazo de civilización que necesito para sentirme a gusto.
Éstos son los lugares que queremos visitar, después de una exhaustiva cacería de atractivos turísticos:
XCARET - es un parque ecológico que, en un principio, iba a ser la casa de campo de un arquitecto. Cuando descubrió que tenía cenotes en su terreno (cavernas con agua bajo tierra, que tienen salida al mar). Ahí vamos a ver el zoológico, ver arrecifes, bañarnos en las lagunas y recorrer los ríos subterráneos, caletas (son como entradas de agua desde el mar) y ver shows que recrean la civilización maya. Según las lecturas que hice, nos va a tomar todo un día.
XCARET - es un parque ecológico que, en un principio, iba a ser la casa de campo de un arquitecto. Cuando descubrió que tenía cenotes en su terreno (cavernas con agua bajo tierra, que tienen salida al mar). Ahí vamos a ver el zoológico, ver arrecifes, bañarnos en las lagunas y recorrer los ríos subterráneos, caletas (son como entradas de agua desde el mar) y ver shows que recrean la civilización maya. Según las lecturas que hice, nos va a tomar todo un día.
Xcaret - hay opciones de nado en arrecifes, y más.
XEL-HA - también es un parque con ruinas, acuario, formaciones geológicas y reservas naturales. Dicen que es lindísimo y se complementa con Xcaret.
XPLOR - está entre las opciones que barajamos. Es turismo de ecoaventura, trepando por cuerdas y demás. Si estamos de humor, puede que lo consideremos.
RUINAS DE TULUM: significa "la ciudad del amanecer", según mis ávidas lecturas. Son las únicas ruinas de México que están en la costa del mar, y desde ella se ve la playa. Dicen que la vista contrasta el turquesa del mar caribeño y el color tierra y verdoso del suelo firme. No toma mucho tiempo, por lo que con menos de medio día estamos ya al tanto de este lugar.
CHICHEN - ITZA - dicen que significa "cerca de las lluvias" o "la boca de los pozos de Itzá", uno de los paisajes más emblemáticos de la civilización Maya. Se puede entrar a las pirámides, y hay mucho que recorrer. Los turistas que ya fueron recomiendan a quienes vayan solos, que se "cuelen" en una excursión con guía que esté recorriendo y a regatear en todas partes por conseguir mejor precio en todo lo que se compre.
PLAYA DEL CARMEN - dicen que es el pueblo más grande de la zona y nos sugieren recorrer la 5º Avenida (que no es lo mismo que Quinta de Barrio Obrero, en Asunción). Las tiendas de calles paralelas son más baratas. Es una ciudad súper animada, con muchos boliches, hoteles, y linda playa.
COZUMEL - de playa del Carmen salimos en Ferry a esta isla que queda en frente, tras 45 minutos de viaje. Dicen que está muy americanizado y que está bueno para hacer snorkel. Nos sugirieron también que regateemos por las excursiones que dan vuelta a la isla.
CANCÚN E ISLA MUJERES - Cancún es una ciudad bochinchera, pero nos gusta esa onda. De ahí podemos cruzar a una isla. El viaje desde el hotel es de 90 minutos sólo de ida, así que nos pasaremos el día por allá, si vamos.
No veo la hora de estar sumida en el más profundo tekoreísmo en el Caribe.
RUINAS DE TULUM: significa "la ciudad del amanecer", según mis ávidas lecturas. Son las únicas ruinas de México que están en la costa del mar, y desde ella se ve la playa. Dicen que la vista contrasta el turquesa del mar caribeño y el color tierra y verdoso del suelo firme. No toma mucho tiempo, por lo que con menos de medio día estamos ya al tanto de este lugar.
CHICHEN - ITZA - dicen que significa "cerca de las lluvias" o "la boca de los pozos de Itzá", uno de los paisajes más emblemáticos de la civilización Maya. Se puede entrar a las pirámides, y hay mucho que recorrer. Los turistas que ya fueron recomiendan a quienes vayan solos, que se "cuelen" en una excursión con guía que esté recorriendo y a regatear en todas partes por conseguir mejor precio en todo lo que se compre.
PLAYA DEL CARMEN - dicen que es el pueblo más grande de la zona y nos sugieren recorrer la 5º Avenida (que no es lo mismo que Quinta de Barrio Obrero, en Asunción). Las tiendas de calles paralelas son más baratas. Es una ciudad súper animada, con muchos boliches, hoteles, y linda playa.
COZUMEL - de playa del Carmen salimos en Ferry a esta isla que queda en frente, tras 45 minutos de viaje. Dicen que está muy americanizado y que está bueno para hacer snorkel. Nos sugirieron también que regateemos por las excursiones que dan vuelta a la isla.
CANCÚN E ISLA MUJERES - Cancún es una ciudad bochinchera, pero nos gusta esa onda. De ahí podemos cruzar a una isla. El viaje desde el hotel es de 90 minutos sólo de ida, así que nos pasaremos el día por allá, si vamos.
No veo la hora de estar sumida en el más profundo tekoreísmo en el Caribe.
Muchas de estas excursiones están sujetas a presupuesto. La más barata (a cada ruina Maya) nos sale USD 20 por los dos (incluido el transporte en bus! La aventura de salir a hacer dedo en la ruta mexicana!). La más cara está a USD 198 por dos personas (a Xcaret). Pero sea como fuere, vamos a estar juntos y eso nos pone más que felices: nos hace sentirnos realizados.
Tres cosas en las que podés recortar el presupuesto de casamiento (y tres cosas en las que no)
Publicado por
VaneRV
on martes, marzo 16, 2010
Etiquetas:
casamiento
/
Comments: (1)
Voy llegando a la recta final, y ha sido un viaje feliz, agotador, desafiante, emocionante... y de aprendizaje.
Leyendo mucho y aprendiendo de nuestro viaje final, les voy a dar sugerencias a quienes están arrancando.
Podés recortar el presupuesto en:
Decoración
Las flores naturales son un elemento sumamente caro de toda la decoración. Por favor, no digas que te dije que pongas flores artificiales. Sencillamente, recurrí a usar más hojas que flores, y accedé al fabuloso mundo minimal (que no necesariamente es más barato).
Recortá la cantidad de centros de mesa.
Elegí un lugar que no requiera tanta decoración. Antes de cerrar presupuestos, examiná todo lo que el lugar te ofrece por lo que pagás. Mirá la vajillería, el estado de los manteles, en qué condiciones están los baños (en serio te digo!)
Otros elementos decorativos de menor costo: alquilá veleros con caireles, fanales con velas, y poné globos de helio.
Peluquería
Hay un mundo más allá de la peluquería fashion que tanto te gusta. Pero pensá en que es lindo vestirse, maquillarse y peinarse con la familia y amigas (y así también lo hacen en un país primermundista como EEUU).
Por eso, hacete brushing y/o planchita en tu peluquería. Traele a esa amiga que tanto entiende de cabello y maquillaje. No te olvides de darle un regalón por el favor!
Revistas de novias
Son carísimas. No jodas. Entrá por la Web y paseate, que está buenísimo todo lo que encontrás.
Mis tres fuentes de información eterna:
-The Knot - está en inglés pero si entendés imágenes, vas a entender. Además, los artículos están impecables, de pies a cabeza todos los bochinches sociales que te puedas imaginar tienen respuesta acá. No sólo de la genial escritora (cuyo libro compré 2 años antes de comprometerme, ejem, ejem) pero también de otras novias, que tienen tus mismos miedos (y la misma familia loca, pero diferente). No te vas a sentir sola.
