El retorno que abre heridas de una memoria colectiva

Viernes 1 de mayo, 3:30 am. Es la madrugada de un día feriado en Paraguay, se conmemora el día del Trabajador. Se rompe el silencio con la llegada de un vuelo en el desolado Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi. Los funcionarios se ponen a hacer el trabajo de rutina, en un aeropuerto por el cual casi nunca pasan mayores incidentes, y con muy poco flujo de personas.

En el control de pasajeros y documentaciones, un funcionario realiza mecánicamente su función de sellado de entrada. Recibe un pasaporte de la República del Paraguay bien añejo. Lo abre, y antes de sellarlo se detiene. Examina la fecha de vencimiento: el teniente del documento lo portaba con 18 años de vencimiento. Le llama la atención y mira al pasajero en cuestión.

Un anciano postrado en silla de rueda, cubierto con sombrero panameño, tapabocas en el rostro y sujetándose fuertemente las manos que se sacudían, le devuelve la mirada. Lo acompañaba un hombre que, estimaba, tenía unas 4 décadas de vida. Domina el silencio, y el funcionario comprende. El hombre viene a morir en su país.

Mira el nombre, y piensa en el nombre que en su mente resuena. En instantes lo identifica, y se paraliza. Quien se encuentra en frente, en silla de ruedas, impotente ante los sucesos a su alrededor, sin dominio de sí, es nadie más ni nadie menos que el segundo hombre al mando durante la dictadura de Paraguay. Sabino Augusto Montanaro, ex-ministro de Interior y hombre de confianza del Gral. Stroessner, está de regreso. Estuvo los últimos 20 años como refugiado político en Honduras.

No cuadra la imagen de el hombre de terror, el más informado de Paraguay, que manejaba las vidas de los paraguayos como si fueran piezas de ajedrez; no parece el hombre que tenía a su servicio informantes, no se asemeja a aquel hombre que con cuya voz decretaba quién moría, quién era torturado, quién era exiliado, quién era desaparecido.

Corre rápidamente la voz, a las altas esferas del gobierno, a la prensa, a los familiares de desaparecidos y víctimas de la dictadura. El Estado se debate entre meter preso a un anciano claramente enfermo con orden de captura desde hace 12 años por corrupción y delitos de lesa humanidad, o dejarlo partir para donde disponga. De alguna manera, la familia consigue salir del aeropuerto y trasladarlo al Sanatorio Adventista de la Capital.

A la mañana ya se comienzan a juntar almas cuyas heridas, una vez más, fueron abiertas por la presencia del responsable de tantas muertes, torturas y desapariciones. Veinte años después, la dictadura continúa siendo aún una daga que ocasionalmente hace su aparición en la mente de la gente, en un país donde la justicia nunca termina de llegar para todos los que sufrieron las consecuencias de un terrible momento de la historia del país.

Quienes acudieron al Sanatorio Adventista claman por justicia, exigen que se lo aprese. Abogados y jueces se debaten entre apresarlo o considerar caducada la causa. La ley ampara a todos los mayores de 70 años que se encuentran en procesos judiciales; los mismos pueden recibir prisión domiciliaria, pero no deben ir a los terribles recintos de reclusión de reos. Por el momento, el Poder Judicial declaró que tiene prisión, y por eso del sanatorio privado lo trasladaron al hospital Rigoberto Caballero, de la Policía Nacional. Ahí también fueron los que claman por justicia, a exigir que diga dónde están los cadáveres de tantos desaparecidos. Pero Montanaro parece por momentos no saber dónde está, mucho menos recordará dónde ordenó la realización de una fosa para arrojar los cuerpos de los opositores del gobierno.

La Comisión Verdad y Justicia, en un informe acerca del régimen totalitario del Gral. Stroessner, detalla que:
  • 20.090 personas fueron víctimas directas de la dictadura stronista.
  • De éstas, 19.862 personas que fueron detenidas en forma arbitraria o ilegal,
  • 18.772 personas fueron torturadas,
  • 59 personas fueron ejecutadas extrajudicialmente,
  • 336 personas están desaparecidas,
  • 3.470 personas fueron exiliadas.
El informe también advierte que una persona pudo sufrir más de una violación y se debe tener en cuenta en estas cifras existe un enorme sub-registro de exilio y de otras formas de violencia, como las violaciones de derechos contra mujeres y niñas y la violación sexual.

El cuadro de doctores que se encuentra tratándolo lo diagnostica con diversas enfermedades que ensombrecen el panorama de salud de Montanaro, incluyendo mal de Parkinson, úlcera y transtornos pulmonares.

Evidentemente este caso exige justicia, pero en su caso, la justicia humana parece estar más de su lado: es una persona enferma, físicamente y mentalmente, con muchos años encima, y la cárcel no es una alternativa para él, si vamos a hacer cumplir la ley. Si la ley dice una cosa y vamos y hacemos otra, ¿de qué nos sirve tenerlas? Sabemos que la ley humana tiene hoyos, y puede fallar, pero ya que las dictaminamos, al menos acatemos las normas que nos establecimos, en lugar de querer flexibilizarla.

Muchos claman por su tortura, por dejarlo morir en la cárcel, o por sencillamente tratarlo como él trató a muchos paraguayos. Pero la democracia no en vano llegó a este país; y la sed de venganza y el dolor de las heridas abiertas no debe hacernos olvidar quiénes somos, cuál es nuestra identidad, y en qué creemos; no importa lo que este personaje se merezca, lo más probable es que no vivirá ni para pagar un décimo de los crímenes que cometió. Prisión domiciliaria no parecerá lo correcto, pero es lo que corresponde. En todo caso, yo propondría el exilio. Montanaro vino para morir en su país; si no se le quiere dar el gusto, que se lo mande morir en otro lado. Al menos va a morir sin tener algo que quería.

Al comparar sus fotografías, del hombre poderoso e imparable que llegó a ser a el anciano impotente que es hoy, la gran lección que debemos quitar es que la vida alguna vez acaba, el poder y la fuerza se van desgastando; está próximo a recibir justicia que no falla: la divina.
Hablo por el que no tiene voz
Respuesta a una bloguera de ABC Color, que dentro de su texto plantea el derecho a abortar como un derecho de la mujer.

Eeeeeh - Cinthia, no sé qué creerás, pero en el Cristianismo se pone a Dios sobre todas las cosas, menos mal que es un Dios que vela por nuestro bien, o sino sería un caso perdido el nuestro.

Plantear el aborto no sólo es un derecho de las mujeres, también es definitivamente una cuestión moral (más allá de lo que uno crea en tema de religión). Sencillamente no podés hacer de una persona algo fraccionado: la moral por su lado, lo físico por otro lado, lo emocional por otra parte. Sencillamente no funciona así; todo lo que sucede en una esfera de nuestra vida afecta al resto de ella.