-Weddingchannel - de un estilo similar a The Knot, pero con refresh de cosas. Si fuera yanqui, es como tener una wedding planner. Tiene hasta proveedores sugeridos, y la gente comentando. (Ah, vas a descubrir que en PY no se prueban tortas, los fotógrafos te miran raro si pedís muestras de trabajo y los músicos que tienen demo escasean).
-El Gran Día - Paraguay tiene su base de información para eventos en esta página. Interesante guía telefónica y artículos que cuando aparecen, aportan.
Ni se te ocurra recortar el presupuesto en:
Comida
Preguntale a alguien cómo pasó en la fiesta y examiná qué te dicen. Lamento decirte que tu vestido de novia no alcanza para que una fiesta sea fabulosa. Salvás todas las cosas si tu comida estuvo genial. Y matás todo el esfuerzo si estuvo mala. Escuchá comentarios de gente, no reserves nada hasta que tengas información. Dejale a alguien encargado de chequear que se enciendan los calentadores de comidas, que se refrigeren bien las comidas y bebidas, y calculá bien las proporciones de las mismas.
Fotografía
Son recuerdos para siempre. Dejáselo a un profesional (que no es necesariamente el más caro). Mirá bien sus trabajos. Preguntale a tu amiga que se casó sobre su fotógrafo. Mirá sus albumes. Y reservalo que lo más probable es que tenga la agenda casi llena.
Tu vestido de novia
Si sos de las que suele recurrir a modistas, sabrás lo frustrante que puede ser que el vestido no te quede como querés. Con esto no quise joder. Si no me sentaba bien mi vestido, iba a volverme loca en mi noche de bodas. Literalmente. Gracias a Dios, cada prueba que me hago queda im-pe-ca-ble (y mi mamá llora de la emoción, pero esa es otra historia). No podés mandarte hacer? Probate modelos, comprate uno hecho. En Paraguay no es tan fácil, es una sugerencia de la que no me hago cargo.
Y vos, ¿en qué no recortarías jamás? ¿Qué te parece que es recortable?
Leyendo mucho y aprendiendo de nuestro viaje final, les voy a dar sugerencias a quienes están arrancando.
Podés recortar el presupuesto en:
Decoración
Las flores naturales son un elemento sumamente caro de toda la decoración. Por favor, no digas que te dije que pongas flores artificiales. Sencillamente, recurrí a usar más hojas que flores, y accedé al fabuloso mundo minimal (que no necesariamente es más barato).
Recortá la cantidad de centros de mesa.
Elegí un lugar que no requiera tanta decoración. Antes de cerrar presupuestos, examiná todo lo que el lugar te ofrece por lo que pagás. Mirá la vajillería, el estado de los manteles, en qué condiciones están los baños (en serio te digo!)
Otros elementos decorativos de menor costo: alquilá veleros con caireles, fanales con velas, y poné globos de helio.
Peluquería
Hay un mundo más allá de la peluquería fashion que tanto te gusta. Pero pensá en que es lindo vestirse, maquillarse y peinarse con la familia y amigas (y así también lo hacen en un país primermundista como EEUU).
Por eso, hacete brushing y/o planchita en tu peluquería. Traele a esa amiga que tanto entiende de cabello y maquillaje. No te olvides de darle un regalón por el favor!
Revistas de novias
Son carísimas. No jodas. Entrá por la Web y paseate, que está buenísimo todo lo que encontrás.
Mis tres fuentes de información eterna:
-The Knot - está en inglés pero si entendés imágenes, vas a entender. Además, los artículos están impecables, de pies a cabeza todos los bochinches sociales que te puedas imaginar tienen respuesta acá. No sólo de la genial escritora (cuyo libro compré 2 años antes de comprometerme, ejem, ejem) pero también de otras novias, que tienen tus mismos miedos (y la misma familia loca, pero diferente). No te vas a sentir sola.
-Weddingchannel - de un estilo similar a The Knot, pero con refresh de cosas. Si fuera yanqui, es como tener una wedding planner. Tiene hasta proveedores sugeridos, y la gente comentando. (Ah, vas a descubrir que en PY no se prueban tortas, los fotógrafos te miran raro si pedís muestras de trabajo y los músicos que tienen demo escasean).
-El Gran Día - Paraguay tiene su base de información para eventos en esta página. Interesante guía telefónica y artículos que cuando aparecen, aportan.
Ni se te ocurra recortar el presupuesto en:
Comida
Preguntale a alguien cómo pasó en la fiesta y examiná qué te dicen. Lamento decirte que tu vestido de novia no alcanza para que una fiesta sea fabulosa. Salvás todas las cosas si tu comida estuvo genial. Y matás todo el esfuerzo si estuvo mala. Escuchá comentarios de gente, no reserves nada hasta que tengas información. Dejale a alguien encargado de chequear que se enciendan los calentadores de comidas, que se refrigeren bien las comidas y bebidas, y calculá bien las proporciones de las mismas.
Fotografía
Son recuerdos para siempre. Dejáselo a un profesional (que no es necesariamente el más caro). Mirá bien sus trabajos. Preguntale a tu amiga que se casó sobre su fotógrafo. Mirá sus albumes. Y reservalo que lo más probable es que tenga la agenda casi llena.
Tu vestido de novia
Si sos de las que suele recurrir a modistas, sabrás lo frustrante que puede ser que el vestido no te quede como querés. Con esto no quise joder. Si no me sentaba bien mi vestido, iba a volverme loca en mi noche de bodas. Literalmente. Gracias a Dios, cada prueba que me hago queda im-pe-ca-ble (y mi mamá llora de la emoción, pero esa es otra historia). No podés mandarte hacer? Probate modelos, comprate uno hecho. En Paraguay no es tan fácil, es una sugerencia de la que no me hago cargo.
Y vos, ¿en qué no recortarías jamás? ¿Qué te parece que es recortable?
"Ponete ese bridal glow"
Publicado por
VaneRV
on domingo, marzo 14, 2010
Etiquetas:
algaterapia,
casamiento
/
Comments: (2)
La cuenta regresiva está intensa. Lo único que no me gusta del proceso, es que como "novia", no me siento lista. Estoy haciendo lo que puedo, pero prontísima, no estoy.
No me tomen a mal; estoy prontísima para comenzar una vida en pareja y asumir las responsabilidades y consecuencias (y deleites) que eso conlleva. Pero toda mujer comienza a hacer sus ajustes personales para llegar en su máximo esplendor ese día.
Yo hice los míos. Me miré un día al espejo y cual radiografía, parte por parte comencé a analizar cómo mejorar, y por cuál medio. Tomé nota mental en la cabeza para ver cuándo comenzar a ejecutar cada plan: del cabello, las uñas, el cutis, el gym... Es parte del encanto de este trajín, verán. Ponerse metas y lucir como actriz en la alfombra roja.
Eso fue a los 205 días de comenzar este cambalache. En el proceso me enfermé (con reposo, mal) 5 veces, y corté varias veces la sesión de gimnasio (por eso y porque nunca voy al gym en ese de-vez-en-mez trágico), del que nunca fui muy fan, como ya habré contado mil veces (del gym o del vez-en mes? De ninguno, en realidad). Pero hoy son 76 días, mañana es lunes y por enésima vez, comienzo una dieta. (Bajé 1 kilo en el trajín. Nada más. Ya no tengo 15 años y no basta con cerrar la boca nomás.)
Tampoco me amarga el proceso, te diré. Pero sé que hay ciertas cosas a las que tengo que tomarle como al toro por las astas.
Para sentirme un poco más proactiva en mi deber de novia, me hice una algaterapia (guau! qué fashion!) que me gané por el cumpleaños de una conocida peluquería en Facebook. Era la primera vez que iba a la peluquería y aproveché para elegir el paquete de servicios que me voy a hacer ese día, y agendar mi lugar.
Tengo que contar esta experiencia religiosa. Para comenzar, me dice la chica: "bueno, desvestite nomás, vamos a comenzar por exfoliación." Le miro a ella, a la bata, y le digo: "la ropa interior me la dejo, OK?" y ella en su mayor normalidad me responde, "no, todo te tenés que quitar".
Levanté la ceja, y no pasó ni medio segundo para mi respuesta. "Nah, me dejo lo de abajo". La masajista/tratante se quedó cross-over, sin entender por qué me dio el ataque de timidez. Es que no me conoce. Yo no me embolo frente a mi hermana! (Sí, ya sé que voy a tener problemas, pero en serio...es una extraña. No me jodan.)
Extrañamente, la chica me comienza a hablar. Tengo entendido que las masajistas no te hablan, se supone que te tenés que relajar. Ok, no era masajista. Mientras me exfoliaba me preguntó cuándo me casaba, cuánto tiempo estuve de novia, y coincidió que ella también está con el mismo hombre (que alguna vez fue chico), desde hace 9 años. La diferencia es que ella a los 16 tuvo su bebé, y aunque siguen juntos, están sin casarse. "Es que casarse sale mucha plata", me dijo, y le di absolutamente toda la razón.
Después de eso, pasamos a otra sala, donde me comienza a empastelar con un preparado de algas. Me sentía marítima. Un aroma de la mañana en la playa, cuando todavía no salió el sol y la costa huele a naturaleza. No tenía nada de romántico; el olor a bronceador es lo mejor de playa, y eso es artificial!
No di con mi genio y le pregunté qué beneficios me traería hacerme un pastelón. Me dijo mil cosas, que desintoxicación, que adelgazamiento, etc. La promesa es que en 8 sesiones reduciría 8 cm de cintura, y más cms en otras partes del cuerpo. Me dio precios y me puse a pensar y sopesar. O me voy a Grecia, o me veo flaca. O playa, o flaca. O luna de miel, o espléndida. Hmmm... A Grecia no tengo manera de llegar de otra que no sea volando. Flaca puedo ser de muchas maneras. Voy a obviar pagar, me dije en la mente, y seguí atendiendo al proceso.
Y, para proseguir con el estrambólico proceso, me envuelve en....papel film. Todo el cuerpo. Me sentía un sushi. Me comencé a imaginar cuál iba a ser mi relleno. Estoy hecha de azúcar, carne y especias, así que supongamos que era un sushi de lomo (porque tengo un lomazo! jajajajajajaaja) cocinado en salsa barbacoa con miel, y especias. Ahí pensé en que quería comer en Cono Sushi de vuelta, y... (sí, divagué mal, pero qué le vamos a hacer.)
Después, me pasaron al horno. Sí, me metieron en un sauna húmedo, en el cual me hallé durante 30 segundos. No por el calor, o porque no era tan lindo el sauna, o porque el color de las baldozas no me permitía saber si habían hongos en el área, sino porque no sé disfrutar de la paz y del silencio.
Sentí que se olvidaron de mí ahí adentro. Pareció una eternidad, y habrán sido 30 minutos. Esos 30 minutos fueron acompañados de toooda clase de pensamientos. Miraba la puerta y la abrí para chequear que no tenia cerradura por afuera y que nadie me iba a llavear; pensé en cómo me iba a aburrir esa tarde de mi casamiento, sola en la peluquería (me marcaron mi cita a las 2pm, qué yo voy a hacer tanto tiempo ahí, más que volverme loca?!). Tengo la opción de vestirme ahí, y me parece lo más antipático que me puede llegar a pasar en mi vida. Estoy considerando seriamente cómo mantener la magia del momento, y eso no incluye ponerme mi vestido en la peluquería.
Y finalmente pasaron los 30 agónicos minutos. Pasé a la ducha y me quité el papel film, el sudor y las algas de encima, y no es que me sentí menos tóxica (sí, ese es un estado emocional), ni más flaca. Dije que iba a volver a ir al sauna del CIT, que es más lindo y canchero (las historias que cuentan las señoras son para morir).
En el camino, me pregunté seriamente qué más tenía que hacerme. Cepillarme los dientes con Colgate Max Whitening, no abusar con el esmalte, cuidar el largo de las uñas, baño de crema en el cabello 1 vez a la semana, volver al freakin´gym del CIT (y sí, pasar más horas en él, porque después del spinning tengo que hacer espalda y brazos), y matener el estado zen que tan poco me caracteriza y me dura.
Porque el bridal glow es un estado del alma, que se refleja en el rostro y en el cuerpo, es en el área de las emociones donde tendré que aprender a dominarme.
No me tomen a mal; estoy prontísima para comenzar una vida en pareja y asumir las responsabilidades y consecuencias (y deleites) que eso conlleva. Pero toda mujer comienza a hacer sus ajustes personales para llegar en su máximo esplendor ese día.
Yo hice los míos. Me miré un día al espejo y cual radiografía, parte por parte comencé a analizar cómo mejorar, y por cuál medio. Tomé nota mental en la cabeza para ver cuándo comenzar a ejecutar cada plan: del cabello, las uñas, el cutis, el gym... Es parte del encanto de este trajín, verán. Ponerse metas y lucir como actriz en la alfombra roja.
Eso fue a los 205 días de comenzar este cambalache. En el proceso me enfermé (con reposo, mal) 5 veces, y corté varias veces la sesión de gimnasio (por eso y porque nunca voy al gym en ese de-vez-en-mez trágico), del que nunca fui muy fan, como ya habré contado mil veces (del gym o del vez-en mes? De ninguno, en realidad). Pero hoy son 76 días, mañana es lunes y por enésima vez, comienzo una dieta. (Bajé 1 kilo en el trajín. Nada más. Ya no tengo 15 años y no basta con cerrar la boca nomás.)
Tampoco me amarga el proceso, te diré. Pero sé que hay ciertas cosas a las que tengo que tomarle como al toro por las astas.
Para sentirme un poco más proactiva en mi deber de novia, me hice una algaterapia (guau! qué fashion!) que me gané por el cumpleaños de una conocida peluquería en Facebook. Era la primera vez que iba a la peluquería y aproveché para elegir el paquete de servicios que me voy a hacer ese día, y agendar mi lugar.
Tengo que contar esta experiencia religiosa. Para comenzar, me dice la chica: "bueno, desvestite nomás, vamos a comenzar por exfoliación." Le miro a ella, a la bata, y le digo: "la ropa interior me la dejo, OK?" y ella en su mayor normalidad me responde, "no, todo te tenés que quitar".
Levanté la ceja, y no pasó ni medio segundo para mi respuesta. "Nah, me dejo lo de abajo". La masajista/tratante se quedó cross-over, sin entender por qué me dio el ataque de timidez. Es que no me conoce. Yo no me embolo frente a mi hermana! (Sí, ya sé que voy a tener problemas, pero en serio...es una extraña. No me jodan.)
Extrañamente, la chica me comienza a hablar. Tengo entendido que las masajistas no te hablan, se supone que te tenés que relajar. Ok, no era masajista. Mientras me exfoliaba me preguntó cuándo me casaba, cuánto tiempo estuve de novia, y coincidió que ella también está con el mismo hombre (que alguna vez fue chico), desde hace 9 años. La diferencia es que ella a los 16 tuvo su bebé, y aunque siguen juntos, están sin casarse. "Es que casarse sale mucha plata", me dijo, y le di absolutamente toda la razón.
Después de eso, pasamos a otra sala, donde me comienza a empastelar con un preparado de algas. Me sentía marítima. Un aroma de la mañana en la playa, cuando todavía no salió el sol y la costa huele a naturaleza. No tenía nada de romántico; el olor a bronceador es lo mejor de playa, y eso es artificial!