Hablás de que tenemos derecho a decidir cuántos hijos queremos o no tener. Decime, ¿esos bebés no tienen algún derecho? ¡Son personas! como vos y yo! ¡No te estoy hablando de anticonceptivos! ¡Estamos hablando de disponer de la vida de otro ser vivo! por más pequeño que sea, es una persona. Independientemente al dios en el que creas, derechos son derechos, y un derecho es el de la vida.

Obvio que no voy a cambiar tu manera de pensar, supongo que sabrás todo el verso de "tu derecho termina donde comienza el de los demás", cuándo inicia la vida de un ser vivo, etc. La solución al embarazo no deseado, en mi opinión, es la siguiente: atenete a las consecuencias de tu decisión. ¿No podés mantenerlo? dalo en adopción. ¿Querés prevenirlo? Tomá o usá anticonceptivos.

La salida cobarde es abortar. Tener el hijo es una salida sólo para los que tienen coraje. Pero no por la cobardía de un grupo de personas vamos a aceptar un argumento tan superficial como “tengo derecho a decidir sobre mi cuerpo”. Prefiero hablar por los que no tienen voz, esos niños fecundados e indefensos a los que gente con mentalidad "progresista" quiere matar.

Para vos, este video, grabado supuestamente en el Hospital Nacional de Itauguá. Mirale a ese bebé fuera del cuerpo de la mamá, aún en la placenta, tocando el borde de la bolsa que lo contiene. ¿Quién le escucha? ¿Quién le defiende? ¿Quién le salva? ¿Quién sería capaz de sacar una ley autorizando la terminación legal de su vida? Si terminás de ver sin horrorizarte, y seguís pensando que el aborto no es matar… no sé, te mando un chocolate o algo.

Dale, animate a ver, y respondeme por favor. Y respondanme todos los que llegan a verlo, por favor.
Otro
Se suma un reconocimiento de paternidad al presidente paraguayo.

Paraguay es un país chico y donde todos se conocen. Es difícil mantener un secreto, y fácil conseguir información. Desde los tiempos donde la figura de Fernando Lugo adquirió un tinte político, se venía diciendo que tenía un hijo. Podía haber sido malicia o una maniobra política; pero también podía ser cierto.

El hijo ya reconocido de Lugo con Viviana Carillo estaba en gestación cuando renunció al ministerio sacerdotal. Ahí tenemos un hijo en su haber; pero se hablaban de al menos dos niños. No podía pasar mucho tiempo sin que aparezca si la historia era verdad, al menos que la madre venda su silencio.

No lo hizo
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Aún está por comprobarse si realmente es su hijo, pero a muchos no les queda la menor duda. No estoy segura que el impacto del segundo hijo sea mayor que el del primero. Sólo espero que, si es su hijo, asuma su responsabilidad una vez más.

Me atrevo a tomar prestada una línea de pensamiento que leí en el blog de Alfredo Boccia. Para definir a Fernando Lugo como buen o mal presidente, vamos a tener en cuenta si mejoró los grandes ejes problemáticos del Paraguay: salud, educación, trabajo y seguridad, no si es un santo o no. No nos sirve de nada tener un presidente "buen tipo" y que no cambie la realidad; para eso se le eligió. Si tuvo hijos, que lo juzgue Dios, quitemos lecciones de ello.

¿Faltó a su promesa a Dios? Sí, lo hizo. Pero que se las vea con Dios. Yo creo en un Dios de perdón, para aquel que lo busca. Incluso para Fernando Lugo.
Qué trama más complicada la tuya, Lugo
El argumento de la novela política paraguaya ha dado un nuevo giro: al ex-obispo y Presidente de Paraguay le apareció un hijo en la escena.

Acá en Paraguay -si no es una constante de la humanidad- nos gusta enredar lo personal con lo laboral, académico, espiritual, sentimental. No es que no tenga que ser así: creo que la persona es integral y una área de la vida se superpone con la otra. El tema que objeto es que hallamos placer en ello. Así como González Macchi tuvo sus botellitas de alcohol, Calé Galaverna tiene una elección manipulada en su haber, Nicanor tiene su demencia en su expediente y Stroessner tiene a Ñata Legal como una mala autora de libro que chusmea el vox pópuli, Lugo ya tiene su talón de Aquiles.

Nuestro presidente acaba de condimentar su historia personal y la de su país, de una manera digna de las más complicadas tramas de series de televisión. El ex-sacerdote y Obispo de San Pedro, el departamento más pobre del país, acaba de añadir un picante ingrediente a su vida: tiene un hijo de 2 años, fruto de una relación sentimental que se remonta a la era de líder religioso, de 10 años de antigüedad con una encarnacena Viviana Carillo.

Como si ya no fuera fascinante -o temerario, como lo quieran ver- que un religioso deje su llamado en la iglesia para tumbar con todo un país a un gobierno que tuvo 60 años en el poder, ahora se añade un tema que es de debate mundial: cómo muchos religiosos -sean de la religión que fuera- tienen una vida paralela a la que llevan sobre el altar. Creo que de todas las alternativas posibles y reales -violar niños, comprar jets para esposas malcriadas-, Lugo tiene una de las alternativas "menos peores". Pero antes los ojos de Dios, da lo mismo que igual, y él es el juez, no yo.

Muchas ópticas se pueden tener del asunto, pero personalmente me inclino a una postura optimista -muy extraño de mi parte, por cierto. Rescato de toda esta situación que Lugo no le negó el derecho de ser reconocido a un niño; creo que se tuvo que plantear optar entre esconder lo inescondible, y ahora esta mujer no va a tener que mendigarle más el mantenimiento del niño.

Creo también que es un avance que una mujer se anime a denunciar y exigir la responsabilidad del padre de su hijo. Paraguay aún conserva una cultura matriarcal, donde la madre asume gran parte -si no es toda responsabilidad- en la crianza de los hijos, y los padres muchas veces se borran del mapa, dejando la crianza y manutención a la mamá. Viviana Carrillo no denunció a cualquier papá: denunció al Presidente de la República y ex-obispo. Se expone a la opinión pública en la lucha por un derecho de un niño, consecuencia de sus decisiones. No entiendo por qué negó que la firma era suya, cosa que se podía verificar con un peritaje -que terminó confirmando la legitimidad de la firma de la demandante-, pero al final de cuentas, entabló la demanda contra Lugo. Bien por Guillermo, que aunque no pueda tener aún un papá que lo críe, al menos tiene un rostro que reconocer por padre biológico y un provisor económico.

Finalmente, fue una oportunidad para demostrar que, en primeras instancias, el sistema judicial no encubrió el hecho y dio curso a la demanda de paternidad de la mujer, promovida el miércoles santo. No sé cómo va a acabar, ni manejo las realidades alternas de qué hubiera pasado si Lugo no reconocía y seguía el circo. Es más, no sé si la carpa de circo se va a levantar tan pronto. Pero respiro aliviada ante la confesión de Lugo, que no permitió que una vez más nos decepcionemos de la Justicia en nuestro país y que no trató de tapar el sol con un dedo.

No es para rasgarse las vestiduras, hacerse el harakiri, dejar de creer en Dios, si un ex sacerdote tiene un hijo. Cierto, es decepcionante, pero es humano. El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra (al menos Calé Galaverna fue sabio por única vez en su vida y midió sus palabras "para no ser hipócrita"). Si Fernando Lugo se rectifica, cumple sus deberes como padre y busca no caer más en la violación de sus principios y creencias, creo que como país podemos movernos todos para adelante con esta historia.

¿Es este hecho un generador de crisis para la credibilidad de Lugo? Realmente a mí no me hace creerle menos -ni más. Me explico: en primer lugar, Lugo se pasó dando sonrisitas cuando le preguntaban si tenía un hijo. Nunca respondió que no -hasta donde yo recuerde. No tuvo que llegar al testeo de ADN para confesar que el hijo era suyo. Lo admitió en una conferencia de prensa, sin voluntad para responder preguntas de la prensa, pero lo hizo. Tardó 5 días, pero terminó haciéndolo. Quizás vio que no le quedaba alternativa, pero tuvo la decencia de admitirlo antes de pasar a mayores instancias.

Me preocupa más que parezca no saber qué hacer en su cargo que el hecho de que tenga un hijo. Pero admitamos que le da un condimento especial a esta historia, y una lección a todos.

PD: creo que después de esto, Carrillo ya agotó las instancias de una resolución sentimental con Lugo. Es el golpe final en la relación, y no es por feminista, pero destaco que lo dio la mujer.
Cuando uno crece, uno aprende:

Todos tienen la capacidad de herirte. Absolutamente todos, sin excepción.

No siempre el amor y el cariño que uno le tiene a un amigo es correspondido. A pesar de que uno viva sin esperar nada a cambio, igual choca.

El tiempo no pasa en vano. Consigo trae cambios.

No siempre el cambio es malo. Sí es asustador, pues es incierto. Pero malo, no es siempre.

El silencio es evasión.

Minimizar el problema no ayuda a resolverlo.

La voluntad de uno no sirve para arreglar problemas de a dos.

Y bueno, son mis reflexiones del momento.

Es mi certeza en un mundo de incertidumbres

En medio de la tormenta,

Su mano me sostiene, en sus brazos me sustenta.

Mientras camino por rumbos conocidos o misteriosas sendas

Inseguras o conocidas, Él me ayuda a llegar a mis metas.

Cada vez que me siento sola

En medio de una multitud o estando a oscuras,

Recuerdo cuántas veces ya me hizo compañía.

Tengo en cuenta que es una Roca

En cuyos brazos, por su ayuda, jamás encontré usuras

Zona infinitamente sabia, que definitivamente escapa de mi altura

A pesar de que no me lo merezco, me cuida con máxima ternura.

En un mundo de incertidumbre,

Nada más pienso en Él, y mi miedo sucumbe.

Un día no puedo pasar sin sentirlo,

No es lo mismo la vida si no lo siento conmigo.

Inusitadas circunstancias me llevaron a acercarme a Su presencia.

No fueron graves, pero fueron lo suficientemente hirientes

Como para impulsarme a buscar consuelo en Sus brazos.

Esperanza y paz en Él encuentro,

Refuerza mis energías, me da aliento;

Tesoros de sabiduría en Él hallo,

Incluso para los más complejos dilemas de mi día o año.

Dudo que, sin Su ayuda, mi vida hubiese continuado.

Un fiel compañero ha sido en los buenos y malos ratos.

Mil y una veces de los más profundos pozos me ha sacado,

Banalidades y temas serios, preguntas y conjeturas

Risas y lágrimas; todo lo responde, y con nada me hace sentir una mula.

Es mucha fantasía para algunos lo que hacia Él siento.

Sugiero a ellos experimentarlo, para que vean que no miento.

El inicio de una historia sin final

Tenía 14 años. Era una nena atorrante en aquel entonces (no garantizo que ahora sea diferente). Adolecía de adolescencia, esa enfermedad que nos llega a todos en algún momento de la vida. Era una nena difícil, confieso. Pero en ese momento, creía que no tenía alternativa. Me llevaba mal con la vida en general, conmigo misma, y con mi familia. Mi rebeldía me valió castigos que se extendieron, mes tras mes, por un año.

La última vez que me castigaron, lo hicieron porque olvidé de quitar las cosas del lavavajillas. Sí, tan ridículo como eso. Fue un genuino olvido, pero bueno, me valió un castigo. Esta vez, me mandaron a un estudio bíblico.

Sí, en serio, ese fue el castigo. Mi hermana ya iba, por voluntad propia. A mí me mandaron como si fuera que me hicieron caminar por la tabla del barco pirata.

Era un miércoles, bien entre semana. A la noche, nos llevaron a mí y a Meli a la casa de la persona que dirigía el estudio bíblico. Antisocial como yo sola, no quería saludar a nadie. Tenía fobia a conocer más gente. Por mí, mientras menos conocidos y menos gente a quien dirigirle la palabra, mejor.

Subí una escalera y me encontré con un grupo de 14 personas, aproximadamente, reunidas en semicírculo y muy alborotadas. En la punta opuesta a la puerta donde entré, se me fijó la mirada. Estaba un muchacho, que estimé tenía mi edad, de tez blanca, cabello negro y parado con mousse (como el bicho Sonic de videojuegos), ojos marrones enormes y una sonrisa cautivante. Instantáneamente, supe quién era. Tenía que ser él.

Él era un chico de quien mi mamá me hablaba cuando venía del colegio. Era su nueva fascinación en el colegio donde entró a trabajar; un nene educadísimo, dulce, sonriente, al que le llamaba Christiam (me contó, también, que era Christiam con m). Día tras día, entre los vasos de leche chocolatada, tostadas y mixtos calientes, tenía que escucharle hablar de un personaje que parecía sacado de la ficción, de la fantasía de una mamá que anhelaba que su hija se fije en alguien así.

Al ver al chico de cabello de Sonic, cerró un circuito. Primera vez que no le iba a poner peros a mi mamá en mucho tiempo. Cautivante con sólo mirarle. No sabía si era Chris: estaba segura que era Chris. Ni siquiera importaba que era ese dulce chico de quien mi mamá hablaba. Era el antes y el después en mi vida, y así se sintió desde ese instante.

El líder del grupo de estudio bíblico lo llamaba Esteban, pero para mí era Chris. Resultó que lo llamaba por su segundo nombre porque había otro Christian en el grupo.

Pasaron casi dos horas sin mayores sobresaltos; mi atención, que siempre está dividida entre 2 o más cosas, esta vez se compartía entre un estudio bíblico que estaba mejor de lo que había suponido, y la atención prestada a la otra punta de la habitación. Durante horas me quedé pensando en quién estaba tras la sonrisa; en qué hacía ahí, si era tan problemático como yo (esa sonrisa no parecía señalarlo), en cómo tenía un hermano casi gemelo a su lado pero que evidentemente era mayor, en por qué se me fijó la atención en él.