No di con mi genio y le pregunté qué beneficios me traería hacerme un pastelón. Me dijo mil cosas, que desintoxicación, que adelgazamiento, etc. La promesa es que en 8 sesiones reduciría 8 cm de cintura, y más cms en otras partes del cuerpo. Me dio precios y me puse a pensar y sopesar. O me voy a Grecia, o me veo flaca. O playa, o flaca. O luna de miel, o espléndida. Hmmm... A Grecia no tengo manera de llegar de otra que no sea volando. Flaca puedo ser de muchas maneras. Voy a obviar pagar, me dije en la mente, y seguí atendiendo al proceso.
Y, para proseguir con el estrambólico proceso, me envuelve en....papel film. Todo el cuerpo. Me sentía un sushi. Me comencé a imaginar cuál iba a ser mi relleno. Estoy hecha de azúcar, carne y especias, así que supongamos que era un sushi de lomo (porque tengo un lomazo! jajajajajajaaja) cocinado en salsa barbacoa con miel, y especias. Ahí pensé en que quería comer en Cono Sushi de vuelta, y... (sí, divagué mal, pero qué le vamos a hacer.)
Después, me pasaron al horno. Sí, me metieron en un sauna húmedo, en el cual me hallé durante 30 segundos. No por el calor, o porque no era tan lindo el sauna, o porque el color de las baldozas no me permitía saber si habían hongos en el área, sino porque no sé disfrutar de la paz y del silencio.
Sentí que se olvidaron de mí ahí adentro. Pareció una eternidad, y habrán sido 30 minutos. Esos 30 minutos fueron acompañados de toooda clase de pensamientos. Miraba la puerta y la abrí para chequear que no tenia cerradura por afuera y que nadie me iba a llavear; pensé en cómo me iba a aburrir esa tarde de mi casamiento, sola en la peluquería (me marcaron mi cita a las 2pm, qué yo voy a hacer tanto tiempo ahí, más que volverme loca?!). Tengo la opción de vestirme ahí, y me parece lo más antipático que me puede llegar a pasar en mi vida. Estoy considerando seriamente cómo mantener la magia del momento, y eso no incluye ponerme mi vestido en la peluquería.
Y finalmente pasaron los 30 agónicos minutos. Pasé a la ducha y me quité el papel film, el sudor y las algas de encima, y no es que me sentí menos tóxica (sí, ese es un estado emocional), ni más flaca. Dije que iba a volver a ir al sauna del CIT, que es más lindo y canchero (las historias que cuentan las señoras son para morir).
En el camino, me pregunté seriamente qué más tenía que hacerme. Cepillarme los dientes con Colgate Max Whitening, no abusar con el esmalte, cuidar el largo de las uñas, baño de crema en el cabello 1 vez a la semana, volver al freakin´gym del CIT (y sí, pasar más horas en él, porque después del spinning tengo que hacer espalda y brazos), y matener el estado zen que tan poco me caracteriza y me dura.
Porque el bridal glow es un estado del alma, que se refleja en el rostro y en el cuerpo, es en el área de las emociones donde tendré que aprender a dominarme.
¿Todas las marcas tienen que estar en Social Media?
Publicado por
VaneRV
on jueves, febrero 25, 2010
Etiquetas:
social media
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Mi Facebook se satura con invitaciones a páginas. De algunas empresas, no escuché jamás; a otras les agrego porque sé que son emprendimientos de amigos, y otras me sirven como fuente de información y contenido útil o entretenido. Incluso le tengo a la competencia como fan, aunque en mi corazón y en el rubro de mi empresa, sé que soy fan de un solo lugar.
Cada vez más, veo marcas haciendo sus páginas en redes sociales, o haciendo blogs; y no todos ellos están usando bien los recursos. No estoy hablando de las invitaciones a Farmville que me ponen muy nerviosa también, estoy hablando de empresas que están en las redes sociales pero nadie les invitó a hacerlo.
Tengo que advertir que voy a ser un poco incoherente acá porque parte de lo que hago es Social Media Management y no todo cumplo; sobre la marcha, voy descubriendo cosas y tratando de alinear. Recordemos que el trabajo en este campo es aún virgen y me encuentro evangelizando en tierras un poco secas, pero algún día, la semilla florecerá.
Involucrate en Social Media si:
-Tenés ganas de hablar con la gente. Primer y básico requisito. Hacer acciones en Social Media no es otra vía para el monólogo que te gusta en tus avisos de prensa, comerciales de TV o vía pública. Si tenés miedo de lo que la gente pueda llegar a decirte, perfecto, seguí haciendo oídos sordos. Pero fijate que no vas a tener un feedback de tus servicios, cosas a mejorar, ni una manera de hacer un derecho a réplica (podés sacar el aviso en blanco y negro, pero sale más caro). La ley de "ojos que no ven, corazón que no siente" podés sostenerla por un tiempo...pero después no te hagas del desentendido si no sabés por qué dejaron de comprarte o por qué la gente te da con el caño (y vos tardás en enterarte, cuando el daño ya está hecho y no hay mago de relaciones públicas que te pueda solucionar ese lío, más que con la sugerencia "prendele fuego a tu marca y comenzá de nuevo").
-Estás camino a ser, o sos, una marca emocional. Las redes sociales funcionan porque hay algo que a la gente le encanta, y esto es saber de los otros, ver en qué andan, cómo se transformaron y compartir con gente cercana y lejana. Lo determinante de la existencia de las redes sociales son las emociones que rigen las relaciones. Una marca aprovecha mejor su presencia en social media si tiene una oferta emocional que dar. No te digo que tenés que hacerle llorar a la gente. Tu promesa básica puede ser tan sencilla como "sentite informado". Y si no estás trabajando en volverte una marca emocional, es hora de que leas esto y lo consideres.
-tenés actualizaciones regulares. No de la clase "renovamos el stock de cerveza brasilera". De la clase que da ofertas interesantes, noticias de último momento...
-tu categoría puede tener un valor agregado. Quizás nadie tenga ganas de decir "soy loco y mato por x colchones". Pero si entrás en una página tipo "amo dormir" y ofrecés cosas a los dormilones, o publicás estudios sobre el significado de las posturas al dormir, o analizás cómo compartir mejor la cama de a 2, son cosas más puntuales y hasta interesantes dentro de tu nicho (que por cierto, es muy amplio. ¿Quién no ama dormir?)
Cada vez más, veo marcas haciendo sus páginas en redes sociales, o haciendo blogs; y no todos ellos están usando bien los recursos. No estoy hablando de las invitaciones a Farmville que me ponen muy nerviosa también, estoy hablando de empresas que están en las redes sociales pero nadie les invitó a hacerlo.
Tengo que advertir que voy a ser un poco incoherente acá porque parte de lo que hago es Social Media Management y no todo cumplo; sobre la marcha, voy descubriendo cosas y tratando de alinear. Recordemos que el trabajo en este campo es aún virgen y me encuentro evangelizando en tierras un poco secas, pero algún día, la semilla florecerá.
Involucrate en Social Media si:
-Tenés ganas de hablar con la gente. Primer y básico requisito. Hacer acciones en Social Media no es otra vía para el monólogo que te gusta en tus avisos de prensa, comerciales de TV o vía pública. Si tenés miedo de lo que la gente pueda llegar a decirte, perfecto, seguí haciendo oídos sordos. Pero fijate que no vas a tener un feedback de tus servicios, cosas a mejorar, ni una manera de hacer un derecho a réplica (podés sacar el aviso en blanco y negro, pero sale más caro). La ley de "ojos que no ven, corazón que no siente" podés sostenerla por un tiempo...pero después no te hagas del desentendido si no sabés por qué dejaron de comprarte o por qué la gente te da con el caño (y vos tardás en enterarte, cuando el daño ya está hecho y no hay mago de relaciones públicas que te pueda solucionar ese lío, más que con la sugerencia "prendele fuego a tu marca y comenzá de nuevo").