Llegué esa noche, aproximadamente a las 10.30 pm, a mi casa. Mi papá pensó que me "convertí", no se imaginaba que mucha de esa felicidad radicó en haber conocido a alguien -y ese alguien sea un varón.

Entré al dormitorio de mi mamá, y le desperté sólo para exclamarle, victoriosa:
-Adiviná a quién conocí hoy.

Supo enseguida. No se asustó que volví del primer estudio bíblico y de mi día de castigo con una sonrisa. Ese día conocí a Chris.

Pasó la semana, y el miércoles siguiente nadie tuvo que ponerme una pistola por la cabeza para ir al estudio bíblico. Todos estaban sorprendidos, felices por mi "conversión". Nadie nunca me pidió a mí explicaciones del por qué comencé a sonreír.

Me iba, se iba, y nos mirábamos con miradas que iban y venían, sin sostenerse. Nos observábamos, esperando sólo Dios sabe qué. Era muy gracioso, veíamos videos del Apocalipsis o de Moisés y nos inclinábamos en nuestras sillas para ver las reacciones del otro.

Semanas más tarde, al terminar un estudio bíblico, salimos todos a la terraza. Mi estado ermitaño se disipó ante la posibilidad de aproximarme a dirigirle unas palabras. Me iba a presentar, olvidando en ese momento toda mi naturaleza distante y fría de las relaciones interpersonales.

-¿Vos sos Chris?
-Sí -me responde extrañado, pero siempre sonriente. Le noté un poco sorprendido por mi aproximación, más que por mi pregunta.
-¿Sabés quién soy? - continué. La salida más estúpida que pude tener. Siempre fui "la hija de la profe Marisa", pero hoy usé esa introducción con gusto.
-Sí- me volvió a responder. -La hija de la profe Marisa.
Sorprendida, le pregunté cómo sabía. Me dijo que vio mis fotos en el escritorio de la oficina de mi mamá. Bajó un poco la mirada, se sintió a confesión. Los dos quedamos sorprendidos el uno con el otro.

Es mi historia de amor con una persona que me transformó. Comencé a ir a la iglesia por gusto; asumí un compromiso con Dios por su ejemplo de vida. Superé mi tristeza inexplicable, y crecí con un compañero de vida, con un amigo incondicional y leal. Y podría decir tanto mas de qué significa él para mí, sólo me resta desear que más personas tengan la oportunidad de encontrar el amor, así como Dios permitió que yo pueda conocerlo.

Llegó hace 9 años, y si Dios quiere, llegó para nunca más irse de mi vida.

Celebrity Collage by MyHeritage

MyHeritage: Family trees - Genealogy - Celebs - Collage - Morph

Celebrity Collage by MyHeritage

MyHeritage: Celebrity Collage - Geneology - Family pedigree

La gota que colma, no es necesariamente la más grande.

Todos tenemos un margen de tolerancia, y todo depende del tema que exiga dicha tolerancia, también. Para algunas cosas tenemos más paciencia que para otras. Por mi parte, hay cosas que me toman años decidirme, hasta que finalmente, llega el día... y me decido. Pero primero tengo que pasar por un sentimiento muy fuerte, para después, con la cabeza fría, decir: "hmmm...¿por qué no?" y hago lo que me decido hacer... (o decido lo que voy a hacer, como quieran verlo).

Una circunstancia que molesta, puede parecer muy pequeña; pero desata unas reacciones que corresponderían a la primera gran falla. ¿Por qué, entonces, algo tan pequeño tiene el poder de descalabrarnos tanto? Es que depende del recipiente en donde caiga, no de la gota en sí, el efecto que tiene.

Pero quizás estaba buscando esa última excusa, esa última falla... en vez de quedarme con la primera. Es que había mucho lugar en el vaso... hasta que se fue llenando. Y la última gota es insignificante comparando con las que estuvieron antes. Y no, no sirve que sea "una cosa más de lo mismo".

Y sí. Algo tan pequeño puede ser la gota que colma. No por ser pequeña la gota, deja de ser la última.

Basta de filosofar. Hasta pronto para todos menos al origen de gotas. A ese sí, chau, chau, adiós.
Plagio o no plagio?
Vieeeejo cuento éste, creo que el escandalete surgió en el 2007. Estoy haciendo backup de mis cosas, y se me dio por levantar esta oda a la "inspiración publicitaria". Ya generó el escándalo pertinente hace tiempo.
Igual, ahí va. A la izquierda, campaña del extranjero. A la derecha, aplicación local.






Qué decís?
Bono4 asegura mi acceso a los partidos de la Albirroja

Falta bastante aún para el inicio de los partidos locales de la Selección Paraguaya. No tenemos una mecánica muy de avanzada para adquirir las entradas; para los partidos más importantes y codiciados -como Brasil y Argentina-, misteriosamente el día que salen a la venta, ya no hay entradas de graderías disponibles. En las cuadras a la redonda de los lugares oficiales de venta de entradas -Sanri y Talismán, en ocasiones Telefuturo también- pululan los revendedores, que en esos días no me caen en gracia (aunque ya tuve que recurrir a ellos para entrar). Los que quieren comprar de los locales habilitados, forman filas extensas para que les digan "hoy no hay más". Sueltan por día un cupo de entradas, al día siguiente tenés que madrugar para tratar de conseguir. Encima, tengo entendido que se puede llevar hasta 3 por documento de identidad...la misma regla no es para revendedores, supongo.

Otra mecánica, privilegiada pero no menos vueltera, es Interbanco. Si tenés tarjetas de crédito, comprás con ella las entradas. Vas a la casa de atención al cliente, en el edificio Citibank de Villa Morra, y como titular de tarjeta esperás a que pasen por todas las instancias de verificación para entregarte las dichosas entradas. Una vez retiré 8. Fue la única manera de conseguir entradas para Paraguay-Brasil.

Ahora, desde diciembre del 2008, la APF dispuso una mecánica de ventas para los más largoplacistas (y, confesemos, obsesionados y ansiosos) y ejecutó el programa BONO 4. Con este plan, uno compra entradas para los 4 partidos de local de la Selección Paraguaya, e incluso los puede pagar en cuotas hasta mayo. La venta de entradas cierra el 30 de abril y hasta donde sé, sólo se hace en Sanri (Mcal. Estigarribia y EEUU, Asunción).

El proceso es el siguiente: te vas con tu documento de identidad, firmás un "contratito", fotocopian tu CI, te dan un talonario de pago de cuotas, te sellan las cuotas que pagás (si pagás en efectivo, te sellan todas las hojas del talonario), y te vas feliz y contento con la garantía de entrar a todos los partidos. Cuatro o tres días antes de cada partido, vas a retirar como titular las entradas. En mi caso, por ejemplo, compré 3 Bono4. Para todos los casos, debo ir a retirar yo con mi CI.

Mi sugerencia: prevean. Es un poco difícil saber si uno va a poder ir o no, pero sabemos también que se hace lo que sea por ir. Caso contrario, se venden las entradas (al mismo precio de venta, por favor).

Fechas tentativas de partidos locales:
  • PY-Chile: 6 o 7 de junio 09
  • PY-Bolivia: 5 o 6 setiembre 09
  • PY-Argentina: 8 o 9 setiembre 09
  • PY-Colombia: 13 o 14 octubre 09

Costo del paquete de entradas:
  • Graderias (Norte y Sur): 200.000 Gs
  • Plateas: 400.000 Gs
  • Preferencia Central B/D: 720.000 Gs
  • Preferencia Central C: 1.000.000 Gs
División de cuotas - si comprás en...
Diciembre 08: total del costo del paquete elegido, según sector, dividido 6
Enero 09: total del costo del paquete elegido, según sector, dividido 5
Febrero 09: total del costo del paquete elegido, según sector, dividido 4
Marzo 09: total del costo del paquete elegido, según sector, dividido 3
Abril 09: total del costo del paquete elegido, según sector, dividido 2
Para mayo, tienen que estar pagadas las cuotas.
Un vendedor ambulante, también es marketinero

¿Se fijaron alguna vez cómo se distribuyen los vendedores ambulantes en los semáforos? Para los que vivimos en países en vías de desarrollo, al menos, tenemos la posibilidad de no ir al supermercado; a veces basta con recorrer unas cuadras para hacer las compras de frutas, verduras, pilas, chicles u otras cositas. No digo que se encuentra todo lo que se necesita, pero a veces uno se lleva cada sorpresa...

Mis varias idas al Yacht para reuniones me permitieron divertirme mirando la ubicación de estos vendedores. Los tiempos a solas pueden generar muchas estupideces o grandes ideas. Grandes ideas estúpidas, también.

El más efectivo sistema de distribución lo vi en Mcal. López y Gral. Santos. Es todo un arte definir en qué lugar pararse, en qué momento y durante cuánto tiempo. Era temporada de frutas. Habría que pensar en encontrar las sombras de los chivatos del antaño, para que no se destruyan las frutas. Los circuitos del semáforo son determinantes para estas tomas de decisiones. ¿Quién dijo que no hay que ser inteligente para ser vendedor ambulante? ¡Es mucho cálculo frío! No hay mejor universidad que la vida, dirían algunos. Estos tipos sí que saben de distribución.

Y una recomendación final. Anden con los vidrios (bastante) arriba y las puertas trancadas. Por seguridad, no precisamente de los vendedores.
El manifiesto del Bloguero
Explorando unos documentos para hacer mi tesis, me encontré con este manifiesto, que me parece una buena explicación para detallar lo que implica un blog. En Paraguay, tenemos muchos problemas con la libertad de expresión, me paseo por los blogs de ABC Color y de UH y mucha gente tiene problema con que los periodistas posteen. Así que, aquí va un poco de cultura y un aliento para todos los que queremos seguir escribiendo, pavadas o no pavadas, en la red:

1. La vida no se puede censurar.
2. Mi blog no representa todo lo que yo soy.
3. Juzga mis pensamientos, pero no a mí.
4. Si no te gusta lo que ves, mira a otra parte.
5. Me encanta hablar de mi vida.
6. Me encanta hablar de la vida de otras personas.
7. Escribiré posts cuando sienta hacerlo.
8. No estoy obligado a postear cada meme.
9. No tienes por qué estar de acuerdo con todo lo que diga.
10. Práctico egosurf en Daypop, Google, y Blogdex todas las noches.
11. Comparto lo que quiero compartir.
12. Me gusta enlazar a Dave (Winer), Doc (Searls), Evan (Williams), y Cam
(Barrett).
13. Bloguear es terapéutico.
14. Tener imágenes sobre mí no es obligatorio.
15. Visito las bitácoras de mi blogroll regularmente.
16. No publicaré por el simple hecho de publicar.
17. Tengo una vida fuera del blog.
18. He registrado mis herramientas para bloguear.
19. Puedo criticar a otros bloggers, pero no acosarlos.
20. Tengo derecho a editar un post.
21. Cuando bloguear se convierte en una obligación, dejo de hacerlo.
22. Le he devuelto algo a la comunidad bloguer.
23. Si quiero quejarme sobre algo, lo haré.
24. Si quiero alabar algo, lo haré.
25. No soy el mejor bloguer del planeta.
26. No tengo por qué darte explicaciones sobre mí.

Extraído del sitio de Chris Pirillo.

UPDATE: Un visitante dejó información muy importante. Hablando del caso de ABC Color en particular, valgan visitar los siguientes links para deducir las reacciones populares acerca del acto de bloguear:
-Ciber Fascistas
-Hemorroides informáticos
-Tilingos cibernéticos
-Ciberparticipación
Tanto divague de pasear en micro?!
16 de julio del 2007

Hoy cuando me iba al trabajo en micro, observé unas cuantas cosas y reflexioné acerca de otras.

Dejé pasar un micro porque iba reventado de gente y yo iba a ir colgada por afuera. Pensé en lo que mi mamá diría si me viese así, colgada por fuera de un micro, balanceándome con mi cartera y pertenencias. Sencillamente, no iba a poder mantenerme agarrada de un hierro.

El segundo micro me iba a contener al menos un escalón más arriba. En ese ya subí, aunque dudé mucho en hacerlo. Me lié por el poste para no caer. Cuando pude subir un poco más, miré a la gente que me rodeaba. Entre 60 a 70 personas que iban atiborradas en el vehículo, sólo habían 10 hombres, máximo.

Sonreí, y una señora me miró, tratando de leer mis pensamientos. Le expliqué que noté cuántas mujeres iban a trabajar. Concordó conmigo. Puede ser por muchas cosas: o salen más temprano, o van a otros rumbos. Yo marcho hacia el microcentro, un punto donde prima el sector terciario, que es ocupado principalmente por mujeres. (Es bueno aplicar conocimientos teóricos a las observaciones de la vida cotidiana).

Otra cosa: la gente que subía por atrás, porque ya no había lugar, al bajar en su parada, corría para el frente del bus por la vereda y entregaba el importe de su pasaje al conductor. Resta un poco de honestidad todavía.

También resta algo de solidaridad, en algo tan chiquitito como cargar tus cosas si vas parado. Me cuesta mucho soltar una bolsa, aunque sólo lleve mi termito de agua y una manzana, pero hay que mostrar algo de confianza.

Al llegar sobre la calle España esquina EEUU, veo un pasacalle que dice: “Kike Galeano no está desaparecido, se fue de parranda”, firmado por el partido Patria Querida. Me dejó pensando. Pensando en que realmente pudo haber partido del oficialismo, para generar algún roce entre todos.