-Estás camino a ser, o sos, una marca emocional. Las redes sociales funcionan porque hay algo que a la gente le encanta, y esto es saber de los otros, ver en qué andan, cómo se transformaron y compartir con gente cercana y lejana. Lo determinante de la existencia de las redes sociales son las emociones que rigen las relaciones. Una marca aprovecha mejor su presencia en social media si tiene una oferta emocional que dar. No te digo que tenés que hacerle llorar a la gente. Tu promesa básica puede ser tan sencilla como "sentite informado". Y si no estás trabajando en volverte una marca emocional, es hora de que leas esto y lo consideres.
-tenés actualizaciones regulares. No de la clase "renovamos el stock de cerveza brasilera". De la clase que da ofertas interesantes, noticias de último momento...
-tu categoría puede tener un valor agregado. Quizás nadie tenga ganas de decir "soy loco y mato por x colchones". Pero si entrás en una página tipo "amo dormir" y ofrecés cosas a los dormilones, o publicás estudios sobre el significado de las posturas al dormir, o analizás cómo compartir mejor la cama de a 2, son cosas más puntuales y hasta interesantes dentro de tu nicho (que por cierto, es muy amplio. ¿Quién no ama dormir?)
Hay otras cosas que son muuuuy personales. Normalmente la gente no compartiría la marca de preservativo que usa (asociarme a la página de mi anticonceptivo me generó una crisis, por algún motivo). Así que ese producto anti-hongos en los pies, no va con el social media y el ir invitando a la gente a unirse a la página.
-hacer Social Media no es sólo tener una página. Hay aplicaciones que podés hacer, conversaciones que podés leer, y más.
Bueno, diganme ustedes qué clase de marcas no deberían estar o cuáles son criterios determinantes para no estar, hay mucho por decir.
Perfil de la mujer paraguaya
Publicado por
VaneRV
on miércoles, febrero 24, 2010
Es difícil establecer agrupar unas mujeres por nacionalidad, y tratar de caracterizarlas. El territorio donde uno nació no es determinante del carácter, pero el entorno que se formó alrededor de la persona, sí lo es (así como muchas otras cosas lo son). Quizás no todos los países puedan tener este criterio de clasificación (por ubicación geográfica); pero los que convivieron con la autoctonía paraguaya, saben que la mujer del corazón de Sudamérica tiene una manera de ser, diferente a la de cualquier otro lugar. Para bien, y para mal.
Lo que yo percibo no es la absoluta verdad; tengo sólo 24 años y mi vida transcurrió principalmente en el área urbana de Paraguay. Pero hablando y, por sobre todo, escuchando de los mayores, la historia y la vida, tengo las siguientes apreciaciones cualitativas y sin rigor científico. Creo que éstas caracterísicas, por el entorno y contexto histórico de Paraguay, describen a la gran mayoría de las mujeres.
-Matriarca:
Ttiene una explicación histórica muy sencilla. La Guerra de la Triple Alianza, trascurrida entre 1865 y 1870, acabó con el 50% de la población paraguaya, y para ser más drásticos, murió el 90% de los hombres. Estoy hablando de casi todos los hombres de las distintas franjas etarias: bebés muertos en invasiones a pueblos y ciudades, niños que salieron a batallar en Acosta Ñú y nunca más volvieron, y adultos que cayeron como moscas ante tres países, no sin antes haberles dado una buena contienda. Esto llevó a un cambio de estilo de vida social: la mujer pasó a ser cabeza de hogar, y desarrolló la destreza de ser líder de los hijos que quedaron.
Un transformación cultural adicional: si había que repoblar el país, lo más lógico era que los hombres gentilmente, vayan sembrando sus semillitas por doquier y generando retoños a quien se preste a "la heroica tarea" de repoblar Paraguay. Recién en el censo del 2002 se demostró que existía un equilibrio entre proporciones de hombres y mujeres en Paraguay (DGEEC, 2003).
Un transformación cultural adicional: si había que repoblar el país, lo más lógico era que los hombres gentilmente, vayan sembrando sus semillitas por doquier y generando retoños a quien se preste a "la heroica tarea" de repoblar Paraguay. Recién en el censo del 2002 se demostró que existía un equilibrio entre proporciones de hombres y mujeres en Paraguay (DGEEC, 2003).
Por supuesto, esta tarea de ser líder de hogar y "una de las muchas" de un hombre, generó otra consecuencia. La misma mujer paraguaya, muchas veces es machista. El hombre es una figura ausente de liderazgo en su casa; la mujer manda sobre los hijos, pero el marido manda sobre la mujer. Ese liderazgo no equivale a ser cabeza de hogar; el hombre sencillamente manda sobre la mujer de la casa, y se repliega ante labores del hogar y disciplina de los hijos.
-Sacrificada:
El sacar adelante a un país no es tarea fácil. Convengamos que la gran mayoría de los cargos de la época eran del sector económico primario y secundario, y las mujeres se replegaban a sostener en orden y disciplina el hogar. Con la gran cantidad de hombres faltantes, tuvieron que salir a cosechar, mover molinos, faenar animales y demás. En Paraguay, se valora la virtud de "mujer guapa", la mujer que se esfuerza para un montón de tareas. Es una herencia más de la historia para el género femenino. Hoy en día se moderniza esto y hay mujeres amas de casa y mujeres que sostienen como malabaristas un matrimonio, una familia y una casa. Yo sé, pasa en muchos países, pero la mujer paraguaya tiene una manera de hacerlo: lo hace de manera humilde.
-Progresista:
la mujer paraguaya siempre está pensando hacia dónde crecer. Sea en el ahorro para comprar más ladrillos para terminar el fondo de la casa, o pensando qué campo profesional conquistar, es una mujer que siempre se comprota
Por cierto, "mujer paraguaya" no es solamente quien tuvo la dicha de nacer en este país. Es también quien creció en un entorno típico nacional, compuesto por más paraguayos, que estudió en colegio paraguayo, caminó por calles, rutas o pasajes paraguayos. Porque lo que nos hace paraguayas no es el sólo haber nacido acá, somos paraguayas por todo el entorno con el que crecimos y vivimos. Y tendrá sus defectos, pero es un entorno lindo, porque nos hace quienes somos hoy.
¡Feliz día a las mujeres de mi país!
Alianzas hechas de fe
Publicado por
VaneRV
on domingo, febrero 21, 2010
Usar alianzas es una convención social, que no sé si es solo occidental. Se remonta desde los tiempos antiguos para simbolizar un acto de unión, un acuerdo entre dos personas, representando una unión sin fin, como es el círculo.
En Paraguay se estila usar alianzas idénticas, y yo no pretendía convencer a Chris de llevar un anillo con alguna piedra. Pero yo quería una alianza, con una piedrita, un zircón que lo haga femenino. No sé, esos caprichos extraños que ni una sabe de dónde los quita, pero los sigue hasta el final.
Hicimos el esfuerzo de levantarnos un sábado de mañana para salir de Asunción e ir a la vecina ciudad de Luque, conocida por sus colores chillones de azul y amarillo, su fútbol, y su orfebrería.
Medio dormidos (Chris, yo y Huguito mi hermano; mamá estaba muy saltarina) y con sólo el presupuesto definido, arrancamos una mañana de búsqueda de dos piecitas que vamos a tener hasta el fin de nuestros días: nuestras alianzas matrimoniales.