¿Sabés qué me molesta? Que la gente esté tan empeñada en manchar al opositor para seguir a flote. Que la competencia por la presidencia del 2008 “decretó” tácitamente fin del intento de trabajo estatal, y le tiene a todos los que están en el poder trabajando para permanecer en el poder, no sirviendo al pueblo como corresponde.

¿Votaría por alguien que deja de hacer su trabajo para permanecer en su cargo? Dice más de uno que continúe trabajando. Parece que nadie quiere permanecer en el poder para continuar sirviendo, sino para continuar ganando prestigio y dinero desde su posición.

Otra cosa que me molesta. Que los políticos hablen del periodista reaparecido como un “montaje” para desacreditar al gobierno. Sí, a los narcotraficantes, ladrones, violadores y otros criminales los pagamos nosotros, el pueblo, para que nos aterroricen, con tal de desacreditar al gobierno. Nos hacemos de los que tenemos miedo; en realidad, tenemos todo arreglado. Sí, la mafia es pagada por el pueblo.

Sí, seguro. (Nótese el sarcasmo que emano).

Puede o no ser montado, pero lo triste es que es muy posible que realmente haya huido por pánico, por proteger a su familia. Aún cuando la prensa temía que Galeano esté muerto, y reclamaba su aparición, y el gobierno declaraba que andaba vivo en alguna parte, ni ellos presentaron evidencias concretas. Y tampoco no dan garantías para que uno se sienta a salvo, en su propia casa, en su patria.

Después de declarar que el periodista montó su desaparición, el político que lo afirmó se retiró de su casa, custodiado por una flota de al menos diez vehículos de seguridad. Claro, el que tiene personal armado hasta los dientes, no tiene de qué tener miedo.

Mientras, el pueblo sigue afuera, autoboicoteándose y aparentando que vive en un país de criminales.

Por lo menos podemos dar fe de que no somos parte es de la mafia política que impera.

Los jóvenes: pequeños adultos


Llamo la atención sobre algo, que no es la realidad general, pero que sorprende por su frecuencia.

¿Alguien me puede afirmar que la nueva generación que conformamos los jóvenes somos realmente distintos a los adultos?

En la medida que crezco, observo que muchos de los adultos, si bien son gente sacrificada, son más egoístas. Parecen corrompidos por alguna clase de desconfianza, desazón, desesperanza.

Mirá a los políticos. Yo no puedo creer que alguna vez tuvieron a mi edad. Fijáte en los abogados, que apañan crímenes, tergiversan la justicia. Ve a los funcionarios públicos y privados, ejerciendo la ley del menor esfuerzo, trabajando para un sistema desmotivante. Los empresarios, y cuántos más, que no ven que sus hijos les están mirando, y están aprendiendo de su ejemplo.

No estamos haciendo nada distinto a ellos. Miro a mi alrededor, y veo una generación distinta de carcasa –sí, se escribe con “ese”-, pero no de corazón. El mismo corazón que se va endureciendo con el pasar del tiempo.

Díganme, cuando ven a un joven hoy, ¿qué ven? A la hora de la verdad, cuando las papas queman, cuando está en juego algo más que nuestro beneficio, ¿nos movemos? Si se trata de ayudar a otro, no de salvarme el cuello, ¿qué hago?

Cuando alguien llora, ¿por qué marcho con el hombro para otro lado? ¿Por qué es más fácil huir por la tangente en lugar de escuchar y apoyar a alguien que necesita?

Me entristece ver que, genuinamente, somos pequeños adultos. Distinta carcasa, el mismo corazón por dentro.

Si querés obtener resultados distintos, hacé cosas distintas. Si queremos un país distinto, tenemos que ser una generación distinta.

Evangelismo BTL


Hace unos días observé a alguien que subió en el bus, a las 18:30, cuando volvía de mi trabajo; esta persona se paró y comenzó a predicar en voz alta. Observé a todos los presentes: los pocos que atendían, unos pocos irritados y una gran mayoría que estaba indiferente. Tras aplicar la vieja estrategia de evangelismo, repartió unos folletos y pretendió recolectar dinero “para el ministerio, si es que Dios ponía en sus corazones el dar algo” (repartía folletos de mi iglesia, y mi iglesia no trabaja de esa manera).

Mientras le escuchaba, me puse a reflexionar acerca de cómo estamos presentando a Dios hoy en día los cristianos y los medios que utilizamos para hablar de Él. Admirable que alguien se pare y hable en un bus, pero, ¿será realmente efectivo? ¿Por qué utilizar una estrategia que tiene todas las de perder y difícilmente toque el corazón de alguien e incluso puede generar rechazo del mensaje? ¿Por qué trató de lucrar del Evangelio? Como si fuese que la idea de las buenas nuevas de Dios es suya. Como si fuese que Dios no se encarga de proveerle todo, entonces se las tiene que ver para conseguir lo que necesita, usando el nombre de Dios.

Fue así como llegué a la analogía de que el Evangelismo es publicidad del Evangelio.

En el competitivo mercado de las almas espirituales, dos grandes empresarios se enfrentan para aumentar su market share[1].

El primero miente al por mayor, engaña y defrauda a sus clientes. Es la pesadilla de todo consumidor; sin embargo, es una opción muy frecuente del mercado, pues sus clientes se sienten muy identificados con sus atractivas farsas.

El segundo empresario está abocado a expandir su negocio en un mundo que le vendría bien tener sus bienes y servicios. Cabeza de una organización sin fines de lucro, da todo de sí para expandirse. Su vocación es crear un mundo mejor. Su única ganancia es formar más adeptos. Nadie se explica cómo le pone tanto amor a lo que hace, siendo que su trabajo le da más dolores de cabeza que satisfacciones. Actualmente, se encuentra en trabajo de expansión y afianzamiento en el mercado.

Este último empresario, llamémosle “El Todopoderoso”, posee su agencia publicitaria, encargada de comunicar su identidad. Entregó un brief[2] de 66 libros, con antecedentes, beneficios, garantías y advertencias de su negocio. No es una tarea fácil hacer su campaña publicitaria; estoy en su agencia y es algo difícil de comprender a este cliente, porque la naturaleza de su empresa es compleja. Pero mientras más tiempo paso con él, más nos entendemos. Las reuniones diarias y el compartir con otros que están en su negocio ayuda.

La agencia publicitaria está en plena transformación. Los medios convencionales de publicidad no son tan efectivos como antes. No se justifica el uso de todos los canales de comunicación, si hay algunos que aseguran la efectividad del mensaje, y otros pueden lograr incluso un rechazo de lo comunicado.

En pleno siglo XXI, la agencia publicitaria del Gran Empresario debe cambiar de estrategia publicitaria. Si bien lo que este Empresario ofrece es para todos y todos los medios pueden expresar su mensaje, hay algunos medios más efectivos que otros para evangelizar.

Sí, antes se repartían papelitos en las esquinas, se hacían grandes cruzadas, se presentaban películas de Jesús. Mucha linealidad, diría mi mentor publicitario. Salgamos de lo lineal.

Es ahí donde entra el Evangelismo BTL. Evangelismo “Below-The-Line”, significa hacer publicidad no convencional. La agencia publicitaria debe presentar a su cliente con altas dosis de creatividad, sorpresa, buscar nuevos canales de comunicación de aquel a quien representamos. Nos encontramos con estrategias más personales de presentar el negocio. Debemos tratar a la gente como individuos, no como números. Si bien toma más tiempo, garantiza que el mensaje se ajuste a las necesidades del que lo recibe. Deben ver que también sos consumidor del Todopoderoso, y que se note que tu vida es mejor desde que estás con Él.

¿Qué implica esto? Usar canales menos visibles masivamente, pero que impactan personalmente. Así se corre la voz, se logra fidelidad del consumidor, no un mero ruido en su cabeza y después vuelta a la normalidad.

También podemos usar canales bien visibles ante multitudes, pero no lineales. Una película que hable de Dios, sin siquiera mencionarle una sola vez. Una gráfica que emane valores y edificación personal. Pero nunca más debemos ir por donde van las multitudes; para un cliente preferencial, una campaña preferencial. El arte, tan dejado de lado por los cristianos, debe volver a connotar al Gran Artista.

Finalmente, vale la pena aclarar: los consumidores son clientes del Gran Jefe para el cual trabajamos, no nuestros clientes. Este Jefe es quien nos da el sueldo, no su clientela. ¿Desde cuándo el consumidor paga a la agencia publicitaria por ofrecerle un producto o servicio? Nuestro Jefe paga a tiempo, y paga muy bien. Por ende, es incorrecto andar pidiendo que la gente dé lo que Él ponga en sus corazones. No necesitas pedirle a la gente que dé, si Dios se encarga de ponerlo en su corazón. Basta de lucrar con el Evangelio.

Y, por si no te quedó claro:
El cliente/empresario es Dios.
Su agencia publicitaria se llama Iglesia.
Su brief es la Biblia.
Su competencia es el enemigo.
Su mercado está compuesto de las almas de toda persona en el mundo.
Estás en el siglo XXI. El Evangelio nunca cambia, la manera de transmitirlo, sí.


[1] Market share: porción de mercado que corresponde a una empresa en su rama de negocios.
[2] Brief: descripción de la necesidad del cliente, elaborada por el mismo y entregada a la agencia publicitaria para que elabore la comunicación publicitaria del mismo de acuerdo a lo que necesita.

Si estresarse adelgazara...
No es que sea una estresada, pero si estresarse adelgazara…

Al despertarme muy descansada, tengo que asumir que me levanto muy tarde. Me debato entre mirar o no el reloj, para darme cuenta cuán tarde es, o puedo optar por lavarme la cara, vestirme y desayunar como si nada. En ese intervalo de tiempo pierdo algunos minutos, hasta que finalmente miro la hora para adquirir conciencia: la hora de levantarse ya pasó. El trotecito de la cama al baño, al ropero, a la cama para sentarme a poner los zapatos, al pie de la escalera tras bajarme de mi dormitorio, a subirme de vuelta por olvidarme de mi celular en mi mesita de luz, a bajarme de vuelta, a prender la computadora para imprimir un trabajo de la facultad, encender la televisión para ver las noticias de la mañana, al trote a la cocina, arrojar la taza de café en el microondas, correr de vuelta a la computadora, volar hasta el microondas, desayunar mientras cargo mi termo con agua y busco una fruta y algo dulce para comer durante el transcurso del día, debería haber quemado algo de grasa. Pero no, comí un alfajor en el desayuno. Ahí gané las calorías perdidas.

Al salir corriendo por el portón eléctrico de mi casa, giro al menos 5 veces para asegurarme que no dejo el portón abierto, ni que se paraliza el cierre por apretar accidentalmente el botón del control que arrojé en algún bolsillo de mi saco, y que nadie está entrando a mi casa mientras dejo mi hogar atrás. Ese movimiento de cintura, de girar del frente para atrás, algún efecto tiene que tener. Alterno el giro para que una cintura no quede más marcada que la otra.

Subiendo la ladera de mi casa hasta España, encuentro un nuevo estrés. Hay CINCO –sí, cinco- policías en la esquina. “¿Quién se murió? ¿Quién viene? ¿Qué va a pasar hoy?”. Nunca hay cinco policías en ninguna parte. A la media cuadra hay un sexto policía viniendo. Algo está raro. Da para pensar que algo está muy inseguro. La inseguridad estresa. Más calorías quemadas.

Llega el bus –con un policía en la puerta, ahí son siete en menos de cinco minutos sin moverme- y el único lugar que hay es un pie en el último escalón de la puerta de salida, y el otro pie colgando. Saber que el tiempo apremia, y que para llegar al trabajo ponés en riesgo tu vida, estresa. Con la mochila de casi diez quilos cargada, un termo en la mano y mi humanidad, me cuelgo del bus. Entro un poco mejor de lo que estimaba, pero odio agarrarme de la puerta, especialmente si la puerta se abre y se cierra para dejarme balanceándome cada vez que alguien se tiene que bajar. Todo ese tiempo estás con todo el cuerpo tensado, sin darte cuenta estás trabajando abdominales y la cola, como cuando hacés spinning y el personal trainer te dice que endurezcas para trabajar los músculos. Sí, andar en micro se volvió spinning sin bicicleta.

Mientras espero para sentarme en un lugar libre –lo que se da 15 minutos después de subirme- tengo que velar para que: no me toquen, no me abran la mochila, no me roben, no me miren, no me silben, etc.

Al sentarme, me encuentro con más cosas –aunque banales- para estresarme: la gente que combina poleras verdes con bufandas rosadas estresa. La gente con camisa y sudadera deportiva como vincha en la cabeza estresa.

Pasar por la plaza Uruguaya, y ver los niños pobres desabrigados, los indígenas calentando restos de comida de basureros, las casitas de hule y un campamento de refugiados similar a los de la Segunda Guerra Mundial, pero en Paraguay y en el siglo XXI, estresa. Estresa ver tan brutal brecha entre ricos y pobres, cómo lo máximo en riqueza que alcanzan los olvidados es la sombra del Mercedes último modelo de algún político, siendo que lo único que piden es comida, salud y educación.

Estresa pensar en cómo le vas a pedir al conductor del bus que te de el ticket del boleto que vas a pagar, porque no querés ser parte de la corrupción. No cumpliste con la tarea de pensar en la excusa que le vas a dar para que no te escupa por la cara, te tire el ticket a la calle y te pase encima cuando te bajes y recojas el pedacito de papel que pagaste; entonces pagás el pasaje, y cruzar los dedos no alcanza para recibir el papel. Otro día más sin ticket. Hay que pensar una excusa urgente para exigir algo que es un derecho. Este trajín de incertidumbre, estresa.