Hace mucho que no me detenía por la ciudad, cuando iba estaba sólo de pasada. Y, al bajar del auto, me di cuenta que no iba a ser tarea fácil encontrar las alianzas. Ya escuché historias de parejas que se tomaron un mes para encontrar la pieza; y aunque nos sobra tiempo, no creía que estaba con ganas de tantas vueltas. Hay una plaza central en Luque y, alrededor y mirando hacia ella, hay decenas de tiendas con oro y plata adentro, en forma de piezas de joyerías. Comenzamos la visita por Chichita, una joyería que visité mucho durante mi infancia. Mis papás se dedicaban también a vender joyas y llevaban sus estuches para exhibirlos a los interesados, cuando este trabajo no estaba de moda como hoy. Las piezas que vendía, la compraban de este local; era un trabajo extra que permitía un poco más de ingresos para sostener la familia. La visité después de muchos años; estaba llena de gente y con el local de al lado en construcción, donde aparentemente piensan mover el negocio.
Mamá se instaló en el taburete y comenzó a deleitarse, probándose mil cosas y preguntando precios. Pensé que se iba a llevar toda la joyería. No me permití ahondar en el deleite de juegos de aros, dijes y pulseras que no iba a poder tener conmigo. Chris y yo mirábamos las alianzas y preguntábamos precios. Para conocer más alternativas, salimos y visitamos al menos 6 joyerías más. Mientras Chris barajaba cosas de la oficina a la distancia (que no le suelta ni los sábados), apreciaba las distintas alternativas. Fuimos escuchando, mirando y evaluando qué nos sentaba mejor.
Fue acá donde nos encontramos con diferencias, creo que una de las primeras veces en todo el proceso. Con un presupuesto un poco bajo para las alianzas (el presupuesto lo puse yo y fue una de las cosas que establecí a ojo; no pensé en el verdadero valor que podían llegar a tener las alianzas y por ende, reconozco públicamente mi error.), teníamos varias alternativas, pero ninguna satisfacía a ambos. Les explico: podés hacer tu anillo en platino, oro blanco, oro amarillo, plata y acero (en orden de costos, de mayor a menor metal de valor). Chris prefería, por el presupuesto que teníamos, unas alianzas de oro finas y livianas. Yo, por mi parte, prefería anillos de más peso y grosor, pero en plata. El oro blanco requiere que se haga un mantenimiento que, la verdad, no me veo haciendo cada 6 meses. Habían alianzas desde Gs. 120 mil (30 USD estimativamente) a 1 millón 500 mil guaraníes (300 USD más o menos). Extrañamente, con el monto que disponíamos, o nos comprábamos un par de anillos a mitad del presupuesto disponible, y la siguiente opción era pagar anillos que, de verdad, no podíamos pagar. Podíamos ir por algo clásico, pero yo buscaba y buscaba y buscaba más para ver si veía algún modelo que conquiste el corazón. Realmente entre Chris y yo no encontrábamos un punto común y disparábamos para puntas opuestas en lo que estábamos dispuestos a ponernos en el dedo.
Chris suspiraba y seguía mirando. Prefería un metal de mayor valor, por lo que percibí, independientemente a si era de gran tamaño o no. Hasta entonces, no había pensado en el valor del anillo de compromiso que me dio, pero después de pasar por muchas joyerías entendí por qué le fue tanto esfuerzo financiero darme ese anillo de oro amarillo y blanco. No piensen que no valoro el esfuerzo; sencillamente no taso el esfuerzo en dinero. No me detuve a imaginar la tasación del mismo porque no se me da la gana de saber cuánto sale, es muy feo tratar de saber cuánto le salió el regalo. Pero entendí por qué con el pasar de las tiendas su frustración aumentaba: hizo un esfuerzo inmenso por ese anillo de compromiso, las alianzas no podían tener mucho menor valor. Obviamente Chris jamás se va a detener a afirmarme que el anillo le salió caro y que nuestras alianzas no podían estar a menor altura, pero creo que este punto tiene validez, aunque la lógica provenga de mi mente cuestionadora. Sin embargo, el problema seguía siendo la inviabilidad de aumentar el presupuesto. Le dije a mi mamá que estaba dispuesta a disponer de mis dos medallas de oro de mejor egresada (Educación Escolar Básica y Bachillerato) para hacer los anillos.
Hubo un par que me gustó, y en todas las joyerías que vimos, no vi algo igual. No pretendía ponerme nada sicodélico por el dedo y usarlo para representar mi matrimonio, pero estas dos piecitas tenían algo que visualmente me atraparon. Si trato de racionalizarlo hoy, eran dos piezas con una base lisa y, encima, una franja con textura. Es un tratamiento que se le hace al metal para que quede así. Trazado en esta franja texturizada, un surco en forma de onda rodeaba a cada anillo. La alianza de la mujer tenía una sola piedra. La del hombre no tenía este detalle.
Así que después de 3 horas de que mamá se entretuvo mirando joyas, mandando reparar las piezas que juntamos durante años para reparar y que Hugo escogió su primer collar con una cruz y una pulsera a cambio de varias piezas de plata que estaban rotas y cuya única alternativa era derretir, mamá quita unas piecitas de oro. Medallitas sueltas, cadenitas rotas, todas en oro. Ella sólo quería agrandar su alianza (se pasó unos años tratando de que mi papá entienda que ella sólo quería agrandar su alianza, hasta que finalmente, tuvo que ir ella a resolver el asunto). No requería de más oro.
Entonces, mamá le preguntó si daba para hacer las alianzas que nos gustaban, con el oro que tenía sobre la balanza. Los anillos de exhibición eran más livianos que lo que estaba dando mi mamá en oro. La joyera hizo los cálculos, y terminamos con unas alianzas que valen 4 veces más de lo que podíamos pagar, gracias a Dios!
Y algo ahí le tocó una fibra a Chris, que me recordó el testimonio del pastor, que dos días antes nos contó la historia de sus alianzas, y cómo él tampoco podía pagarlas pero terminó consiguiendo aún más de lo que esperaba. Y son momentos como éstos que me hacen pensar que quizás no seamos los jóvenes más ricos, pero que mediante eso podemos experimentar ciertos milagros y ver la mano de Dios en favor de nosotros. Cierto, hay ciertas cosas que me gustaría tener definidas ya y no andar pensando si vamos o no a tener; pero es hora de dejar el afán y de disfrutar de lo que nos toca vivir.
Teníamos ganas de escribir algo adentro de los anillos, y como "Truly, Madly, Deeply" no entraba con nuestros nombres y fecha de casamiento, nos quedamos con el clásico nombre del cónyuge y la fecha del casamiento.... ahora que lo pienso, voy a tener "cónyuge". Me causa gracia!
En el trayecto de vuelta, seguimos tratando de definir cuál era la alternativa de luna de miel si no salía el sueño que tenemos. Mirando folletos y hablando, Chris se quedó encantado con la Riviera Maya. Pero me devolvió los folletos y me dijo:
"Nos vamos a Santorini, hermosa. No te preocupes."
Vamos a seguir creyendo, entonces, a noventa y tantos días del Gran Día. Terminamos el fin de semana con unas alianzas que no podíamos tener, y cosa rara, que justo se trata de las alianzas, de ese símbolo de promesa de amor y devoción el uno al otro. Yo tengo fe en nosotros y en este nuevo paso que vamos a dar. Menos mal que Dios también estuvo de acuerdo y nos permitió tener un "upgrade" para estas alianzas.