Llegar temprano a la oficina no estresa. Saber que tenés que presentar un proyecto esa tarde para el cual no tenés ni la más pálida idea de qué vas a hacer.. eso estresa.

Y eso que son las 8 de la mañana. Si estresarse adelgazara…
Sobre dos vacas y las formas de gobierno
Grandes lecciones de ideologías políticas, con explicaciones muy sencillas -y divertidas. Viene de un mail en cadena, así que no sé quién es el genio. Usenlo para las lecciones de ideologías políticas en el colegio, facilitarán la experiencia de aprendizaje a unos cuantos.

Feudalismo
Usted tiene dos vacas, su señor feudal toma algo de la leche y le da donde vivir.

Socialismo puro
Usted tiene dos vacas, el gobierno las mete en un corral con todas las demás. Le dice que cuide de las vacas y le da un vaso de leche.

Socialismo burocrático
Sus vacas están bajo cuidado de cuidadores de gallinas. A usted lo ponen a cuidar las gallinas de los que están cuidando de sus vacas. El gobierno le da tanta leche y huevos como usted lo necesita y lo dicta la regulación del país.

Fascismo
Usted tiene dos vacas, el gobierno las toma, lo obliga a cuidarlas y le vende la leche.

Comunismo puro
Usted comparte las dos vacas con sus vecinos; entre los vecinos votan quién es el más apto para cuidar las vacas, quién tienen más “necesidad” de la leche y quién tiene menos; mientras tanto, nadie trabaja, nadie recibe leche y las vacas se mueren de hambre.

Comunismo ruso
Usted tiene dos vacas, usted las cuida, pero el gobierno toma toda la leche. Usted roba toda la leche que pueda vender en el mercado negro.

Perestroika
Usted tiene dos vacas, usted las cuida, pero como la mafia se roba toda la leche, usted roba toda la leche que pueda vender en el mercado libre.

Comunismo camboyano
Usted tiene dos vacas, el gobierno las toma y a usted lo matan.

Dictadura
Usted tiene dos vacas, el gobierno las toma y usted se va preso.

Democracia pura
Usted tiene dos vacas, sus vecinos deciden qué hacer con ellas.

Democracia representativa
Usted tiene dos vacas, sus vecinos eligen a alguien que le diga qué hacer con sus vacas.

Burocracia
Usted tiene dos vacas, pero antes de todo el gobierno regula qué les debe dar de comer y cuándo las debe ordeñar, luego toma las dos vacas, mata a una, ordeña a la otra, pero tira la leche, luego lo hace llenar formularios para buscar la vaca perdida.

Capitalismo
Usted no tiene vacas, el gobierno no le ayuda en nada, el banco no le da ni un centavo porque usted no tiene vacas.

Anarquía
Usted tiene dos vacas: vende una, compra un toro y arma la fiesta.

Surrealismo
Usted tiene dos jirafas, el gobierno le facilita una beca para recibir clases de armónica.

Mercantilismo
Usted tiene dos vacas, pero no puede vender su leche porque toda venta está legislada y la tiene que vender en el mercado negro o tomársela toda.

Republicanismo
Usted tiene dos vacas, el gobierno le dice qué hacer, nadie hace caso al gobierno, nadie hace nada, mueren sus vacas.

Comunismo cubano
Usted tiene dos vacas, el gobierno toma sus dos vacas, lo ponen a cuidarlas, no hay con qué alimentarlas, las vacas por desnutridas dan un vaso de leche y el gobierno le dice que producen más que en cualquier parte del mundo.
Take pleasure in little things that matter
Two stories I want to tell, just for the sake of it.

First story.

Yesterday I arrived home at 6.20 pm. That´s a novelty, since I work in Marketing and always stay late at work, slaved and workaholic like a 21st-century grownup. Not fond of it, but is there any other way to live these days? (That requires another blog entry).

I found my mom trying to use makeup. She still had not put on her wig, and she already put her fake eyelashes and painted her eyebrows. I knew she was trying to fetch energy she didn´t have left to make herself look pretty (she is really pretty, but she needed to look the way she is). Her pulse isn´t very good these days -I don´t know if it has something to do with her chemo- so I decided to give her a hand.

I got to grab pencils, brushes and makeup for the very first time in a long time. I retouched a little bit of her eyebrows, applied more makeup on her eyes and gave her the final cat look with liquid liner. Her face was already blushed and she already put lipstick -she´s good at it, I can barely put lip gloss on myself. Then she was good to go, all shiny like her old self.

Doesn´t sound important, right? Well, it is. I could be there for her, and that matters. I haven´t been there when I was needed many, many times. I had been working in hours that no human being should work, I was away running after things that are not as important as a loved one´s life. And now, I finally am there.

Next story.

Sunday afternoon. Very, very, absolutely umbearable hot day in Asuncion, as always. Lots of things to do, but I felt very needy. I felt the need of living -nope, sometimes I feel like I don´t live or have a life-, on breathing air outside of four walls, of walking outside, getting a little bit of sunshine, and the need of just sitting out and laugh with a dear one.

It didn´t take long to get an invitation of my boyfriend to go to Havanna Café, get something to eat and walk around my neighbourhood in the shopping galleries, doing some window-shopping. His only request was that I had to wear a dress. (I like wearing them, so I didn´t mind).

We went walking like 3 blocks to get to the coffee shop, got to chat and laugh like there´s nothing wrong with the world, at college, at work or in our houses; we abstracted ourselves from reality, and enjoyed each other´s company and the hot calzonis. Then we strided along Senador Long, visiting the small shopping galleries that appear to be a trend. The city is dressed and ready for Christmas, spledidly showing all its lights and Holidays´ decoration.

Ahhhhh, the feeling... of freedom, of control, of happiness. There´s nothing like it.

Now that I remember, a third story.

It was Sunday, December 14th and my house hadn´t been decorated -in all its magnitude, at least- for the Holidays. So low was the Christmas spirit, that it was sad. It was just a reminder that something was not right in my house. I hated that feeling.

So after studying for a very long Marketing final exam, I recruited my brother and my dad, who reluctantly gave up on avoiding the task of emptying the boxes and putting Christmas things around the house.

Then we had to go outside and put on more lights. There´s one complicated light installation that my dad did last year and left for the whole year to wait for the next Christmas. I wanted more lights outside, and after a few refusals, I just got the ladder outside and started hanging from the palm tree. My dad did not have any other way around than to help me out and installing even more lights.

By 10 o´clock at night, we all went out in our pijamas to see the final look of the Christmas installation. We became the most shiny house in our street. Most important, we somehow recovered more shine in our souls. "Now we´re talking about Christmas Spirit", I thought, as I closed the door and recovered the feeling of rightness in my life.
Mi espacio, mi mundo, mi visión, a mi manera. ¡Así de sencillo es! Es de buena gente comentar, compartir y dar créditos si corresponde. Cualquier cosa dejame un comentario con tu e-mail, así contactamos.
 
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