Para los que quieran saber de dónde compramos nuestras alianzas y no se pierdan por Luque:
Joyería Chichita - Cmdte. Peralta N° 15 - Luque, Paraguay - Tel: 642 988
En Paraguay se estila usar alianzas idénticas, y yo no pretendía convencer a Chris de llevar un anillo con alguna piedra. Pero yo quería una alianza, con una piedrita, un zircón que lo haga femenino. No sé, esos caprichos extraños que ni una sabe de dónde los quita, pero los sigue hasta el final.
Hicimos el esfuerzo de levantarnos un sábado de mañana para salir de Asunción e ir a la vecina ciudad de Luque, conocida por sus colores chillones de azul y amarillo, su fútbol, y su orfebrería.
Medio dormidos (Chris, yo y Huguito mi hermano; mamá estaba muy saltarina) y con sólo el presupuesto definido, arrancamos una mañana de búsqueda de dos piecitas que vamos a tener hasta el fin de nuestros días: nuestras alianzas matrimoniales.
Hace mucho que no me detenía por la ciudad, cuando iba estaba sólo de pasada. Y, al bajar del auto, me di cuenta que no iba a ser tarea fácil encontrar las alianzas. Ya escuché historias de parejas que se tomaron un mes para encontrar la pieza; y aunque nos sobra tiempo, no creía que estaba con ganas de tantas vueltas. Hay una plaza central en Luque y, alrededor y mirando hacia ella, hay decenas de tiendas con oro y plata adentro, en forma de piezas de joyerías. Comenzamos la visita por Chichita, una joyería que visité mucho durante mi infancia. Mis papás se dedicaban también a vender joyas y llevaban sus estuches para exhibirlos a los interesados, cuando este trabajo no estaba de moda como hoy. Las piezas que vendía, la compraban de este local; era un trabajo extra que permitía un poco más de ingresos para sostener la familia. La visité después de muchos años; estaba llena de gente y con el local de al lado en construcción, donde aparentemente piensan mover el negocio.
Mamá se instaló en el taburete y comenzó a deleitarse, probándose mil cosas y preguntando precios. Pensé que se iba a llevar toda la joyería. No me permití ahondar en el deleite de juegos de aros, dijes y pulseras que no iba a poder tener conmigo. Chris y yo mirábamos las alianzas y preguntábamos precios. Para conocer más alternativas, salimos y visitamos al menos 6 joyerías más. Mientras Chris barajaba cosas de la oficina a la distancia (que no le suelta ni los sábados), apreciaba las distintas alternativas. Fuimos escuchando, mirando y evaluando qué nos sentaba mejor.
Fue acá donde nos encontramos con diferencias, creo que una de las primeras veces en todo el proceso. Con un presupuesto un poco bajo para las alianzas (el presupuesto lo puse yo y fue una de las cosas que establecí a ojo; no pensé en el verdadero valor que podían llegar a tener las alianzas y por ende, reconozco públicamente mi error.), teníamos varias alternativas, pero ninguna satisfacía a ambos. Les explico: podés hacer tu anillo en platino, oro blanco, oro amarillo, plata y acero (en orden de costos, de mayor a menor metal de valor). Chris prefería, por el presupuesto que teníamos, unas alianzas de oro finas y livianas. Yo, por mi parte, prefería anillos de más peso y grosor, pero en plata. El oro blanco requiere que se haga un mantenimiento que, la verdad, no me veo haciendo cada 6 meses. Habían alianzas desde Gs. 120 mil (30 USD estimativamente) a 1 millón 500 mil guaraníes (300 USD más o menos). Extrañamente, con el monto que disponíamos, o nos comprábamos un par de anillos a mitad del presupuesto disponible, y la siguiente opción era pagar anillos que, de verdad, no podíamos pagar. Podíamos ir por algo clásico, pero yo buscaba y buscaba y buscaba más para ver si veía algún modelo que conquiste el corazón. Realmente entre Chris y yo no encontrábamos un punto común y disparábamos para puntas opuestas en lo que estábamos dispuestos a ponernos en el dedo.
Chris suspiraba y seguía mirando. Prefería un metal de mayor valor, por lo que percibí, independientemente a si era de gran tamaño o no. Hasta entonces, no había pensado en el valor del anillo de compromiso que me dio, pero después de pasar por muchas joyerías entendí por qué le fue tanto esfuerzo financiero darme ese anillo de oro amarillo y blanco. No piensen que no valoro el esfuerzo; sencillamente no taso el esfuerzo en dinero. No me detuve a imaginar la tasación del mismo porque no se me da la gana de saber cuánto sale, es muy feo tratar de saber cuánto le salió el regalo. Pero entendí por qué con el pasar de las tiendas su frustración aumentaba: hizo un esfuerzo inmenso por ese anillo de compromiso, las alianzas no podían tener mucho menor valor. Obviamente Chris jamás se va a detener a afirmarme que el anillo le salió caro y que nuestras alianzas no podían estar a menor altura, pero creo que este punto tiene validez, aunque la lógica provenga de mi mente cuestionadora. Sin embargo, el problema seguía siendo la inviabilidad de aumentar el presupuesto. Le dije a mi mamá que estaba dispuesta a disponer de mis dos medallas de oro de mejor egresada (Educación Escolar Básica y Bachillerato) para hacer los anillos.
Hubo un par que me gustó, y en todas las joyerías que vimos, no vi algo igual. No pretendía ponerme nada sicodélico por el dedo y usarlo para representar mi matrimonio, pero estas dos piecitas tenían algo que visualmente me atraparon. Si trato de racionalizarlo hoy, eran dos piezas con una base lisa y, encima, una franja con textura. Es un tratamiento que se le hace al metal para que quede así. Trazado en esta franja texturizada, un surco en forma de onda rodeaba a cada anillo. La alianza de la mujer tenía una sola piedra. La del hombre no tenía este detalle.
Así que después de 3 horas de que mamá se entretuvo mirando joyas, mandando reparar las piezas que juntamos durante años para reparar y que Hugo escogió su primer collar con una cruz y una pulsera a cambio de varias piezas de plata que estaban rotas y cuya única alternativa era derretir, mamá quita unas piecitas de oro. Medallitas sueltas, cadenitas rotas, todas en oro. Ella sólo quería agrandar su alianza (se pasó unos años tratando de que mi papá entienda que ella sólo quería agrandar su alianza, hasta que finalmente, tuvo que ir ella a resolver el asunto). No requería de más oro.
Entonces, mamá le preguntó si daba para hacer las alianzas que nos gustaban, con el oro que tenía sobre la balanza. Los anillos de exhibición eran más livianos que lo que estaba dando mi mamá en oro. La joyera hizo los cálculos, y terminamos con unas alianzas que valen 4 veces más de lo que podíamos pagar, gracias a Dios!
Y algo ahí le tocó una fibra a Chris, que me recordó el testimonio del pastor, que dos días antes nos contó la historia de sus alianzas, y cómo él tampoco podía pagarlas pero terminó consiguiendo aún más de lo que esperaba. Y son momentos como éstos que me hacen pensar que quizás no seamos los jóvenes más ricos, pero que mediante eso podemos experimentar ciertos milagros y ver la mano de Dios en favor de nosotros. Cierto, hay ciertas cosas que me gustaría tener definidas ya y no andar pensando si vamos o no a tener; pero es hora de dejar el afán y de disfrutar de lo que nos toca vivir.
Teníamos ganas de escribir algo adentro de los anillos, y como "Truly, Madly, Deeply" no entraba con nuestros nombres y fecha de casamiento, nos quedamos con el clásico nombre del cónyuge y la fecha del casamiento.... ahora que lo pienso, voy a tener "cónyuge". Me causa gracia!
En el trayecto de vuelta, seguimos tratando de definir cuál era la alternativa de luna de miel si no salía el sueño que tenemos. Mirando folletos y hablando, Chris se quedó encantado con la Riviera Maya. Pero me devolvió los folletos y me dijo:
"Nos vamos a Santorini, hermosa. No te preocupes."
Vamos a seguir creyendo, entonces, a noventa y tantos días del Gran Día. Terminamos el fin de semana con unas alianzas que no podíamos tener, y cosa rara, que justo se trata de las alianzas, de ese símbolo de promesa de amor y devoción el uno al otro. Yo tengo fe en nosotros y en este nuevo paso que vamos a dar. Menos mal que Dios también estuvo de acuerdo y nos permitió tener un "upgrade" para estas alianzas.
Para los que quieran saber de dónde compramos nuestras alianzas y no se pierdan por Luque:
Joyería Chichita - Cmdte. Peralta N° 15 - Luque, Paraguay - Tel: 642 988
Destino (en nuestros sueños): Santorini, Grecia
Publicado por
VaneRV
on viernes, enero 22, 2010
/
Comments: (2)
Decime si a vos también te arranca un suspiro. Qué lugar de ensueño.
Pero lo que más nos conquista de este lugar, es su arquitectura. Ésta se denomina "Arquitectura de las Ciclíadas", tiene casas bajitas en forma de cubo, con piedras locales y pintadas en blanco o teñidas con ceniza volcánica. Suelen acomodarse en las laderas de las colinas de la isla, y definen lo que es la arquitectura del Mediterráneo.
La visito desde los aires, con Google Earth. La busqué con Google Maps. Calculo todas las semanas el costo del pasaje en Travelocity. Miramos cada dos fines de semana nuestra tabla de presupuesto del casamiento, y nuestra tabla de presupuesto familiar para la vida matrimonial, para ver cómo hacemos para llegar.
La verdad: no llegamos. No sin la intervención divina de Dios. Estamos poniendo todo de nuestra parte, y apostando por un viaje que nos va a enriquecer como personas y como pareja. Imaginen con nosotros, salir del hotel ese domingo 30 de mayo. Ir al aeropuerto. Nuestras conexiones por Sao Paulo, o Buenos Aires, y en algún punto de Europa (sea Londres, MIlán, Madrid, y/o Atenas). Visualicemos a nosotros dos, tratando de leer tablas de vuelos en los aeropuertos más grandes del mundo. Contándole a todos los que atienden en mostradores, aduanas, aeromozas y demases, que es nuestra luna de miel (se me llenan los ojos de lágrimas). Imaginemos que, después de 25 hrs o más de viaje, llegamos a este chiche de Hotel que encontramos hace más de 9 meses a buen precio. Hasta viajamos en temporada baja, y todo nos sale más barato de lo que normalmente se paga. Tocamos con la punta de los dedos el gozo de disfrutar 8 días en los días primaverales del Mediterráneo, caminando por la costa del mar, mirando un lugar con el que soñamos por meses, viviendo un momento para el que trabajamos y soñamos desde que comenzó nuestra relación, 9 años atrás.
Visualizamos eso, y volvamos al hoy, donde tenemos una partecita de nuestros ahorros para ir, y los pasaportes haciéndose en el Dpto. de Identificaciones, con la esperanza de llegar a la fecha y partir a Santorini. Qué ganas de conocerla.
A nuestros parientes y amigos: si les facilita la vida y está en su corazón, aceptamos regalos en efectivo para poder hacer este precioso viaje. Cada granito de arena cuenta, y estamos poniendo todo de nuestra parte para que este sueño se haga realidad. Pero Dios tiene la última palabra y pase lo que pase, vamos a estar felices porque estamos juntos, y al final, eso es lo que cuenta.
Soñamos con hacer nuestro primer viaje al exterior juntos, e ir a esta preciosa Isla. Sería el primer viaje al extranjero para Chris, y mi primera vez en Europa (no tengo mucho bagaje de viajes en mi haber, así que estoy emocionadísima, porque es la primera vez en muchos sentidos).
Quizás muchos la ubiquen como la isla donde se grabó la primera parte de "The sisterhood of the travelling pants", Lena (una de los personajes) es de origen griego y unas vacaciones con su abuelo permiten al espectador soñar con este lugar, del que muchos sólo leímos en libros. Alguna vez se llamó Kallístē (Καλλίστη, "la más hermosa"), cosa que no dista de la realidad con sólo mirar sus fotos en Google.
Santorini es un archipiélago de Islas, siendo la principal isla Thira, donde está el aeropuerto. Tiene sólo 13 mil habitantes (según censo 2001, ha de estar por los 18 mil o 20 mil). Su temporada alta arranca en agosto hasta octubre, siendo uno de los destinos turísticos predilectos de Europa. Tiene un lago central inmenso y tiene una caldera, que es como un volcán sumergido. La playa de Kamari es la playa más popular de la isla para "hacer playa", y da la coincidencia que nuestro hotel está a metros de ella. (Qué fe, ya digo: "nuestro hotel"!)
La playa de Kamari
Pero lo que más nos conquista de este lugar, es su arquitectura. Ésta se denomina "Arquitectura de las Ciclíadas", tiene casas bajitas en forma de cubo, con piedras locales y pintadas en blanco o teñidas con ceniza volcánica. Suelen acomodarse en las laderas de las colinas de la isla, y definen lo que es la arquitectura del Mediterráneo.
La visito desde los aires, con Google Earth. La busqué con Google Maps. Calculo todas las semanas el costo del pasaje en Travelocity. Miramos cada dos fines de semana nuestra tabla de presupuesto del casamiento, y nuestra tabla de presupuesto familiar para la vida matrimonial, para ver cómo hacemos para llegar.
La verdad: no llegamos. No sin la intervención divina de Dios. Estamos poniendo todo de nuestra parte, y apostando por un viaje que nos va a enriquecer como personas y como pareja. Imaginen con nosotros, salir del hotel ese domingo 30 de mayo. Ir al aeropuerto. Nuestras conexiones por Sao Paulo, o Buenos Aires, y en algún punto de Europa (sea Londres, MIlán, Madrid, y/o Atenas). Visualicemos a nosotros dos, tratando de leer tablas de vuelos en los aeropuertos más grandes del mundo. Contándole a todos los que atienden en mostradores, aduanas, aeromozas y demases, que es nuestra luna de miel (se me llenan los ojos de lágrimas). Imaginemos que, después de 25 hrs o más de viaje, llegamos a este chiche de Hotel que encontramos hace más de 9 meses a buen precio. Hasta viajamos en temporada baja, y todo nos sale más barato de lo que normalmente se paga. Tocamos con la punta de los dedos el gozo de disfrutar 8 días en los días primaverales del Mediterráneo, caminando por la costa del mar, mirando un lugar con el que soñamos por meses, viviendo un momento para el que trabajamos y soñamos desde que comenzó nuestra relación, 9 años atrás.
El hotel que encontramos... un lugar fabuloso y accesible.
Visualizamos eso, y volvamos al hoy, donde tenemos una partecita de nuestros ahorros para ir, y los pasaportes haciéndose en el Dpto. de Identificaciones, con la esperanza de llegar a la fecha y partir a Santorini. Qué ganas de conocerla.
A nuestros parientes y amigos: si les facilita la vida y está en su corazón, aceptamos regalos en efectivo para poder hacer este precioso viaje. Cada granito de arena cuenta, y estamos poniendo todo de nuestra parte para que este sueño se haga realidad. Pero Dios tiene la última palabra y pase lo que pase, vamos a estar felices porque estamos juntos, y al final, eso es lo que cuenta.










